El presidente promete un aumento «histórico» en los Presupuestos para la educación pública entre críticas de la izquierda que le acusa de hacer «negocio» con la formación de los jóvenes de la comunidad autónoma
El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha presumido este jueves en las Cortes autonómicas de tener «un proyecto educativo propio» y ha garantizado, una vez más, que el Bachillerato concertado se implantará en la comunidad en el curso 2027/2028. Insistiendo en que el Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) rechazó la incorporación de esta medida educativa «por la forma y no por el fondo», al estar el Ejecutivo autonómico en funciones cuando se anunció, Azcón ha fijado la posición de la DGA en materia educativa gracias a las promesas electorales de PP y Vox y el acuerdo suscrito por las dos derechas para la gobernabilidad de la comunidad autónoma. La izquierda ha criticado «el negocio» que, a su juicio, promueve Azcón con la formación de los jóvenes de la comunidad, que el presidente se ha desquitado con el anuncio de «un aumento histórico» de dotación a la educación pública en los próximos Presupuestos autonómicos.
La comparecencia, solicitada por Chunta Aragonesista para conocer la postura del presidente tras el revés del TSJA, venía con las cartas más que enseñadas desde hacía semanas. El debate, más que un intento de convencer al Gobierno PP-Vox de frenar la implantación, se ha convertido en un cruce de defensas de modelos educativos.
Azcón ha criticado que la izquierda «se alegra de perjudicar a miles de familias que quieren utilizar la concertada», familias «normales» que el presidente ha garantizado que tendrán el modelo concertado en un año y medio: «Tengan la certeza de que lo vamos a hacer y vamos a cumplir con el programa y el acuerdo de Gobierno».
El jefe del Ejecutivo autonómico ha acusado de «mentir» a CHA y PSOE en la exposición de datos educativos. «Vienen a decir cosas que no son verdad», ha espetado Azcón a Jorge Pueyo, portavoz aragonesista. Y ha acusado a la izquierda estar en «un error social y político», ya que Azcón ve en las fuerzas progresistas «una cruzada» contra las familias de la concertada: «La realidad es que cuando están en el poder no hacen y respetan en su vida pública y privada a todos los modelos de educación».
El portavoz de CHA, Jorge Pueyo, se dirige al presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, en el pleno de este jueves. / Miguel Ángel Gracia
«Este Gobierno seguirá incrementando los presupuestos de la educación pública de manera histórica», ha aseverado Azcón, que en la réplica a los grupos parlamentarios ha pasado a un ataque centrado en Pilar Alegría (PSOE) y Jorge Pueyo (CHA).
El jefe del Ejecutivo autonómico ha criticado que las dos fuerzas de izquierda «no pidan responsabilidades» al Gobierno central, ante las investigaciones y procesos judiciales en el entorno del PSOE y Pedro Sánchez, presidente del Gobierno. «No soportan que tengamos un proyecto educativo propio y el absolutismo moral les imposibilita entenderlo», ha asegurado Azcón, que ha tachado de «pobre» el debate.
En este apartado, el jefe del Ejecutivo aragonés ha afirmado que CHA «le come la tostada» a los socialistas, con más representación en La Aljafería, y ha acusado a Pueyo de usar «un tono absolutamente improcedente» al acusar al líder popular de hacer política «de amigos».
Los grupos parlamentarios
Por su parte, la portavoz socialista, Pilar Alegría, tras pedir respeto a los docentes de la comunidad que se movilizaron contra esta medida, ha reiterado que el Gobierno de Azcón va «de chapuza en chapuza», en referencia al varapalo judicial. Alegría ha incidido en conocer los informes en los que se ha basado el Ejecutivo autonómico para impulsar esta concertación, que han pedido y no les remiten. «Es como si existiendo camas públicas en el hospital Miguel Servet, ustedes cogieran los recursos públicos para poner en marcha un hospital privado enfrente», ha expuesto. La líder socialista ha esbozado varias propuestas con los fondos para concertar el Bachillerato, como «nuevos institutos en Parque Venecia y Monzón, la gratuidad de los comedores escolares o más plazas públicas en FP».
Desde Aragón-Teruel Existe, Pilar Buj ha considerado que Azcón «se precipitó y adoptó una decisión que no podía tomar estando en funciones», y le ha instado que tome la resolución del TSJA como «una oportunidad» y que, en lugar de «repetir el error», apueste por la escuela pública y abra oportunidades «para todos los aragoneses», porque a su juicio eso «sí que es respetar la libertad» y no aprobar una medida que no era necesaria al haber suficientes plazas en la red pública. «¿Sabe lo bien que le vendrían esas perricas, por ejemplo, para la climatización de los centros públicos?», ha preguntado Buj, quien ha recalcado que es «una cuestión de salud pública».
La diputada de IU, Marta Abengochea, ha defendido que «las acciones tienen consecuencias» y que Azcón «tendrá que responder a la ciudadanía por qué actúa en favor de las patronales de la educación privada en vez de a favor del interés general, como es su obligación».
Por parte de los grupos que conforman el Gobierno, Ana Marín (PP) ha preguntado a la oposición «qué es exactamente lo que celebran», indicando que la resolución del TSJA ha impedido a 1.800 jóvenes cursar el Bachillerato en un centro concertado y negando que la suspensión beneficie a la escuela pública. Santiago Morón, de Vox, ha afirmado que la concertación beneficia a las familias «más humildes» y ha acusado a izquierda de utilizar la educación pública para sus «ensoñaciones liberticidas».










