El Casademont sale intacto del caos en un duelo que la vieja guardia de Cantero tuvo que amarrar después de no saber aprovechar el esperpéntico inicio del Athinaikos
La Euroliga es una cosa divertidísima. Si el espectador es neutral, todavía más. Y otra cosa no, pero en medio del caos el Casademont Zaragoza se desenvuelve estupendamente. El equipo aragonés acabó conquistando Atenas (78-89) en un partido loco que tuvo que ganar dos veces porque no aprovechó el primer regalo de un inentendible Athinaikos que, a pesar de ir de menos a más, pagó caro su aberrante arranque. Al final, ante el peligro de que se envenenara, la vieja guardia de Carlos Cantero, liderada por Hempe y por Bankolé, frenó la rebelión helena y acabó poniendo orden en un desgobierno que por algunos momentos amagó en descalabro. No hubieran tenido perdón de Dios las zaragozanas si hubieran perdido, pero lo cierto es que salen de Grecia imbatidas en la competición europea y con la clasificación para la siguiente fase en sus manos.
El primer cuarto fue de las cosas más rocambolescas que uno ha visto en un partido de Euroliga. No hay noticias al respecto, pero por la bochornosa e indigna actuación que protagonizaron las griegas parece que llevan meses sin cobrar. Eso o le querían hacer la cama a su entrenador. Algo tiene que haber ahí porque parecían un equipo amateur, defendiendo con la mirada y con una actitud, por decirlo finamente, muy poco profesional.
En medio del esperpento, el Casademont no tenía más que botar la pelota, buscar un buen pase y anotar canastas sin oposición. Si además Hempe estaba inspirada (8 puntos en dos minutos), acaba y vámonos. El 0-13 con el que comenzó el choque se quedaba hasta corto visto lo visto. Entonces el técnico del Athinaikos paró el duelo con un tiempo muerto que debería haber pedido mucho antes.
Si en Lituania las griegas habían perdido por casi 40, las aragonesas parecían estar en disposición de ganar prácticamente de lo que quisieran. Sin embargo, las de Cantero se contagiaron del vodevil heleno y el encuentro se convirtió en un correcalles incluso frívolo para ser un partido de Euroliga. Cualquier fin de semana se ven choques más serios e interesantes en los colegios de Zaragoza. En fin, el encuentro siguió avanzando prácticamente sin faltas y el primer cuarto acabó con un agridulce 12-25. Porque si el Casademont hubiera estado a un nivel notable, ya no sobresaliente, hubiera ganado esos primeros 10 minutos por 30. Sin exagerar.
Montaña rusa
No cambió mucho el encuentro en el tramo anterior al paso por vestuarios. Quizá el ritmo bajó algo y las locales encontraron el orgullo que habían perdido en el inicio. Las de Cantero, sin embargo, no estuvieron demasiado acertadas y solo la puntería de Bankolé y de una imperial Hempe (15 puntos al descanso). En el otro lado, Fasoula por dentro y Vanloo por fuera le encontraron las cosquillas a un Casademont que desaprovechó la oportunidad de vivir una segunda parte tranquila. Porque el marcador al descanso (35-46) decía que todavía había partido en Atenas.
Y la reencarnación de Emma Meesseman en el cuerpo de Macaulay acabó por meter en un lío de no creer tras lo visto en el primer cuarto. Se le salió un triple al Athinaikos que hubiera supuesto prácticamente empezar un encuentro nuevo (estaban las griegas en ese momento a cuatro puntos) y ese tremendo susto pareció despertar a un Casademont que seguía encontrando en Hempe la solución para sus problemas. Cogió entonces Mariona Ortiz el toro por los cuernos y se puso a dirigir a las suyas con su habitual maestría hasta que un triple de Bankolé parecía volver a despejar el camino antes de los últimos diez minutos (58-66).
Por aquel entonces Carlos Cantero ya había decidido que las veteranas eran las que tenían que salvar los muebles. En el último cuarto, a pesar de un susto inicial, el Casademont fue un equipo más reconocible y le bastó con aprovechar la tremenda lucidez de Hempe y Bankolé para permitirse acabar sin sufrir en el parque de atracciones que fue el encuentro en Atenas y del que las aragonesas salieron intactas.










