El proyecto en el antiguo convento de Jerusalén incluirá plazas para familiares de pacientes del Servet

El grupo inversor no pone fecha al inicio de las obras del complejo que incluirá una residencia de mayores y alojamientos para estudiantes mir del hospital

El grupo inversor aragonés Bancalé tiene previsto ampliar su proyecto residencial en el solar que durante años alojó el antiguo convento de Santa María de Jerusalén, en el número 10 del paseo Isabel la Católica y muy cerca de La Romareda. Según ha podido saber este diario, además de crear un complejo residencial para personas mayores —con pisos tutelados para personas válidas— y una residencia para estudiantes sanitarios, médicos internos residentes (mir), tiene previsto reservar plazas destinadas únicamente a los familiares de los pacientes ingresados en el hospital Miguel Servet. La idea inicial pasaba por inaugurar el complejo en 2026, tras una inversión de 80 millones.

Así lo confirman fuentes del grupo inversor a EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, que aseguran que todavía están trabajando en la redacción del proyecto definitivo. Cuando Juan Fabre, a través de su empresa Enta Properties, adquirió «por unos seis millones» este histórico inmueble en 2019, lo hizo con una idea clara: quería construir una residencia. Con el tiempo, el proyecto fue ampliando sus pretensiones e incluyó la residencia para estudiantes mir.

Tras muchas idas y venidas y tras la autorización de la Justicia, fue en julio de 2023 cuando comenzó el derribo del antiguo convento, vacío desde 2014, cuando lo abandonaron las últimas cinco monjas de la congregación. Por aquel entonces, en el horizonte estaba el año 2026 para recibir a sus primeros inquilinos, pero, por ahora, no hay prevista ni fecha de inicio de obras ni de inauguración de la futura residencia.

Tres posibles usos en estudio

Tres son los usos que barajan en la firma Bancalé. El principal, un complejo residencial para personas mayores que incluiría pisos tutelados para las más autónomas. También se habló en su momento de abrir una residencia para estudiantes sanitarios, médicos internos residentes (mir), del hospital Miguel Servet. Y ahora surge una tercera opción en la ecuación, que pasaría por crear un coliving destinado a los familiares con pacientes ingresados en el centro hospitalario.

SOLAR DE LA CALLE JERUSALEN JUNTO AL ESTADIO DE LA ROMAREDA DONDE SE UBICABA UN CONVENTO Y DONDE SE VA A CONSTRUIR

Solar de la calle Jerusalén, junto a La Romareda. / Jaime Galindo / EPA

Una «casa de acompañamiento», como lo definen desde Bancalé, que ofrecería habitaciones amuebladas con contratos de alquiler individuales. El número de plazas que destinen a cada uno de los servicios está sin definir y, según explican, se determinará más adelante, en función de la demanda del mercado.

La parcela, entre la avenida de Isabel la Católica y la calle de Jerusalén, tiene 9.296 metros cuadrados de superficie y su edificabilidad ronda los 14.000 m². Se encuentra junto a otro espacio que en dos años lucirá completamente renovado, el nuevo estadio de La Romareda. Se trata de un campo de fútbol mundialista que, sin duda, ayudará a revitalizar todo este sector.

En un entorno privilegiado

Además, por si no fuera suficiente, el proyecto del Ibercaja Romareda va acompañado de la reforma de todo su entorno. El ayuntamiento quiere renovar y mejorar el aspecto del nuevo estadio y sus alrededores, con el objetivo de prolongar la estética del eje de Gran Vía y Fernando el Católico para crear una gran plaza en torno al campo de fútbol.

No fue una tarea sencilla para Fabre conseguir las licencias de derribo. De hecho, acabó solicitando por la vía judicial la licencia de derribo y construcción al ayuntamiento zaragozano, que no consiguió hasta julio de 2023, meses después de que la Justicia le obligara a hacerlo.

El origen de la polémica se remonta a 2019, cuando Fabre adquirió los terrenos y solicitó la licencia de derribo y urbanización. El entonces responsable de Urbanismo, el concejal de ZeC Pablo Muñoz, encargó un informe a una arquitecta de su área que abría la puerta a otorgar algún tipo de protección o catalogación a este inmueble para impedir su demolición. Este documento se firmó el 28 de mayo de 2019, días después de las elecciones municipales.

Cuando Víctor Serrano asumió la concejalía de Urbanismo en el Gobierno de PP-Cs, encargó un segundo informe, pero esta vez a la Comisión Municipal de Patrimonio, que concluía que no debía catalogarse el antiguo convento. Se emitió el 14 de abril de 2021 y, aunque dejaba sin efecto la suspensión aprobada un año antes, no se elevó a la Comisión de Patrimonio de la DGA hasta principios de 2022, cuando esta respondió que no era el órgano competente para decidir al respecto.

SOLAR DE LA CALLE JERUSALEN JUNTO AL ESTADIO DE LA ROMAREDA DONDE SE UBICABA UN CONVENTO Y DONDE SE VA A CONSTRUIR

Acceso al antiguo convento Jerusalén de Zaragoza. / Jaime Galindo / EPA

El proceso acabó judicializado y, en su fallo, el juez señalaba que ni el ayuntamiento ni el Gobierno de Aragón habían protegido el antiguo convento, la única vía para evitar su derribo. Para el magistrado era evidente el «notorio retraso» en la tramitación que estaba sufriendo el expediente, una praxis que para la parte demandante se traducía en «abuso y desviación de poder», lo que, alegaba, le generó «graves daños y perjuicios económicos».

La sentencia se firmó en enero y hasta julio no recibió el visto bueno para poder dar la orden de ejecución del derribo.