Un posible infarto en plena montaña moviliza un rescate de urgencia en el Pirineo aragonés

La Guardia Civil ha realizado once rescates entre el 4 y el 10 de octubre, siete de ellos concentrados en una sola jornada

Poco después, a las 10.40 horas, los equipos de emergencia tuvieron que desplazarse hasta la cresta Canaletas, en el valle de Remuñe, en Benasque. Una escaladora sufrió una caída vertical que le provocó una contusión en el talón. Los tres integrantes del grupo, un hombre y dos mujeres de entre 34 y 40 años, fueron evacuados en helicóptero. Tras ser valorada por el médico del 061, la mujer pudo continuar en su vehículo particular.

La tercera intervención del día fue la del senderista que sufrió un posible infarto en el camino al refugio de Respomuso. El aviso se recibió a las 12.36 horas y movilizó al GREIM de Panticosa, la Unidad Aérea de Huesca y un médico del 061. Tras localizar a la pareja, los agentes la evacuaron hasta Panticosa, donde el afectado fue transferido a un helicóptero medicalizado del 112 para su traslado a uno de los hospitales de Zaragoza.

La actividad no cesó durante la tarde. A las 13.38 horas, una senderista zaragozana de 78 años tuvo que ser rescatada en el barranco de las Menorias, en Canfranc, después de tropezar y deslizarse de forma descontrolada por una ladera. La mujer sufrió múltiples contusiones y fue trasladada al hospital de Jaca. Apenas veinte minutos después, otra intervención permitió evacuar a una montañera que había sufrido un esguince de tobillo en los Picos del Infierno. Ambas integrantes del grupo eran vecinas de Vizcaya.

Los dos últimos rescates del sábado estuvieron relacionados con el agotamiento y la desorientación. A las 17.00 horas, una senderista valenciana de 18 años fue evacuada de las Gradas de Soaso, en Torla, tras sufrir vómitos, agotamiento y una lipotimia. A las 19.20 horas, tres escaladores de 31, 38 y 39 años, vecinos de Valencia, necesitaron ayuda cuando se encontraban agotados y desorientados durante la ascensión al pico Balaitús. Los tres fueron trasladados en helicóptero hasta el aparcamiento de La Sarra.

CAÍDAS Y LESIONES EN LOS RESCATES DEL 4 Y 5 DE OCTUBRE

La semana había comenzado el domingo 4 de octubre con dos intervenciones. La primera tuvo lugar en la Cresta de la Pez, en Gistaín, donde un montañero zaragozano de 22 años sufrió una caída a distinto nivel mientras progresaba por terreno abrupto. El joven presentaba contusiones en un brazo y fue evacuado en helicóptero hasta Boltaña, desde donde una ambulancia lo trasladó al hospital de Barbastro.

Ese mismo domingo, a las 17.00 horas, cuatro senderistas franceses de entre 23 y 26 años tuvieron que ser auxiliados en Monte Perdido, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Los jóvenes se encontraban agotados y desorientados, sin posibilidad de continuar la ruta. Los equipos de rescate los localizaron desde el aire y los trasladaron hasta Boltaña y posteriormente a Aínsa, desde donde pudieron continuar por sus propios medios.

El lunes 5 de octubre también dejó dos rescates. Un barranquista de 62 años, vecino de Palma de Malorca, sufrió una luxación de hombro tras tropezar en el barranco del río Formiga, en Casbas de Huesca. El hombre fue evacuado hasta el aparcamiento del barranco y posteriormente trasladado en un vehículo oficial al hospital San Jorge de Huesca.

La última intervención de esa jornada tuvo lugar en el Plan de Aigualluts, en Benasque, donde una senderista sufrió una fractura de tobillo. La mujer, que realizaba la ruta acompañada de un hombre, fue evacuada en helicóptero hasta Benasque y posteriormente trasladada en ambulancia al hospital de Barbastro. Ambos senderistas, de 42 y 44 años, eran vecinos de la provincia de Valencia.

Los once avisos fueron recibidos a través de la Sala de Emergencias 112 SOS Aragón y comunicados a la Central 062 de la Guardia Civil de Huesca. En las intervenciones participaron efectivos de los GREIM de Boltaña, Huesca, Benasque, Panticosa y Jaca, junto a la Unidad Aérea de Huesca y personal sanitario del 061.