El líder del PP pone en cuarentena las palabras del presidente del Gobierno, pero acepta el reto: «Que no se guarde mucho más la fecha ante la eventualidad de pillar a la oposición desprevenida. Estoy listo, preparado»
No hay consenso en el Partido Popular sobre lo que va a suceder en los próximos días. Conociendo al personaje, ninguno interpreta sus palabras de forma categórica. Todo está abierto y todo puede pasar. Lo que sí comparten el grueso de dirigentes del primer partido de España -que también lo es de la oposición- es que la votación de los dos decretos de vivienda hoy en el Congreso de los Diputados tenía un trasfondo puramente estratégico. Y nada más.
Así lo expresó Alberto Núñez Feijóo nada más terminar la sesión plenaria, que se había convocado de manera extraordinaria y al calor de las protestas en Sol, para agitar a la izquierda: «Hoy no se ha votado ningún decreto para ayudar a Maricarmen ni a nadie. Hoy se ha traído una exclusa para ayudar a Pedro Sánchez. Sólo ha habido cálculo electoral».
De forma sorpresiva, el presidente del Gobierno había subido minutos antes a la Tribunal del Hemiciclo para cerrar el debate. «La historia les juzgará antes de lo que creen», advirtió a la oposición a modo de colofón. Unas palabras que, según Feijóo, debieran comprometerle. Pero que no se termina de tomar en serio. «El problema es que al presidente no le cree nadie. Yo estoy convencido de que después de decir una cosa él mismo no se la ha creído», respondió Feijóo a LA RAZÓN.
El líder popular cree que los decretos de hoy se habían diseñado «pensando en las encuestas», por lo que afirmó: «Seré muy claro. Acepto el reto. Si el presidente buscaba un relato: adelante. ¿Cree que tiene la coartada? Que ponga fecha. España no se puede permitir un periodo de sesiones así», zanjó. «Ya nadie piensa en Pedro Sánchez hasta 2031, pero es que nadie quiere a Pedro Sánchez hasta las navidades».
Tras la derrota de hoy, Feijóo consideró que Sánchez no tiene escapatoria. «Suya es la decisión de seguir toda la legislatura: sin apoyo de la Cámara, con tensiones y sometido al desgaste diario de la corrupción». Certificado que no cuenta con mayoría parlamentaria, puso el foco en otra realidad: la escasa movilización entorno a la Cámara Baja. «Hoy se ha acreditado que el señor Sánchez y su Gobierno no tienen ni las Cortes ni la calle; ni el Parlamento ni el pueblo», resumió.
Ante el intento de Sánchez por convertir la vivienda en un problema electoral para el PP, por su voto en contra de los dos decretos, Feijóo redobló el desafío: «Si el Gobierno quiere convocar, adelante. Que ponga fecha. Pero antes de hacerlo, que tenga el arrojo de salir a la calle. Que salga a decir que en España no hay vivienda por culpa de la oposición».
Con la clara intención de anular la percepción de que Sánchez anda detrás de una jugada maestra, y ante anunciada reflexión de los próximos días, sentenció el presidente popular: «Que no se guarde mucho más la fecha ante la eventualidad de pillar a la oposición desprevenida. Estoy listo. Preparado. Por mí que convoque cuando quiera, por España que convoque cuanto antes».













