Barandillas y cristales rotos o maderas desgastadas: Zaragoza hará reforma de cinco de sus puentes

En total el Ayuntamiento de Zaragoza invertirá más de 7 millones de euros en los trabajos

Barandillas corroídas, cristales rotos, pavimentos de madera deteriorados y superficies metálicas sin protección. El Ayuntamiento de Zaragoza ha puesto en marcha un plan de actuación sin precedentes para renovar cinco de las infraestructuras más icónicas de la ciudad, un paquete de reformas que pretende atajar patologías que, en algunos casos, se arrastran desde hace años.

El denominado Plan de Puentes servirá para actuar sobre el puente de la carretera de Cogullada, las pasarelas del Voluntariado y de la desembocadura del Huerva, y los históricos puentes de Hierro y de Piedra. Por ahora, se llevará a cabo una primera fase técnica en la que drones, medios acuáticos y ensayos especializados permitirán radiografiar al detalle el estado de cada estructura para después acometer las obras que sean necesarias.

A la espera de que estos proyectos estén listos en unos cuatro meses, el consistorio zaragozano ya maneja estimaciones económicas para las futuras obras. En total serán cuatro millones de euros para el puente de Cogullada, 1,5 millones para la Pasarela del Voluntariado y el puente de la desembocadura del Huerva, 750.000 euros para la reforma del puente de Hierro y otros 750.000 euros para el puente de Piedra.

VOLUNTARIADO Y HUERVA: CRISTALES ROTOS Y MADERA AL LÍMITE

La Pasarela del Voluntariado, una de las más jóvenes de la ciudad, acumula incidencias desde 2008. Los informes señalan rotura de cristales en los parapetos laterales, corrosión en barandillas y pérdida de espesor del pavimento. Además, se revisarán los tirantes, el mástil y el amortiguador central, claves para su estabilidad.

En el caso del puente de la desembocadura del Huerva, la intervención se centrará en el deterioro del pavimento de madera, que incluso podría sustituirse por otro material, y en la búsqueda de un cerramiento menos susceptible al vandalismo. También se evaluará la accesibilidad de la rampa de desembarque.

PUENTE DE HIERRO Y PIEDRA, LOS MÁS EMBLEMÁTICOS

El Puente de Hierro, por su parte, presenta un desgaste visible. Así, algunos de sus problemas más acusados son el deterioro del tratamiento protector de la pintura azul, barandillas rotas y otros deterioros que requieren inspección específica. El proyecto incluirá además una propuesta para mejorar su iluminación ornamental, con cálculos luminotécnicos y criterios de eficiencia energética.

La actuación en el Puente de Piedra será especialmente delicada, al tratarse de un Bien de Interés Cultural (BIC). La inspección se centrará en el desgaste de la sillería, grietas, fisuras y la vegetación que coloniza las pilas. También se cartografiarán los nidos de vencejos para garantizar su preservación durante las obras. El proyecto incorporará además un estudio de movilidad y una mejora de la iluminación ornamental.

LA REFORMA MÁS COSTOSA SERÁ LA DEL PUENTE DE COGULLADA

Por último, la intervención más cuantiosa será la del puente de la carretera de Cogullada sobre el ferrocarril. Allí los técnicos revisarán descorchones, corrosión de armaduras, impermeabilidad del tablero y estado de las bovedillas. La obra incluirá la renovación del asfaltado de 400 metros, nuevas juntas y espacio reservado para una nueva tubería de abastecimiento de agua.