La Guardia Civil ha intervenido durante varios días consecutivos en numerosos accidentes de montaña registrados en zonas como Monte Perdido, Ordesa, Benasque, Panticosa, Bielsa o Canfranc. Dos de las actuaciones terminaron con el fallecimiento de sendos senderistas.
Los Grupos de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de la Guardia Civil han afrontado una intensa sucesión de intervenciones en el Pirineo oscense, con 19 avisos y más de 30 personas implicadas en accidentes, lesiones, enriscamientos y problemas físicos durante actividades de senderismo, alpinismo y escalada.
Entre los sucesos más graves figura el fallecimiento de un ciudadano francés de 63 años en la senda de los Ganchos, en Hecho. Los equipos de rescate fueron movilizados el lunes tras recibir un aviso por una persona que necesitaba asistencia. Al llegar al lugar encontraron al montañero fallecido, siendo la posible causa un infarto. El cuerpo fue evacuado hasta un punto donde esperaba el helicóptero y posteriormente trasladado a la helisuperficie de Jaca para su entrega a los servicios funerarios.
El miércoles se produjo el segundo accidente mortal. Un senderista estadounidense de 56 años y residente en Florida sufrió una caída vertical mientras recorría junto a otras tres personas el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, en la zona de la Colada de Pineta, en Bielsa. Cuando llegaron los especialistas, el hombre presentaba lesiones incompatibles con la vida. Sus tres acompañantes, que se encontraban ilesos pero en estado de bloqueo psicológico, también tuvieron que ser evacuados. El cadáver fue trasladado hasta Boltaña y posteriormente al Instituto de Medicina Legal de Zaragoza.
Caídas, lesiones y agotamiento
Buena parte de las actuaciones estuvieron motivadas por caídas y lesiones que impedían a los afectados continuar la marcha. En Canfranc Estación, una senderista zaragozana de 48 años tuvo que ser auxiliada tras sufrir una contusión en una rodilla en el barranco de Epifano. Horas después, una mujer de 54 años, vecina de Tarragona, fue evacuada desde el barranco de Culivillas, en Sallent de Gállego, con una fuerte contusión lumbar.
También fue necesaria la intervención de los equipos de montaña cerca del refugio de Bachimaña, en Panticosa, para asistir a una joven madrileña que comenzó a sufrir hinchazón facial y mareos por una posible reacción alérgica mientras recorría la GR-11. La afectada fue evacuada en helicóptero hasta Panticosa.
En Monte Perdido, un senderista francés de 33 años sufrió un esguince de tobillo que le impedía seguir caminando y tuvo que ser evacuado desde el refugio de Góriz. Ya el lunes, otro montañero, de 65 años y vecino de Badalona, fue rescatado en el Cuello de Monte Perdido con una posible luxación de hombro y una contusión costal tras sufrir una caída.
Ese mismo lunes, los especialistas atendieron además a un senderista de 74 años que presentaba síntomas de deshidratación severa y agotamiento durante el descenso del ibón de Escarpinosa, así como a una mujer de 59 años que sufrió una posible fisura en un pie en el ibón de Piedrafita. En este último enclave, otra mujer de 53 años cayó al río y sufrió una brecha sangrante en la cabeza.
Rescates en crestas y zonas de alta montaña
Las intervenciones también se multiplicaron en zonas de mayor dificultad técnica. El martes, dos escaladores de 24 y 26 años quedaron enriscados en las Agujas de Salenques, mientras realizaban la cresta Salenques-Tempestades-Aneto. Ambos fueron localizados y evacuados ilesos por el GREIM y la Unidad Aérea de Benasque.
Ese día fueron atendidos además un montañero que sufrió un deslizamiento en el ibón de Marboré y presentaba un corte profundo en un pie, y un senderista francés de 66 años que tuvo que ser evacuado desde la Cola de Pineta con un traumatismo craneal y varias contusiones.
En la Cresta de Cregueña, una escaladora de 38 años sufrió una posible fractura de tobillo y una herida abierta en una pierna tras recibir el impacto de una piedra desplazada. Tanto ella como su compañero, que resultó ileso, fueron evacuados por los servicios de rescate.
El miércoles, dos jóvenes montañeras de 23 años quedaron enriscadas cerca de la falsa Brecha de Rolando y tuvieron que ser evacuadas, aunque estaban ilesas. También fueron rescatados dos alpinistas desde el refugio de Góriz después de que uno de ellos sufriera una contusión en una rodilla, y otros dos montañeros en la cresta de Llosas debido a los problemas físicos de uno de ellos.
La sucesión de intervenciones continuó por la tarde con el rescate de un senderista de 67 años en las proximidades del refugio de Bachimaña, que sufrió un posible esguince de tobillo y fue trasladado al Hospital de Jaca.
La última actuación recogida en la nota tuvo lugar el jueves 20 de agosto en el refugio de Góriz. Tres montañeros tuvieron que ser auxiliados: un hombre de 63 años con posible esguince y fractura de peroné, otro de 29 años con una sobrecarga muscular en la rodilla y una mujer de 47 años con un posible esguince del ligamento lateral externo. El primero fue trasladado al Hospital de Jaca y los otros dos evacuados hasta la pradera de Ordesa.










