Los Presupuestos siguen adelante y dan alas a Rajoy para acabar la legislatura

Los Presupuestos Generales del Estado proseguirán su tramitación parlamentaria después de que el Congreso de los Diputados haya rechazado las enmiendas de totalidad presentadas por PSOE, Podemos, ERC y Grupo Mixto por 176 votos en contra -PP, C’S, PNV, Foro, UPN, CC, NC- frente a 174 votos a favor -PSOE, Podemos, ERC, PDECAT, Bildu-. Estaba previsto que la votación tuviera que repetirse tres veces dado el empate a 175 votos existente entre partidarios y detractores de las cuentas, pero el diputado de Nueva Canarias, Pedro Quevedo, salvó los Presupuestos en la primera votación al votar erróneamente en contra de las enmiendas de totalidad.

La tramitación de los Presupuestos es para el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, un salvoconducto para llevar la legislatura a término ya que la legislación permite su prórroga al año que viene, y ya en 2020 deben convocarse elecciones generales. Todo un comodín en términos de estabilidad que llega, además, en las horas más bajas del PP, con la crisis abierta en el PP de Madrid con el «caso Cifuentes», las encuestas anunciando trasvase de votantes a Ciudadanos, el revés de la Justicia alemana en el caso Puigdemont y la crisis territorial abierta en Cataluña.

La única incógnita que planea sobre las cuentas es la situación en la Generalitat dado que el PNV, socio necesario del Gobierno, ha mantenido en los últimos meses el compromiso de no negociar con Moncloa mientras el artículo 155 siga vigente. Esta mañana el portavoz vasco, Aitor Esteban, ha justificado el pacto cerrado ayer con el Gobierno en que los políticos catalanes han declarado públicamente haberse conjurado para formar gobierno en Cataluña antes del 22 de mayo y Rajoy prometió ayer al presidente del PNV, Andoni Ortuzar, levantar inmediatamente el artículo 155 cuando eso suceda. La aprobación final de las cuentas tendrá lugar dos días depués, el 24 de mayo, por lo que la vigencia del 155 y el sí del PNV a las cuentas no se solaparían. Pero todo este plan depende de que realmente haya nuevo gobierno en Cataluña.

Pero poco más que ayer se sabe sobre cómo se implementará la principal modificación que incorporarán las nuevas cuentas en el trámite parlamentario: la subida generalizada de las pensiones cerrada ayer por Rajoy y Ortuzar. Tomará forma a través de una enmienda parcial que presentará el grupo vasco antes de mañana viernes a las 14:00 horas, sin que se sepa aún ni su importe ni cómo se va a pagar. Lo único que explicó el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, es que las pensiones más bajas mantendrán el alza del 3 por ciento ya incluida en el proyecto, mientras las pensiones medias subirán el 2 por ciento comprometido. La subida del 1,6 por ciento pactada con el grupo vasco afectará a las pensiones más altas que no iban a ser revalorizadas.

Eso sí, el titular de Hacienda dejó en manos del Pacto de Toledo la búsqueda de un acuerdo parlamentario que asegure el futuro de las pensiones sobre la base de una revalorización conforme el IPC. Un pacto que debería alcanzarse, dijo, en un plazo de tres o cuatro años.

La subida de las pensiones se convirtió ayer en terreno de refiega parlamentaria durante la continuación del debate de totalidad esta mañana en el Congreso. El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, la utilizó para atacar al PSOE y advertirle que no tiene ya ningún argumento para votar en contra de los Presupuestos. «Salieron a la calle a reivindicar lo que estos presupuestos ya recogen, ¿o salieron a la calle solo a agitar?», cargó. Pero acabó siendo el más damnificado. La portavoz del PSOE, Margarita Robles, le contestó muy duramente en los pasillos. «El PNV le ha dado una lección, porque ha conseguido mucho más». Y el portavoz del PNV, Aitor Esteban, se lo repasó minutos después desde la tribuna de oradores. «(La subida generalizada de las pensiones) es algo que Ciudadanos ni planteó, adiós al embuste de la insolidaridad», argumentó el portavoz jeltzale, en alusión a las críticas que Rivera dirigió a su grupo durante la aprobación del cupo vasco. Desde el País Vasco, Ortuzar fue más allá. «A Rivera le rompimos la cintura ayer», aseguró a Radio Euskadi. «Es un buen acuerdo: para los pensionistas, para ganar tiempo en Cataluña, y para evitar que Rivera llegue a la Moncloa», dijo sobre su pacto con Rajoy.

Esteban, además, refirió además una crítica general a todos los grupos de la oposición. «Cualquiera de ustedes pudiera habérselo exigido al Gobierno pero nadie excepto el PNV lo ha hecho. Ha tenido que ser un pequeño partido como el PNV el que lo ha logrado y no “magia mediante” sino “PNV mediante” y beneficiando a toda la ciudadanía del Estado», prosiguió.

El debate de totalidad de esta mañana ha vuelto a evidenciar que PP y Ciudadanos tienen ya muy poco de socios. El contenido y el tono de las réplicas y contraréplicas que se cruzaron Rivera y Montoro fue tan duro como el que el día anterior el ministro de Hacienda intercambió con los portavoces de PSOE o Podemos, y contrastó con lo que pareció un vals perfectamente acompasado con el PNV.

Rivera y Montoro se lanzaron duras acusaciones que acabaron con el titular de Hacienda reconociendo que la Generalitat pudo falsear facturas para sufragar la consulta del 1 de octubre con dinero público. Algo que tanto él como Rajoy habían negado rotundamente en sede parlamentaria, asegurando que «ni un euro de dinero público» se usó para aquel referéndum ilegal.