La Agencia Estatal de Meteorología estrena una nueva campaña de nombramiento de fenómenos meteorológicos de gran impacto.
Septiembre llega con algo más que la vuelta a la rutina, también arranca oficialmente una nueva temporada meteorológica en la que las borrascas y danas más intensas tendrán nombre propio. Desde este 1 de septiembre, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) pone en marcha la campaña 2026-2027, la décima desde que comenzó este sistema para identificar los temporales capaces de dejar importantes consecuencias.
La lista ya está preparada y reúne 21 nombres, alternando nombres masculinos y femeninos, pero no aparecen todas las letras del abecedario, como la Q o la U, que se han quedado fuera porque existen pocos nombres que comiencen por ellas. Además, los nombres se acuerdan entre los países que forman parte del grupo encargado de esta clasificación y se intenta que sean fáciles de pronunciar en los diferentes idiomas.
- A – Adam
- L – Lola
- B – Bruna
- M – Michel
- C – Charles
- N – Nathalie
- D – Diane
- O – Oscar
- E – Eric
- P – Paola
- F – Flora
- R – Rafael
- G – Gabriel
- S – Sandra
- H – Heloise
- T – Thomas
- I – Igor
- V – Vera
- J – Julia
- W – Walter
- K – Kevin
No todas las borrascas tendrán nombre
Que una borrasca aparezca en el mapa no significa que vaya a tener nombre. Aemet solo pondrá nombre a aquello fenómenos que puedan generar gran impacto y obliguen a activar avisos meteorológicos de nivel naranja o rojo en amplias zonas.
En el caso de las borrascas, podrán recibir nombre cuando exista previsión de vientos muy fuertes con avisos naranjas o rojos, también cuando las lluvias o nevadas sean especialmente intensas y vayan acompañadas de avisos amarillos por viento. En las danas, en cambio, no será necesario que exista aviso por viento para proceder a su nombramiento.
Un nombre para entender mejor el peligro
Detrás de esta lista hay mucho más que una cuestión de poner nombre al mal tiempo. Nombrar estos episodios permite alertar mejor a la población, conseguir que los avisos reciban una mayor atención y facilitar que los ciudadanos sigan la evolución de un mismo temporal. La Aemet forma parte del grupo junto a Francia, Portugal, Bélgica, Luxemburgo y Andorra y precisamente por ello, los nombres incluyen referencias de diferentes países y buscan ser comprensibles en varios idiomas.
Porque cuando el cielo se pone serio, tener claro si llega Adam, Bruna o cualquiera de sus compañeros no es solo cuestión de recordar un nombre, puede ser una forma sencilla de identificar el peligro, seguir su recorrido y saber cuándo toca estar especialmente atentos, es decir septiembre empieza con la agenda meteorológica preparada.










