El Gobierno vasco concede el tercer grado al autor del atentado en la casa cuartel de Zaragoza

El etarra Henri Parot acumuló condenas cercanas a los 4.800 años de prisión por asesinatos, lesiones, detenciones ilegales, y pertenencia a banda terrorista, entre otros delitos

El Gobierno vasco ha concedido el tercer grado a Henri Parot, autor del atentado en la casa cuartel de Zaragoza en 1987, en el que fueron asesinadas once personas, entre ellas cinco niños, y otras 88 resultaron heridas. Este etarra que tiene condenas cercanas a los 4.800 años ahora podrá cumplirla en semilibertad, regresando a prisión solo para dormir.

Ante esta noticia, no han tardado en reaccionar el presidente de Aragón y la alcaldesa de Zaragoza. En X Jorge Azcón ha calificado esta concesión como “otro deleznable pago de Pedro Sánchez a sus socios vascos” denunciando que se ha cruzado “otra línea roja” liberando “un asesino de la peor calaña y que tanto dolor ha causado en España y, especialmente, en Aragón”.

El líder del Ejecutivo autonómico ha mandado su cariño a las víctimas: “Nosotros siempre estaremos de su lado, aunque otros decidan blanquear a asesinos y terroristas”. En este mismo sentido se ha expresado Natalia Chueca quien ha afirmado que “Zaragoza no va a olvidar nunca lo que hizo la banda terrorista”.

La alcaldesa ha señalado esta decisión del Gobierno vasco, integrado por la coalición PNV-PSOE, supone “otro pago político de Pedro Sánchez a los herederos de ETA”. “Es lamentable este trato de favor con uno de sus mayores asesinos”, ha escrito Chueca, antes de enviar todo su cariño a las víctimas.

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) ha denunciado también este tercer grado a Henri Parot, a través de un comunicado. Ha tachado de «inaceptable» este beneficio sin que Parot haya mostrado un «arrepentimiento real, público y verificable» y ha criticado que ve «flexibilizada su condena» mediante un tercer grado «basado nuevamente en escritos privados y en formulaciones genéricas contra la violencia».

«Henri Parot no ha mostrado públicamente un arrepentimiento sincero por sus crímenes ni ha realizado una ruptura clara, inequívoca y verificable con ETA y con el entorno político y social que justificó y legitimó sus asesinatos», ha aseverado la presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez.