La Zaragoza romana que no se ve: un libro localiza 49 restos ocultos de la muralla de Caesar Augusta

Se trata de un mapa integrada en una nueva colección del Ayuntamiento de Zaragoza sobre patrimonio arqueológico

La capital aragonesa conserva bajo sus calles, edificios y sótanos una parte de su pasado romano que no está al alcance de la vista. Son 49 restos de la antigua muralla de Caesar Augusta que permanecen en espacios que habitualmente no son accesibles y que ahora se pueden conocer mejor gracias a «Las murallas de Caesar Augusta: una puesta al día», la primera monografía de una nueva colección del Ayuntamiento de Zaragoza dedicada al patrimonio arqueológico de la ciudad.

El libro ofrece una visión actualizada de uno de los principales vestigios de la Zaragoza romana y combina divulgación y rigor científico para llegar tanto a investigadores y especialistas como al público general.

Entre sus contenidos destaca un mapa que integra los restos conservados de la muralla, lo que permite observar el conjunto, conocer la distribución de las torres y acercarse a las propuestas sobre la ubicación de las antiguas puertas de Caesar Augusta. Además de los tramos más conocidos y visibles, como los de La Zuda o San Juan de los Panetes, la publicación permite poner el foco en ese patrimonio arqueológico oculto bajo la ciudad.

CASI 50 AÑOS DE ARQUEOLOGÍA URBANA

La nueva monografía reúne los resultados de investigaciones e intervenciones arqueológicas realizadas durante décadas y supone también un reconocimiento al papel de Zaragoza como ciudad pionera en arqueología urbana. José Juan Domingo, jefe de la Unidad de Patrimonio del Ayuntamiento y coordinador de la publicación junto a José Francisco Casabona y José Ignacio Royo, ha explicado que desde 1981 se han realizado más de 400 intervenciones arqueológicas en Zaragoza. Sin embargo, considera que existía un déficit a la hora de trasladar ese conocimiento científico a la ciudadanía, una carencia que esta nueva colección pretende cubrir.

El volumen incorpora una cronología de la muralla desde sus orígenes hasta la actualidad, un apartado sobre la normativa que protege este patrimonio y los resultados de algunas de las últimas intervenciones. También compara el trabajo realizado en Zaragoza con el de las murallas romanas de Mérida, Tarragona y Ávila. El estudio no cierra la investigación: actualmente hay otros dos solares en Zaragoza donde se están documentando nuevos restos de la muralla que todavía no han podido incorporarse al libro. La publicación mantiene, además, la interpretación de las dos grandes fases constructivas conocidas, la muralla de hormigón y la de piedra.

La consejera de Cultura, Sara Fernández, ha defendido por su parte que la conservación del patrimonio arqueológico debe ir acompañada de su divulgación y ha destacado que muchos de estos restos permanecen ocultos porque se encuentran bajo edificios, aparcamientos y otros espacios de la ciudad.

Así, la nueva colección nace con la intención de publicar una monografía cada año y ya se barajan futuros volúmenes sobre San Lázaro, la necrópolis, estudios antropológicos, materiales cerámicos y otras intervenciones arqueológicas. Por ahora, la primera publicación estará disponible desde este miércoles en los museos municipales y en el Centro Municipal de Patrimonio Cultural, en el antiguo Cuartel de Pontoneros.