Sus estrechas calles repletas de bares, restaurantes centenarios y rincones con historia son una parada obligatoria para zaragozanos y visitantes
El Tubo, el corazón del tapeo en Zaragoza, ha logrado el reconocimiento que llevaba años esperando. Sus estrechas calles repletas de bares, restaurantes centenarios y rincones con historia son una parada obligatoria tanto para los zaragozanos como para quienes visitan la capital aragonesa. Ahora, además de ser uno de los grandes símbolos gastronómicos de la ciudad, este emblemático enclave ha sumado un nuevo aval al convertirse oficialmente en Bien de Interés Turístico de Aragón.
El Gobierno de Aragón ha aprobado esta declaración tras la solicitud impulsada el pasado mes por el Ayuntamiento de Zaragoza, una iniciativa promovida por la alcaldesa, Natalia Chueca. La resolución, que se publicará próximamente en el Boletín Oficial de Aragón, destaca que El Tubo constituye «una experiencia auténtica de la cultura local» y un espacio con un fuerte arraigo que concentra buena parte de la vida económica, social y cultural del casco histórico. Para la regidora, este reconocimiento pone en valor el patrimonio cultural, urbanístico y gastronómico de una de las principales señas de identidad de Zaragoza y una de sus mejores cartas de presentación para los visitantes.
UN ESPACIO CON MÁS DE UN SIGLO DE HISTORIA
La declaración también reconoce el valor histórico de un espacio con más de un siglo de historia situado entre calles como Mártires, Estébanes, Libertad, Cinegio o la plaza Sas. La orden subraya que El Tubo trasciende su papel como zona hostelera para convertirse en un auténtico producto turístico urbano, capaz de proyectar una imagen diferencial de Zaragoza gracias a su mezcla de gastronomía, patrimonio, convivencia y ambiente. Entre sus atractivos destacan locales históricos como Casa Lac o El Plata, además de un entramado urbano que conserva vestigios romanos, mudéjares y modernistas.
El reconocimiento también tendrá un importante impacto económico y promocional. El Tubo pasará a integrarse en los circuitos oficiales de promoción turística del Gobierno de Aragón, reforzando su proyección nacional e internacional. Según la Asociación de Empresarios del Sector El Tubo, la zona genera más de 300 empleos directos y alrededor de 1.100 indirectos, con una facturación cercana a los 20 millones de euros.
Su presidente, Emilio Peña, ha celebrado la distinción porque permitirá impulsar actuaciones de renovación, como mejoras en la pavimentación, la iluminación y la decoración, con el objetivo de consolidar El Tubo como uno de los grandes barrios gastronómicos urbanos de España.












