La empresa gestionada por Beatriz Corredor asegura que las grandes compañías se aprovechan de la situación
Una nueva guerra se abre entre Red Eléctrica y las principales compañías eléctricas de España. La empresa presidida por Beatriz Corredor emitió este jueves un durísimo comunicado que pone el foco sobre Iberdrola, Endesa, Naturgy y el resto de empresas del sector que suministran la electricidad necesaria para mantener la estabilidad del sistema y evitar incidencias técnicas.
Desde que se produjo el apagón de abril del año pasado, el coste de sostener el sistema eléctrico se ha disparado. La propia Red Eléctrica señala que, desde 2021, el coste asociado a las restricciones técnicas mantiene una tendencia de crecimiento sostenida, reflejo de los cambios estructurales que está experimentando el sistema eléctrico.
Te puede interesar
Así, tal y como destaca la propia compañía, se ha pasado de 724 millones de euros en 2021 a 1.104 millones en 2022, 1.751 millones en 2023, 2.057 millones en 2024 y 3.347 millones de euros al cierre de 2025. Es en este punto donde el operador del sistema pone el foco sobre las principales compañías eléctricas españolas.
En el comunicado, Red Eléctrica asegura que es el operador quien activa las medidas necesarias para garantizar el correcto funcionamiento del sistema y quien diseña y regula los mecanismos destinados a evitar que se repita un episodio como el registrado hace algo más de un año. No obstante, sostiene que el incremento de los costes es responsabilidad de las compañías eléctricas, ya que son ellas las que fijan los precios de estos servicios.
La empresa presidida por Beatriz Corredor destaca que la energía total programada para evitar incidencias aumentó un 47%, mientras que su coste lo hizo un 63%.
«Esta diferencia se explica porque el precio al que los agentes ofertaron y cobraron la energía necesaria se situó en 165 €/MWh, muy por encima del precio medio del mercado eléctrico, de 65,26 €/MWh. Es decir, la energía se incrementó en 1,5 veces y el precio percibido por esta energía fue más del doble del de la energía casada en el mercado (en concreto, 2,5 veces mayor)», argumenta Red Eléctrica en el comunicado.
Es decir, Red Eléctrica viene a sostener que mantener estable el sistema eléctrico es cada vez más caro y que parte de ese incremento se debe a que las centrales están cobrando precios muy elevados por prestar estos servicios.
No obstante, conviene matizar que el incremento registrado en 2025 no puede atribuirse exclusivamente a la operación reforzada, ya que este concepto representó únicamente una parte reducida del coste total de las restricciones técnicas.
Para corregir esta situación, Red Eléctrica plantea diversas medidas que, a su juicio, permitirían reducir el coste de estos mecanismos. La primera consiste en reforzar la red para disminuir las restricciones que limitan la entrada de nueva generación renovable. La segunda pasa por instalar equipos electrónicos que aporten estabilidad al sistema y reduzcan la dependencia de las centrales convencionales para mantener la tensión.
En tercer lugar, de acuerdo con el documento difundido este jueves, la compañía estudiará fórmulas para que un mayor número de plantas renovables pueda prestar este servicio. Por último, la cuarta medida busca aumentar la competencia para que los generadores presenten ofertas más competitivas y abaraten el coste de estos mecanismos.
Red Eléctrica añade, además, que, pese a que el precio del MWh se ha reducido alrededor de un 60% desde 2021 y el precio final de la electricidad en España se sitúa entre los más competitivos de Europa, el coste de estos servicios de ajuste ha aumentado de forma muy significativa.
Las eléctricas se defienden
Fuentes del sector eléctrico rechazan el diagnóstico de Red Eléctrica y sostienen que el incremento del coste de las restricciones técnicas no responde a un supuesto encarecimiento deliberado de las ofertas de los generadores, sino a la propia evolución del sistema eléctrico.
A su juicio, el creciente peso de las energías renovables, la menor disponibilidad de generación firme y la falta de determinadas inversiones en la red han obligado al operador a recurrir con mayor frecuencia a estos servicios de ajuste. «Cuando un sistema necesita activar cada vez más mecanismos extraordinarios para garantizar su estabilidad, el problema no está únicamente en el precio de las ofertas, sino en las condiciones en las que se está operando la red», explican.
Las mismas fuentes consideran que el comunicado de Red Eléctrica busca desplazar el foco del debate hacia las compañías generadoras cuando, en su opinión, el verdadero problema radica en el diseño y la planificación del sistema.
En este sentido, recuerdan que la estrategia energética europea apuesta por reforzar las tecnologías capaces de aportar firmeza al sistema para reducir la exposición a la volatilidad del gas y del petróleo, y advierten de que cualquier análisis sobre el aumento del coste de las restricciones técnicas debe tener en cuenta también la configuración del mix de generación, la planificación de la red y las decisiones regulatorias adoptadas en los últimos años.












