El alcalde de Madrid ha anunciado que el Consistorio está elaborando un informe para denunciar esta situación ante Delegación del Gobierno y el Ministerio del Interior
La acampada de la Puerta del Sol sube un nuevo escalón en el pulso institucional que enfrenta al Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid con la Delegación del Gobierno. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha denunciado este miércoles la presencia de adoquines procedentes de obras cercanas, “cuchillos de grandes dimensiones” y hornillos entre las tiendas instaladas en la plaza desde el pasado sábado para reclamar medidas contra la crisis de la vivienda.
El Ayuntamiento ha remitido este mismo miércoles un nuevo documento al delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, y al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. El informe, según ha explicado el regidor este miércoles, incluye imágenes para acreditar estos elementos y podría ser utilizado de cara a una eventual querella penal por la actuación de la Delegación del Gobierno.
«Se han hecho acopio de adoquines de obras cercanas que pueden ser utilizados como armas arrojadizas», ha señalado Almeida en declaraciones a los medios. El alcalde también ha asegurado que se han localizado «cuchillos de gran dimensión que no son necesarios para cortar un bocadillo» y hornillos para calentar comida, algo que, a su juicio, añade un riesgo de incendio en una plaza ocupada durante las 24 horas del día.
El Ayuntamiento pretende así que la Delegación del Gobierno concrete si mantiene su consideración de que la protesta se desarrolla sin riesgos para la seguridad. Almeida sostiene que ya se han producido «altercados violentos» y pone como ejemplo la vandalización del monumento del Oso y el Madroño, situado en la propia Puerta del Sol, que será vallado para protegerlo.
Una posición similar a la del Gobierno de la Comunidad de Madrid. Miguel Ángel García Martín, portavoz del Gobierno, ha apuntado que “si la Policía cree que hay acopio de adoquines y cuchillos, cuanto antes, el delegado tiene que actuar con aún mayor celeridad. Que haga lo que tiene que hacer: disolver la acampada”.
El enfrentamiento entre las administraciones se produce mientras la acampada afronta su quinta jornada. El Sindicato de Inquilinas mantiene su intención de permanecer en Sol, al menos, hasta la votación de los decretos de vivienda prevista para este viernes en el Congreso.
Almeida reclama a Delegación que actúe
La posición del Ayuntamiento coincide con la del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, que este martes reclamó formalmente a la Delegación del Gobierno que ordene el desalojo de la Puerta del Sol en un plazo máximo de 48 horas. La Comunidad advirtió además de que, si no se atiende el requerimiento, acudirá a los tribunales y se reserva otras acciones judiciales.
El propio Almeida insiste en que la competencia para ordenar el desalojo corresponde a la Delegación del Gobierno. Por ello, sostiene que el Ayuntamiento no quiere poner a la Policía Municipal en una situación de inseguridad jurídica y que será la Policía Nacional, bajo las competencias del Gobierno central, la que deba intervenir si finalmente se acuerda levantar la acampada.
El alcalde ha elevado además el tono de sus críticas hacia Francisco Martín y ha advertido de que su falta de actuación podría derivar en responsabilidades legales. El martes ya reclamó que la protesta fuese levantada «de forma inmediata» y cuestionó la actuación de la Delegación.










