La Aemet avisa del calor extremo que llega a Zaragoza a partir de esta fecha: máximas de 42 grados y mínimas de 24

La Agencia Estatal de Meteorología prevé temperaturas entre 5 y 10 grados superiores a lo habitual desde el 20 de junio hasta principios de julio

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha confirmado la llegada de la primera ola de calor del verano de 2026 que dará comienzo a partir del próximo sábado 20 de junio y podría prolongarse hasta principios de julio. Las temperaturas máximas y mínimas van a estar entre 5 y 10 grados por encima de lo habitual para esta época del año en toda España.

Rubén del Campo, portavoz de la Aemet, ha sido el encargado de informar acerca del segundo episodio de calor del año tras el vivido el pasado mes de mayo, que dejó temperaturas récord en Aragón con casi 40 grados en Caspe. «Se superarán los 35 grados y no se bajará de 20 de forma casi generalizada y se superarán los 40 grados en zonas del nordeste peninsular, del centro y de la mitad sur«, ha afirmado. Para que el episodio que se avecina a toda España pueda ser considerado una ola de calor tendrá que durar al menos tres días.

CALOR ALTAS TEMPERATURAS

Varias personas se protegen del sol en la plaza del Pilar / Laura Trives / EPA

El Valle del Ebro y Zaragoza volverá a ser la zona de Aragón donde más se sufra el calor intenso que se avecina y los termómetros podrían alcanzar los 42 grados a partir del próximo domingo. Después de una pequeña tregua climatológica, las altas temperaturas regresaron con fuerza a la capital aragonesa el pasado fin de semana y las máximas no han bajado, ni van a hacerlo próximamente, de los 37-38 grados. Cabe recordar que la Aemet mantiene activa una alerta amarilla por altas temperaturas al menos hasta el viernes.

«Más calor»

El calor se acentuará en Zaragoza tras la jornada del sábado cuando se registrará la mayor subida de temperatura tanto de máximas como de mínimas. Además, las rechas de viento del sureste, desaparecerán por completo dejando unas noches tropicales que rozarán incluso los valores ecuatoriales. Según la previsión actual de la Aemet, las máximas serán de 41 grados el domingo, 42 el lunes y el martes. Además, las mínimas subirán hasta los 24 grados impidiendo a los zaragozanos conciliar el sueño de forma sencilla. La provincia de Teruel no se va a librar tampoco de la primera ola de calor del 2026 con temperaturas que rozarán los 40 grados a partir del domingo.

CALOR - ALTAS TEMPERATURAS - VERANO

Una mujer se protege del sol / MIGUEL ANGEL GRACIA / EPA

El norte de la Península Ibérica, incluyendo los Pirineos, van a centrar la atención de los meteorólogos ya que se esperan temperaturas extremas, lo que normalmente acarrea un aumento de las enfermedades y la mortalidad asociada al calor. Por ejemplo, en Jaca, las máximas podrían alcanzar los 38 grados, aunque las tormentas podrían apaciguar el calor por la tarde. Según la previsión de la Aemet, los 40 grados podrían ser una realidad en Bilbao y otros puntos del Cantábrico.

El delegado territorial en Aragón, Arcadio Blasco, ha confirmado la previsión de un episodio de calor para el inicio del verano. «En los próximos días nos espera más calor del que estamos teniendo ahora», ha señalado, aunque preguntado sobre si puede llegar ya la primera ola de calor el sábado, ha señalado que «puede ser», aunque ha llamado a «mantener la cautela» y ha recordado que los criterios oficiales para definirla como tal son «nacionales» y dobles.

¿Por qué tanto calor?

Eltiempo.es ha desgranado el cambio de escenario que se aproxima. Un episodio de calor que vendrá marcado por el dominio de las altas presiones en altura a partir del sábado, una situación que puede favorecer un ascenso notable de las temperaturas en la Península y abrir la puerta a la posible primera ola de calor del año. En Aragón, este patrón suele traducirse en jornadas más estables, cielos despejados y un ambiente cada vez más caluroso, especialmente en las horas centrales del día.

Ola de calor agosto Zaragoza

Los termómetros podrían alcanzar los 41 grados / RUBEN RUIZ R< / EPA

La clave estará en la presencia de una dorsal, una extensa zona de presión atmosférica más elevada que su entorno situada en niveles altos de la atmósfera, en torno a los 5.500 metros. Este tipo de estructuras favorecen el descenso del aire, que al comprimirse se calienta y provoca un aumento de los termómetros en superficie. Si esa dorsal permanece varios días sobre la Península, el calor puede intensificarse y mantenerse, dando lugar a un episodio de temperaturas muy elevadas.