Monseñor Benedictus Younan Hanno organizó el sexto Festival de la Juventud en un país en el que, hasta hace unos años, se martirizaba a los cristianos

Sin miedo
Cuando uno piensa en una procesión religiosa católica, ciertamente Irak no es el primer país que le viene a la mente. Sin embargo, eso es lo que ha ocurrido en Qaraqosh el pasado sábado, cuando cerca de 700 jóvenes cristianos participaron en el sexto Festival de la Juventud del país.

Sin incidentes
Cruces, carteles, momentos para la oración, cánticos e himnos y ramas de olivo como símbolo de paz. La insólita imagen se produjo en Qaraqosh, una ciudad predominantemente cristiana en las llanuras de Nínive.

Hacia la iglesia de San Juan
El evento, que los organizadores denominaron «Procesión de Hosanna, según recoge EWTN News, discurrió por la ruta tradicional de la procesión del Domingo de Ramos hacia la Iglesia de San Juan.

A ejemplo de San Francisco
El obispo Benedictus Younan Hanno, de la diócesis católica siríaca de Mosul, organizó y dirigió el sexto Festival Juvenil de Qaraqosh. Durante sus palabras, hizo hincapié en la importancia de entender la libertad cristiana como una respuesta libre de obediencia a Dios, y no como una libertad sin responsabilidad. Su reflexión se basó en la vida de San Francisco.

Por las calles de Mosul
El segundo día del festival incluyó visitas a iglesias católicas restauradas en Mosul, ciudad donde la comunidad cristiana sufrió una grave persecución durante la ocupación de Estado Islámico.
Los jóvenes comenzaron su recorrido en la iglesia de Santo Tomás y continuaron hasta la iglesia de la Inmaculada Concepción , ambas en la Ciudad Vieja de Mosul, antes de concluir en la iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación.










