La AP-68 se liberará en Aragón antes del final de las obras en la autovía a Logroño

El tramo aragonés de la autopista será gratuito el 11 de noviembre después de 53 años de explotación, pero las obras del desdoblamiento de la N-232 entre Mallén y Cortes tienen pendientes los remates en el último enlace y los ramales de servicio

La autopista AP-68 será gratuita en Aragón desde el próximo 11 de noviembre, momento en el que finaliza la explotación del peaje más caro de España por parte de Avasa (hoy propiedad de ACS y la italiana Mundys), nada menos que 53 años (35 de ellos a través de prórrogas) después del inicio de la construcción de la autopista Vasco-Aragonesa. Aunque los tramos que discurren por Álava y Vizcaya mantendrán el pago por la circulación por decisión de sus respectivas diputaciones forales, el día marcado en rojo en el calendario para el levantamiento de las barreras llegará, curiosamente, con la autovía A-68, que corresponde al desdoblamiento de los 29 kilómetros de la N-232 entre Figueruelas (Zaragoza) y Cortes (Navarra), con varios trabajos en los ramales de servicio y el enlace de Cortes pendientes de terminar.

La reconversión de la carretera a Logroño en autovía comenzó hace ya casi 10 años, y debido a sucesivos retrasos, la obra no se ha completado en el último tramo que queda pendiente, relativa a cuatro kilómetros entre Mallén y el citado municipio de la ribera navarra, que sí entró en servicio en noviembre de 2025, pero sin acto de inauguración oficial. La última demora debe achacarse a que las obras interfieren con una línea eléctrica propiedad de E-Distribución (Endesa), que debe ser desviada, lo que ha demorado la construcción del enlace al norte de Mallén, lo que obliga a los vehículos que necesitan acceder a las localidades zaragozanas del entorno a transitar por estos viales en obras.

Cartel que advierte del acceso cortado a Mallén porque falta por rematar el enlace de Cortes.

Cartel que advierte del acceso cortado a Mallén porque falta por rematar el enlace de Cortes. / RUBEN RUIZ

La semana pasada, la Dirección General de Política Energética y Minas autorizó a la filial de Endesa a ejecutar la obra, que consiste en un soterramiento de la línea de media tensión que sale de la subestación Cortes, con una longitud de 176 metros, y dos líneas aéreas de 43 y 76 metros. Con ello, se espera desbloquear por fin el enlace de Cortes, al que se le confirió más capacidad a cambio de suprimir el denominado Mallén Oeste con la creación de un ramal que cubra las necesidades del municipio zaragozano, a través del que los vecinos tendrían acceso a la autovía a través de la avenida de Europa.

Preguntados por la cuestión, ni el Ministerio de Transportes ni Copisa Constructora Pirenaica, adjudicataria de los trabajos, han ofrecido plazos para la entrega total de la obra civil. La inversión pública para desdoblar el tramo entre Figueruelas y Cortes ha supuesto un desembolso de 135,2 millones de euros. Cerca de 60 millones se dedicaron al tramo Figueruelas–Gallur, abierto en 2021, y alrededor de 75,2 millones en el tramo Gallur–Mallén–Cortes, completado progresivamente hasta la puesta en servicio en noviembre de 2025. La actuación ha exigido duplicar calzadas, construir y remodelar enlaces, viaductos, drenajes, caminos de servicio y reposiciones de servicios afectados, además de introducir modificaciones relevantes sobre el proyecto original, especialmente en el enlace de Cortes y el entorno de Mallén.

Obras pendientes en uno de los ramales de servicio.

Obras pendientes en uno de los ramales de servicio. / RUBEN RUIZ

Sea como fuere, una vez estén completados los trabajos, Mallén contará con dos vías de alta capacidad gratuitas rodeando el lado izquierdo (AP-68) y el derecho (A-68) del municipio. «Lo que es innegable es que necesitábamos una solución para evitar las tragedias que ha habido en la N-232. No tuvo ningún sentido que renovaran por 25 años la concesión en 2001. Los contratos tienen cláusulas de indemnización para que puedan romperse: así que liberarla antes habría sido más barato que hacer el desdoblamiento y todos circularíamos por la autopista gratis y de forma más segura», señala el alcalde de Mallén, Rubén Marco. El regidor afirma que van a solicitar a la Demarcación de Carreteras un acceso al municipio desde la autopista, es decir, que permita conectar la AP-68 con Mallén y con la carretera provincial que enlaza con Frescano y, posteriormente, con la provincial que llega hasta Agón y Magallón.

La autopista Vascoaragonesa, por su parte, se puso en servicio en el año 1978 para unir Zaragoza con Bilbao, atravesando el País Vasco, La Rioja, Navarra y Aragón con un trazado de 294 kilómetros de longitud. La concesión ha sido excepcionalmente larga, pues en el año 2001, el Gobierno de José María Aznar prorrogó 25 años adicionales la explotación de Avasa, que en aquel momento pertenecía a Iberpistas (adquirida después por Abertis) y otros accionistas minoritarios.

La liberación del resto de autopistas ha terminado por dejar a la AP-68 como la más cara de España, con un coste para un turismo de 39,90 euros para el viaje de ida entre la capital aragonesa y Bilbao. Durante los años en lo que la autovía estuvo en obras, era posible circular por el tramo aragonés para un trayecto de ida y vuelta que transcurriera dentro de un marco de 24 horas. Ahora, la salida hacia Logroño desde Zaragoza será gratuita también por esta vía, y no se pagará hasta Álava. Tiempos nuevos para los conductores del corredor.