Inquietud entre 15.000 autónomos aragoneses ante la repercusión de la subida del salario mínimo en sus negocios

Olga Pueyo, gerente del centro de negocios Los Sitios, afronta con incertidumbre cada noticia que se publica sobre el futuro de los autónomos, entre ellas, los vaivenes de los últimos días en cuanto a la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) acordada por el Gobierno y Podemos la semana pasada y que se aplicará con los Presupuestos Generales del Estado, si se aprueban. El incremento del SMI a 900 euros podría implicar dos modificaciones para los autónomos: subida de su base de cotización mínima y, por lo tanto, de su cuota mensual; y aumento del gasto que deben afrontar por cada uno de sus empleados.

“Hemos estado tres días haciendo presión para que la cuota de autónomos no se modifique en función del salario mínimo y parece que lo hemos conseguido”, explica Mayte Mazuelas, presidenta de la Asociación de Trabajadores Autónomos de Aragón (ATA). Según las estimaciones realizadas por esta organización, si creciera en la misma medida, la base de cotización mínima de un autónomo aumentaría a 1.050 euros al mes, por lo que su cuota mensual sería de 314 euros: 420 euros más al año. Finalmente, parece que no ocurrirá. Pedro Sánchez ha asegurado que los autónomos comenzarán a cotizar a la Seguridad Social en función de sus ingresos reales a partir del 1 de enero del próximo año, lo que supone que sus cuotas no subirán por la aprobación del nuevo SMI.

“Parece que finalmente no se aplicará, pero todavía existe mucha inseguridad por cómo se gestionarán las nuevas cotizaciones”, puntualiza Mazuelas. Hasta ahora, los autónomos deciden qué base de cotización quieren tener: desde los 932,70 de la mínima hasta los 3.803,70 euros de la máxima. En función de ello deben pagar una cuota u otra y tendrán acceso a jubilación más alta o baja. De este modo, un autónomo cuyos ingresos superen los 6.000 euros mensuales pueden pagar la cuota mínima (278,9 euros) al igual que lo hará alguien que ingrese 900 euros. Con el cambio, se pretende que todos coticen en función de sus ingresos.

Esta falta de concreción provoca que aumente la incertidumbre entre los autónomos. “Muchos están asustados y desinformados porque cada día se dice una cosa y no saben qué ocurrirá en los próximos meses. Todo esto hace que las inversiones y las contrataciones se paralicen”, lamenta Mazuelas. Según recalca es algo que ya se ha vivido en Aragón cuando se han anunciado diversas propuestas que afectan a este colectivo. “Si no hay seguridad, la gente prefiere esperar a hacer un nuevo contrato o a realizar una nueva inversión“, puntualiza.

El 20% de los autónomos tienen asalariados

El aumento del SMI también podrá afectar a aquellos autónomos con asalariados. Según los datos a 31 de junio de este año, el 20% de los autónomos de Aragón tienen empleados a su cargo. Para Álvaro Bajén, secretario general de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos de Aragón (UPTA), la subida del salario mínimo profesional va a afectar principalmente a este colectivo. “Hay unos 15.000 autónomos en la Comunidad con un promedio de dos contratados. Lo que representa 30.000 empleados”, señala. Según los cálculos de Bajén, a este colectivo les van a incrementar la cuota aproximadamente un 33% para sus trabajadores “con una inflación del 0,8%”. Lo que le lleva a calificar la situación de “preocupante” ante una subida “excesiva”. “El incremento del salario mínimo interprofesional es bueno, pero debería ser gradual para no perjudicar”, afirma.

Esta opinión también la comparten desde ATA, quienes recuerdan que el coste anual total (salario más cotizaciones sociales) que supone para un autónomo un trabajador con el SMI es de 13.500; una cifra que ascenderá a los 16.500 con las modificaciones acordadas. Desde esta organización abogan por que el salario mínimo crezca, pero que lo haga de manera más paulatina, tal y como se había acordado con el anterior Ejecutivo.

Además, el secretario general de UPTA Aragón considera que si bien con dicha subida habrá más dinero en los bolsillos y mayor consumo en general, estos autónomos con trabajadores a su cargo podrían plantearse contratos a tiempo parcial, una reducción de los mismos u otras medidas “a corto plazo” si tienen dificultades para asumir ese incremento de cuotas tras el plan presupuestario que recoge esos 900 euros de SMI.

Una opinión que comparte Olga Pueyo: “Tengo dos empleadas y todos estos cambios provocan mucha incertidumbre. Hace tres días se decía una cosa, y ahora otra”. Esta zaragozana lleva desde 1994 como autónoma y en la actualidad cuenta con dos empleadas a su cargo. “Antes tenía a tres personas, pero con la crisis tuve que reducir a dos. El futuro del negocio depende de la actividad que se tiene y los gastos que se deben afrontar. Si suben las cuotas o las cotizaciones a la Seguridad Social, se puede tener que reducir el personal”, explica.

La empresa que regenta Pueyo vive en estos momentos una buena situación; pero siempre se está pendiente de los cambios que pueda haber. “Esto es como una cadena. Yo no solo tengo a dos empleadas, sino que subcontrato otros servicios como puede ser la limpieza de la oficina, la impresión de folletos publicitarios o que una persona se encargue de gestionar las redes sociales. Si mis gastos aumentan, tendré que prescindir de estas cuestiones, por lo que otros autónomos se verán afectados…”, sostiene.

Jorge Torres, profesor del departamento de Contabilidad y Finanzas de la Universidad de Zaragoza, recalca que la subida del SMI a 900 euros hará que algunos trabajadores por cuenta propia se piensen las contrataciones y tendrá una repercusión negativa en la creación de empleo. “Aunque es cierto que una medida de este tipo puede mejorar la capacidad adquisitiva de muchos hogares, lo que tiene un efecto arrastre hacia la economía por el aumento del consumo interno”, puntualiza.

Desde los sindicatos ven con buenos ojos el acuerdo alcanzado en cuanto al SMI que, según las estimaciones de CC. OO. Aragón y extrapolando los datos nacionales, podría beneficiar a unos 40.000 aragoneses. “Nos parece una subida asumible, pero nuestro objetivo es cumplir el IV Acuerdo para Empleo y la Negociación Colectiva, con el incremento hasta los 14.000 euros anuales como salario Mínimo de Convenio“, detalla Sonia García, Secretaría de Acción Sindical y Política Sectorial de CC. OO. Aragón. Tal y como puntualiza, “es una manera de combatir la pobreza salarial, poner freno a trabajos mal remunerados y precarios, luchar contra las brechas de genero, de edad, de nacionalidad y también una medida contra el fraude y la economía sumergida”.