A su vez, en el Kiosko de la Música se celebraba la segunda Feria de la Salud, donde se ha dado a conocer hábitos saludables para los más pequeños y diversas actividades divulgativas
Al sprint han salido los más de 1.700 niños que han participado en la 20ª Carrera de la Infancia, celebrada este domingo en el Parque Grande José Antonio Labordeta. Desde las 9 y media de la mañana, se han sucedido 23 pruebas de velocidad en distintas categorías desde los nacidos en 2010 hasta los más pequeños nacidos en 2021 y posteriores.
Para estas carreras había una gran expectación de sus padres y abuelos quienes móviles en mano intentaban capturar este momento. Mientras, los niños recorrían la avenida de San Sebastián a toda velocidad para entrar entre los cinco primeros, los cuales recibían un premio y se subían al podio.
Es el caso de Ángel, el cual ha quedado cuarto “adelantando a muchos niños”. Su madre Marian, muy orgullosa, ha compartido que en esta carrera se pasa un gran día puesto que los amigos del cole y las familia se juntan, haces deporte y “colaboras por una buena causa”. El coste de la inscripción conllevaba un donativo de 2 euros que iba destinado la Fundación Down.
La salida se producía a los pies de las escaleras hacia el monumento de Alfonso el Batallador. Allí cientos de chicos y chicas se concentraban esperando su turno. Muchos intentaban llegar antes para ponerse en la primera fila, como contaban Marcos y Hugo, los cuales a pesar del “agobio” de correr tantos han pasado un día “muy chulo”.
LA FERIA DE LA SALUD ACOMPAÑA A LAS CARRERAS
Mientras se sucedían las carreras, al lado en el Kiosko de la Música se celebraba por segundo año consecutivo la Feria de la Salud, desarrollada por la Asociación de Pediatría de Atención Primaria de Aragón, que proponía talleres y puntos de divulgación.
Su presidenta, Elena Javierre, ha celebrado que “la afluencia está siendo muy importante y hay mucho interés de los padres por la información que transmitimos los pediatras y por las actividades”. Sobretodo preguntaban por los hábitos de sueño y de alimentación, la prevención del tabaco, la educación afectivo-sexual, y el abuso de las pantallas.
A su lado, se encontraba un stand del grupo scout Ausin, quienes estaban presentado sus actividades. Daniel es monitor del grupo Castores donde se integran los niños más pequeños. Les mostraban a los curiosos cómo imparten “valores básicos en la vida cotidiana a niños mediante juegos y dinámicas”, pero también a los jóvenes con “actividades de servicio” como acompañara en las residencias a los mayores.
“La gran mayoría de padres o de niños creo que no saben lo que son los scouts, por lo que se lo tenemos que explicar para que estén en contexto” ha comentado Daniel, quien ha destacado que ofrecen “fines de semana diferentes o unas navidades, una semana santa y un campamento de verano algo más fuera de lo normal”.












