Los Bomberos de Zaragoza inspeccionan las áreas próximas al río, revisando los márgenes y detectando puntos vulnerables
El Ayuntamiento de Zaragoza ha activado este sábado el aviso amarillo por crecida del río Huerva, lo que implica la entrada en fase de alerta del Plan de Emergencia Municipal de Protección Civil (PEMUZ) ante el aumento del caudal del río a su paso por la ciudad. La medida se ha adoptado después de que el caudal haya superado los 21 metros cúbicos por segundo, un umbral a partir del cual se refuerzan las medidas de vigilancia y prevención en el entorno del cauce.
Desde el consistorio han recomendado a la ciudadanía no acercarse a las orillas del río Huerva y extremar las precauciones, respetando en todo momento la señalización instalada en las zonas próximas al cauce. La concejal delegada de Bomberos y Protección Civil, Ruth Bravo, ha pedido además a los vecinos que se encuentren por la zona que “sigan las instrucciones que se les vayan dando” mientras se mantiene activo el operativo municipal.
Los servicios municipales permanecen en comunicación constante desde la madrugada para coordinar actuaciones ante posibles incidencias. En este contexto, efectivos de Bomberos de Zaragoza están inspeccionando las áreas próximas al río, revisando los márgenes y detectando puntos vulnerables tanto en el tramo urbano como en zonas situadas aguas arriba, donde también se monitoriza la evolución del caudal.
La activación del aviso llega en un momento en el que el río Huerva se encuentra inmerso en un ambicioso proceso de transformación urbana y ambiental impulsado por el Ayuntamiento de Zaragoza. El proyecto contempla la recuperación de 2,5 kilómetros de cauce y cerca de 80.000 metros cuadrados de entorno fluvial, con actuaciones para mejorar la biodiversidad, reducir el riesgo de inundaciones y abrir nuevos espacios públicos junto al río.
Entre las intervenciones más relevantes destaca la segunda fase de regeneración del Huerva, que incluye trabajos entre el puente de Miguel Servet y su desembocadura en el Ebro, con mejoras en la vegetación, sendas peatonales, iluminación y accesibilidad al cauce. La actuación forma parte de un plan de gran envergadura para renaturalizar el río y reconectar este corredor natural con la ciudad, un cauce históricamente degradado y parcialmente oculto bajo la trama urbana.












