Madrid guarda un restaurante histórico junto al Teatro Real que abrió sus puertas hace más de medio siglo y por cuyas mesas han pasado monarcas, presidentes, escritores y artistas: hoy sigue sirviendo cocina tradicional vasca en pleno Madrid de los Austrias
Las mejores historias gastronómicas de Madrid no siempre empiezan en una cocina de vanguardia ni en un comedor de lujo. Algunas arrancan en una taberna que abrió sus puertas hace más de medio siglo, con un sacerdote al frente y una idea que iba mucho más allá de servir buenos platos: dar una oportunidad a jóvenes que necesitaban encontrar su lugar en el mundo.
Con el tiempo, aquel proyecto terminó convirtiéndose en uno de los restaurantes históricos de la capital. Por sus mesas han pasado personalidades de la política, la cultura y la realeza, y entre sus clientes se encuentra el rey Felipe VI, que ha acudido en distintas ocasiones y ha compartido mesa allí con amigos. Y también la reina Letizia ha acompañado al monarca en algunas visitas.
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El lugar en cuestión es la Taberna del Alabardero, situada en la calle de Felipe V, junto al Teatro Real y a pocos pasos del Palacio Real. Un establecimiento que conserva el espíritu de las tabernas clásicas y que combina una barra de pintxos y tapas de inspiración vasco con salones donde sentarse a disfrutar de una comida más pausada.
El sacerdote que abrió una taberna en 1974 para dar oportunidades a jóvenes
La historia comienza en 1974, cuando Luis de Lezama, sacerdote y emprendedor hostelero, puso en marcha el establecimiento en el Madrid de los Austrias. Su iniciativa tenía una finalidad social: ofrecer formación y oportunidades laborales en el sector de la hostelería a jóvenes con dificultades para incorporarse al mercado de trabajo.

La taberna fue el origen de un proyecto empresarial y formativo que crecería con los años, pero también se convirtió en un punto de encuentro en una época decisiva para España. Durante la Transición, sus mesas acogieron tertulias y conversaciones entre políticos, diplomáticos, periodistas, escritores y artistas. Por allí pasaron figuras como Adolfo Suárez, Felipe González y Rafael Alberti, además de personalidades de la Iglesia y de la vida cultural.
El nombre tampoco es casual. Los alabarderos eran los miembros de la Guardia Real encargados de custodiar las residencias de los monarcas. La elección encaja con una ubicación privilegiada, a escasa distancia del Palacio Real, aunque la historia del restaurante se ha escrito tanto entre fogones como alrededor de sus mesas.
Más de cincuenta años después, la Taberna del Alabardero mantiene esa mezcla de tradición, historia y vida social que la distingue de otros restaurantes del centro madrileño.
Pintxos vascos, croquetas y platos clásicos para comer como en una taberna de siempre
La historia atrae, pero la carta es la que invita a quedarse. La cocina del Alabardero apuesta por la gastronomía tradicional española, con una marcada influencia vasca y protagonismo del producto de temporada. Además, el restaurante cuenta con una huerta propia en Aranjuez, de la que proceden frutas y verduras que se incorporan a sus elaboraciones.

Una de sus señas de identidad es la doble barra, donde se sirven pintxos y tapas al estilo vasco. Es una opción para quienes prefieren un picoteo informal, sin necesidad de reservar una comida larga en un comedor. Entre las propuestas que aparecen en su oferta gastronómica figuran clásicos como las croquetas de jamón ibérico, los torreznos, la ensaladilla rusa y las gambas al ajillo.
Quienes prefieran sentarse a la mesa pueden encontrar platos más contundentes, de esos que forman parte del recetario tradicional de muchas casas de comidas españolas. El bacalao al pilpil, los chipirones en su tinta, el rabo de toro y los callos de ternera figuran entre las elaboraciones que se asocian a su propuesta culinaria.
El capítulo dulce también mira a la tradición, con postres como la torrija, la tarta de queso y el arroz con leche. Una carta que no necesita recurrir a artificios para reivindicar una cocina reconocible, en la que el producto y las recetas clásicas ocupan el centro.
Dónde está la Taberna del Alabardero y cuánto cuesta comer
La Taberna del Alabardero se encuentra en el número 6 de la calle Felipe V, en pleno Madrid de los Austrias, junto al Teatro Real y cerca del Palacio Real. Su ubicación permite acercarse antes o después de una función, completar un paseo por el centro o sentarse a comer en una de las zonas con más historia de la capital.

El establecimiento dispone de barra, salones interiores y terraza, además de espacios privados para reuniones y celebraciones. Y el precio ronda entre los 45 y los 60 euros por persona.
Más allá de las visitas de la realeza y de los nombres ilustres que han pasado por sus mesas, el atractivo de esta taberna está en haber conservado su identidad durante décadas. Un lugar que nació con vocación social, atravesó la historia reciente de España y continúa reivindicando una forma de comer que nunca pasa de moda: compartir unos pintxos, pedir platos de siempre y alargar la conversación sin mirar demasiado el reloj.












