Asesinados el comienzo de la Guerra Civil, serán declarados beatos el próximo otoño en la Catedral de Ibiza
«Una inmensa alegría». Con estas palabras ha recibido el obispo de Ibiza y Formentera, monseñor Vicent Ribas, la noticia de la aprobación por parte del Papa León XIV de la beatificación de los 20 sacerdotes mártires que fueron asesinados en la isla en septiembre de 1936, poco después de iniciarse la Guerra Civil. La ceremonia de beatificación tendrá lugar el próximo otoño en la Catedral de Ibiza y estará presidida por el cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio de las Causas de los Santos.
«Ibiza tenía muchísimos santos», ha dicho monseñor Ribas, «pero estos son los primeros mártires conocidos». Sus nombres son: Joan Torres Torres, Antoni Tur Costa, Antoni Roig Guasch, Josep Tur Bennassar, Miquel Planells Tur, Josep Ramón Escandell, Joaquim Cirer Sala, Josep Riera Bonet, Antoni Cardona Vingut, Josep Torres Torres, Marià Roig Marí, Josep Ferrer Guasch, Antoni Marí Torres, Ignasi Serra Riera, Antoni Ramón Orvay, Miquel Riera Bonet, Andreu Tur Tur, Josep Tur Ferrer y Josep Serra Ribas.
Desde 2008
El proceso de beatificación fue iniciado en noviembre de 2008 por el anterior obispo de Ibiza, Vicente Juan Segura. Fue él quien firmó el decreto de introducción y apertura de la causa de beatificación por declaración de martirio de los Siervos de Dios. Tras un proceso que monseñor Ribas ha definido como «muy meticuloso», la aprobación definitiva ha llegado este jueves tras pasar por la Congregación de las Causas de los Santos en Roma (2015), el Dicasterio (2017) y el Congreso de los Consultores Históricos del Dicasterio (2025).
La beatificación de los 20 mártires, cuyas edades oscilaban entre los 24 y los 73 años, tendrá lugar en la Catedral el próximo otoño. Pero la celebración comenzará este mismo domingo cuando todas en las parroquias de Ibiza y Formentera se dé a conocer la noticia y se rece una plegaria de agradecimiento. Para el día de Sant Joan, el próximo 24 de junio, está previsto que todas las campanas de las iglesias pitiusas repiquen en honor a los 20 mártires. Además, en cada una de ellas se celebrará antes del 4 de julio una misa de acción de gracias. El Obispado, además, abrirá una suscripción popular cuyo objetivo es lograr donaciones por valor de 14.000 euros para un retablo en el que figurarán los retratos de los 20 mártires y el del obispo Salvio, que fue martirizado en Lleida pero que había tenido vínculo con Ibiza, isla que abandonó justo un año antes de ser asesinado. Este retablo se descubrirá durante la ceremonia de beatificación.
Hijo, padre y hermano
Monseñor Ribas ha recordado a algunos de los sacerdotes asesinados. Especialmente estremecedor es el caso del primero en morir, el párroco de Sant Carles: «La Columna de Mayo», ha recordado monseñor Ribas, «desembarcó en Pou des Lleó. Asesinaron al párroco y a su padre. Y, al día siguiente, asesinaron al hermano en Santa Eulària, solo por ser su hermano. Los restos de los tres están en la iglesia del Puig de Missa, en la capital del Sagrado Corazón de Jesús».
El obispo ha recordado también el caso del párroco de Sant Mateu, Josep Tur, que fue asesinado a los 27 años: «Le dijeron que se fuera de la parroquia. Se quedó porque tenía que hacer un bautizo. Lo registró y se fue. Lo escondieron en una casa pero él no quería poner en peligro a nadie. Nunca se había metido en política. Él mismo se entregó y lo mataron».
«Si hubieran renegado», ha concluido el obispo Ribas, «no habrían muerto. Pero se mantuvieron fuertes en medio del sufrimiento y la persecución».











