El Mundial de F-1, enamorado de Madring

El circuito recibe halagos de todos los habituales del Mundial y se puede convertir en una referencia para trazados del futuro. Luis García Abad, el director del circuito, recibe multitud de felicitaciones

Madring abrió sus puertas para las miles de personas que trabajan durante toda la temporada en la Fórmula Uno: organización, equipos, pilotos, mecánicos, comisarios, periodistas… Y el comentario generalizado fue unánime. Nunca antes en la F-1 ha existido una infraestructura como la que se ha montado en Madring, en Ifema, en Madrid.

Si hace 20 años los circuitos creados en Emiratos Árabes, como los de Abu Dabi o Baréin, y otros como Miami, con el estadio de los Dolphins de la NFL como base, parecían insuperables, lo que han hecho los responsables de Madring, aprovechando las instalaciones del recinto ferial madrileño y construyendo el circuito a su alrededor, los ha superado.

LA RAZÓN tuvo la oportunidad de acompañar al director de Madring, Luis García Abad durante la jornada. Y el exrepresentante de Fernando Alonso, que desde algunos años no necesita esta figura, recibió durante ese tiempo innumerables felicitaciones de personas habituales en la Fórmula Uno a las que conoce desde hace más de una década. Tanto el trazado como todo lo que rodea al «paddock», las instalaciones y el ambiente creado responden a lo que quiere y busca la actual dirección de la F-1 y pueden convertir a Madring en una referencia.

Es decir, si algún país quiere entrar en el calendario, tendrá que plantear un proyecto de características muy similares al que ofrece este fin de semana la capital de España. Hay tanto espacio y todo se ha aprovechado tan bien que pocas veces en la F-1 se habrá podido trabajar con tanta comodidad.

García Abad, lejos de los nervios que uno puede sentir el «primer día de cole», transmitía total tranquilidad. «No me creíais», llegó a comentar en algún momento a quienes se acercaban a felicitarle, entre ellos, Luca Colajanni, el responsable de comunicación de McLaren y antes vinculado a Ferrari durante la etapa de Alonso.

A preguntas de este periódico sobre la pista y algunas cuestiones de seguridad, se mostró tan cauto como convencido. El elevado número de banderas rojas, interrupciones provocadas por incidentes, que se produjeron en los test de F3, y que sirvieron tanto a los pilotos como a la organización para evaluar la nueva pista y ensayar los protocolos de extracción, no le preocupan demasiado.

La aportación de más de 500 comisarios por parte del RACE y el circuito del Jarama, que tienen una experiencia enorme, es una garantía de seguridad en pista.

Uno de los comentarios habituales es que en La Monumental no existen grúas fijas, como las que hay en Mónaco o en la curva peraltada de Zandvoort, para retirar los coches en caso de accidente y que eso podría provocar demasiadas neutralizaciones o parones con bandera roja. Quienes han homologado el circuito, la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), no parecen haberlo considerado necesario, ya que existen otras vías de acceso por las que evacuar los monoplazas.

García Abad es consciente de que mañana y el domingo puede existir algún problema de acceso, como ocurre en todos los circuitos, algunos de ellos, como Silverstone o Paul Ricard, muy complicados, por no decir infernales, pero apeló al plan de movilidad, que ha contemplado incluso zonas de aparcamiento en Valdebebas y el Metropolitano, con lanzaderas hasta el circuito. García Abad comentó que era más corto el trayecto Londres-Madring, que de Londres al circuito de Silverstone, famoso por sus terribles accesos.