Armengol veta las enmiendas de PP y Junts para exigir elecciones a Sánchez

La mayoría de la Mesa del Congreso se inclina por impedir el debate por tratarse de una prerrogativa exclusiva del presidente del Gobierno

La Mesa del Congreso, con mayoría del PSOE y Sumar, ha rechazado las enmiendas de PP y Junts en una moción de los populares para instar al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, a convocar elecciones generales de forma anticipada. La decisión se ha tomado, según fuentes cercanas al órgano consultadas por ABC, tras una ronda de contacto de la presidenta de la Cámara Baja, la socialista Francina Armengol, con los miembros del órgano rector de la actividad parlamentaria. La posición mayoritaria, «como ha pasado en otras ocasiones», ha sido la de inadmitir el debate de los cambios propuestos por populares y posconvergentes por versar sobre «una competencia que pertenece exclusivamente a la Presidencia del Gobierno». «La Constitución es clara en quién tiene la prerrogativa para plantear una cuestión de confianza», añaden las fuentes consultadas, tras haber dicho la portavoz del Grupo Parlamentario Popular, Ester Muñoz, que eso era lo que se iba a votar de facto el jueves.

«La Mesa del Congreso, en virtud de lo estipulado respecto a la prerrogativa exclusiva de la figura de la cuestión de confianza regulada en el artículo 112 de la Constitución Española, ha inadmitido las enmiendas presentadas este mediodía por los Grupos Parlamentarios Popular y Junts per Catalunya. La Mesa resuelve que ambas invaden competencias constitucionalmente reservadas a la Presidencia del Gobierno», dictamina el órgano, si bien en febrero del año pasado, tras un acuerdo entre el Gobierno y la formación del prófugo Carles Puigdemont, sí se aceptó a trámite una proposición no de ley —que al igual que una moción normal, tampoco es vinculante— en la que los independentistas reclamaban directamente una cuestión de confianza.

«La decisión arbitraria acredita que Armengol no trabaja para el Parlamento, trabaja única y exclusivamente para Sánchez», ha aseverado Muñoz en los pasillos de la Cámara Baja. Desde Junts han recordado que sí se admitió su iniciativa el año pasado y trasladan que la resolución que ahora toma la Mesa demuestra la «debilidad extrema» en la que se encuentra el Gobierno de Sánchez, «incapaz de afrontar una sencilla votación en el pleno».

La Mesa sí tramitó una proposición no de ley de Junts que pedía directamente una cuestión de confianza en 2025

En lo que era una nueva vuelta de tuerca a la legislatura, en un movimiento insólito, el PP y Junts, en paralelo y sin hablar entre ellos, habían registrado esta mañana sendas enmiendas a una moción de los populares en la que ambos pedían al presidente Sánchez que disuelva las Cortes y convoque elecciones generales anticipadas. La votación, que se habría producido el jueves, no era jurídicamente vinculante, pero sí podía guardar una enorme carga simbólica contra los intereses del Ejecutivo porque habría pedido poner fin a la aventura socialista, que pretende agotar los cuatro años de mandato a pesar de los numerosos casos de corrupción que cercan al PSOE.

El PP y Vox reclaman la convocatoria de elecciones anticipadas desde prácticamente el inicio de la legislatura, por haber aceptado Sánchez la amnistía a los encausados por el ‘procés’ cuando en la campaña había prometido que no lo iba a hacer, mientras que Junts lo ha pedido en varias ocasiones desde que rompió a finales del año pasado sus relaciones con el PSOE, al entender que no está cumpliendo sus compromisos. No obstante, la situación se ha agravado en las últimas semanas por el cúmulo de causas judiciales alrededor de Sánchez, del Gobierno y de Ferraz, e incluso el PNV, aliado fiel, ha terminado por reclamar al presidente que llame a las urnas.

Sánchez, oídos sordos, insiste comparecencia a comparecencia en que la legislatura terminará en 2027, consciente de la dificultad de que Junts y PNV apoyen una moción de censura encabezada por el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, porque el popular, para que la medida prospere, necesita sí o sí los votos de Vox; la antítesis de los nacionalismos periféricos. Ahora, Junts daba un paso con el que está más cómodo porque no implica hacer presidente a Feijóo: reclamar de una manera formal la convocatoria de elecciones generales para que se pronuncien los ciudadanos. Sin embargo, a diferencia de la moción de censura, las enmiendas de los populares y los posconvergentes no pasan de la retórica porque las mociones ordinarias, aunque permitan vislumbrar un posicionamiento de la Cámara Baja, no son de obligado cumplimiento.

En cualquier caso, suponía un elemento más en la presión al Ejecutivo y un jarro de agua fría a las aspiraciones de PSOE y Sumar de intentar sacar adelante ciertas cuestiones que le permitan coger aire. Y la Mesa lo corta por lo sano. Muñoz, en rueda de prensa, había dejado claro que la intención era que se votase el jueves lo que a su juicio constituía «de facto una ‘cuestión de confianza’». Se incorporase al texto la enmienda del PP, registrada a las 11:07, o la de Junts, a las 11:42. «Es de sentido común que si crees que debe haber elecciones, todos los grupos voten a favor de la moción», ha expresado la parlamentaria. El diputado de Junts Josep Maria Cruset ha defendido en el patio de la Cámara Baja la propuesta de su partido para que «devuelva la voz» a los ciudadanos y ha garantizado que esta jugada no estaba hablada previamente con el PP.

Un ‘déjà vu’

La maniobra de la Mesa impide el debate como sucedió inicialmente el año pasado con la proposición no de ley que registró Junts para exigir a Sánchez que se sometiese a una cuestión de confianza. Ambos casos presentan similitudes porque ninguna de las dos iniciativas es vinculante, pero ambas refieren a sendas prerrogativas que son exclusivas del presidente del Gobierno: la cuestión de confianza y la convocatoria anticipada de elecciones generales. Entonces hubo una discusión jurídica sesuda sobre si una proposición no de ley podía o no reclamar una cuestión de confianza en tanto que algunos letrados entienden que eso de facto suplanta el mecanismo constitucional establecido para esa herramienta. Ahora puede entenderse lo mismo, aunque cabe recordar que sí se acabó aceptando tramitar un texto de Junts suavizado que remarcaba que la potestad era del jefe del Ejecutivo.

«La decisión arbitraria acredita que Armengol no trabaja para el Parlamento, trabaja única y exclusivamente para Sánchez»

Ester Muñoz

Portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso

La redacción de la enmienda que ha registrado Junts dieciocho minutos antes de la reunión de la Junta de Portavoces pide lo siguiente: «Instar al presidente del Gobierno español a proponer la disolución de las Cortes Generales y convocar elecciones generales, de conformidad con la prerrogativa que le confiere la legislación vigente, sin vinculación jurídica, de la presente iniciativa». Claramente, los posconvergentes llegaban con la lección aprendida para sortear los posibles reparos de la Mesa por su proposición no de ley en la que exigieron una cuestión de confianza. En Junts estaban convencidos de que iba a superar el filtro, pero no ha sido así.

En el texto original, el PP pide censurar que el Gobierno no haya presentado presupuestos generales del Estado ni haya celebrado un debate sobre el estado de la nación en toda la legislatura; constatar el bloqueo parlamentario, con el menor número de leyes aprobadas en democracia; asumir responsabilidades políticas por los casos de corrupción; y tomar medidas por las supuestas ‘cloacas’ socialistas para entorpecer las actuaciones judiciales en su contra. Eso será lo que se vote el jueves.

Ya antes de la decisión de la Mesa, el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso, Patxi López, apuntaba en la dirección en la que se iba a resolver el asunto: «Esto no se vota. Convocar elecciones es prerrogativa del presidente del Gobierno y le corresponde a él en exclusiva decidir cuándo se convoca. Ni Junts ni el PP ni el Congreso pueden tomar esa decisión. Para cambiar de Gobierno solo hay dos posibilidades: o las elecciones cuando tocan o la moción de censura. Lo que estoy viendo es el acto de mayor cobardía de los últimos tiempos. Que presenten una moción de censura con su ‘prioridad nacional’ y a ver quién se junta».