La OMC acusa a Mónica García de deteriorar la profesión médica

El órgano médico denuncia falta de gestión, ruptura del diálogo y ataques a la ética profesional por parte del Ministerio de Sanidad

La Organización Médica Colegial (OMC) ha lanzado un mensaje inusualmente duro contra el Ministerio de Sanidad en plena escalada del conflicto por la reforma del Estatuto Marco y la huelga médica nacional. En un comunicado, la corporación que agrupa a los colegios profesionales de toda España, denuncia que la profesión vive «uno de los momentos de mayor deterioro institucional, profesional y asistencial de las últimas décadas» y acusa directamente al departamento que dirige Mónica García de haber «roto los canales de diálogo, ignorar las demandas de los facultativos y actuar con una falta de diligencia que está repercutiendo en la atención sanitaria.»

Mónica García, en el centro del fuego político por la huelga médica

Según la OMC, la tensión generada en torno a la reforma del Estatuto Marco -la normativa estatal que regula las condiciones laborales de los médicos- ha desembocado en un escenario de conflicto que «exige responsabilidad, voluntad real de acuerdo y una rectificación por parte del Gobierno». La organización reprocha al Ministerio haber impulsado un texto «sin el respaldo de la profesión» y recuerda que, pese a las competencias transferidas a las comunidades autónomas, la regulación del Estatuto Marco es «responsabilidad exclusiva» del Gobierno central.

La corporación critica también que Sanidad haya intentado «escudarse en las transferencias sanitarias» para eludir su papel en la negociación, cuando la falta de acuerdo está provocando retrasos asistenciales y un deterioro creciente de las condiciones de trabajo. «El Ministerio no está ejerciendo sus funciones de forma diligente», afirma el comunicado, que subraya que la incapacidad para alcanzar consensos ha contribuido a agravar la situación en los centros sanitarios.

Intento de descrédito

El comunicado señala directamente a la ministra por intentar «desacreditar y poner a la sociedad en contra» de los médicos por sus desafortunadas declaraciones en las que les acusó de tomar como «rehenes» a los pacientes por ejercer su derecho constitucional a la huelga. Recuerda, además, que los médicos se rigen por el Código de Deontología, que obliga a garantizar una atención «humana, de calidad y basada en la evidencia científica», incluso en situaciones de conflicto laboral.

El comunicado subraya que la ética médica también exige que los responsables de la gestión sanitaria actúen con «honradez, ejemplaridad y transparencia», principios que, según la OMC, deberían presidir cualquier proceso de negociación. Sin embargo, la organización sostiene que la realidad asistencial actual -marcada por agendas «inasumibles», déficit estructural de profesionales y ausencia de descansos adecuados- está dificultando cada vez más el cumplimiento de los estándares de calidad y seguridad clínica.

La corporación alerta de que esta situación está provocando una «incidencia creciente» de problemas asistenciales y advierte de que el deterioro del sistema no puede atribuirse a los profesionales, sino a la falta de planificación y a la ausencia de un marco normativo que reconozca la singularidad del ejercicio médico. La OMC insiste en que la reforma del Estatuto Marco debe abordarse con diálogo real y con la participación efectiva de los representantes de la profesión.

El comunicado llega en un momento de máxima tensión entre el Ministerio y los médicos, con la huelga nacional prolongándose semana tras semana y con varias comunidades autónomas denunciando un impacto asistencial severo. La OMC, que no convoca la huelga pero respalda las reivindicaciones de los facultativos, reclama al Gobierno que rectifique, recupere los canales de interlocución y asuma su responsabilidad en la búsqueda de una solución.

La corporación concluye que la profesión médica seguirá defendiendo la dignidad del ejercicio y la calidad asistencial, pero advierte de que el conflicto no se resolverá sin un cambio de actitud por parte del Ministerio: «la situación exige decisiones urgentes»