Más de 300 cadetes de la Academia General Militar de Zaragoza reciben sus nombramientos de alférez

Los alumnos de tercer curso del Ejército de Tierra y la Guardia Civil han recibido su primera divisa de oficial durante un acto celebrado este sábado

Más de 300 caballeros y damas cadetes de tercer curso de la Academia General Militar (AGM) de Zaragoza han recibido este sábado sus nombramientos como alféreces, un reconocimiento que marca una nueva etapa dentro de su formación como futuros oficiales del Ejército de Tierra y de la Guardia Civil.

El acto se ha celebrado a las 10.30 horas y ha estado presidido por el director de la Academia General Militar, Prudencio Horche Moreno. Durante la ceremonia, los cadetes han recibido la que supone su primera divisa de oficial tras superar los requisitos establecidos en sus respectivos planes de estudios.

PREMIOS A LOS MEJORES EXPEDIENTES

La ceremonia también ha incluido la imposición de condecoraciones y la entrega de diferentes reconocimientos académicos. Entre ellos se encuentra el premio Comandante Ezquerro a la excelencia docente, que ha distinguido a dos profesores.

Además, varias instituciones y entidades han entregado premios a cinco alféreces cadetes por sus destacados expedientes académicos. Entre ellas se encuentran la Universidad de Zaragoza, la asociación El Refugio, el Colegio de Economistas de Aragón, el Centro Universitario de la Defensa y el Instituto Geográfico de Aragón.

El coronel subdirector y jefe de estudios de la Academia General Militar, Jesús Alonso Blanco, ha pronunciado una alocución durante el acto, que también ha incluido el homenaje a quienes dieron su vida por España y la interpretación del himno de la Academia.

La ceremonia ha continuado con el recitado del primer artículo del Decálogo del Cadete y del lema de la Academia General Militar, antes de finalizar con el desfile de la fuerza.

MÁS RESPONSABILIDAD EN LA FORMACIÓN

El nombramiento como alférez supone un cambio de etapa para los cadetes de tercer curso. A partir de ahora, además de continuar con su propia formación, asumirán nuevas responsabilidades dentro de la Academia, entre ellas participar activamente en la formación de los alumnos de cursos inferiores.

La estrella de seis puntas que identifica a los alféreces simboliza así el paso a una fase de mayor responsabilidad dentro de su preparación para convertirse en oficiales.