María Ángeles, de 50 años, se matricula en la misma FP que su hija Cristina, con un 85% de discapacidad, ante la falta de apoyos del sistema educativo
María Ángeles, de 50 años, ha vuelto al instituto. No por un sueño pendiente, sino para convertirse en los ojos y oídos de su hija Cristina, de 18 años, una joven sordociega con un 85% de discapacidad. Ambas se han matriculado en el mismo centro de FP para que Cristina pueda continuar sus estudios, una historia de superación que evidencia las lagunas del sistema de apoyos a la dependencia.
El problema surgió cuando Cristina terminó la ESO. Los apoyos que recibía en la educación obligatoria desaparecieron al pasar a la Formación Profesional. «Cuando terminan la ESO, estos nenes y nenas se quedan sin apoyo ninguno para FP, para bachillerato y para universidades», explica María Ángeles. «Se quedan al descubierto«.
Madre, alumna y mediadora
Madre e hija cursan ahora primero de FP de Atención a Personas en Situación de Dependencia. En clase, María Ángeles actúa como un apoyo fundamental, ya que la discapacidad auditiva de su hija le impide seguir el ritmo. «Generalmente ella toma sus apuntes, pero yo voy paralela a ella para luego poder arreglarle los suyos«, detalla la madre.

Una mujer ciega lee braile
Aunque está matriculada como una alumna más, la Delegación de Educación autorizó a María Ángeles a ejercer como mediadora comunicativa en el aula, aunque sin remuneración. La matrícula fue un plan B por si no obtenía el permiso, que llegó el mismo día que empezaban las clases. Su objetivo es claro: «Poder ayudarla muchísimo».
Es un placer estar en clase con ella»
Para Cristina, tener a su madre al lado es una fuente de tranquilidad. «La verdad es que sí que estoy bastante más tranquila, porque, claro, sé que si no me entero de algo voy a tener ese apoyo», confiesa la joven. Además, asegura que la experiencia es muy divertida y que es un placer compartir el día a día: «Es un placer estar en clase con ella«.
Una campeona sin límites
Fuera del instituto, Cristina es una joven extrovertida que ama el mundo de Disney y la animación. Además, es la primera jinete sordociega que compite en hípica en España y en 2024 fue nombrada Hija Predilecta de Castilla-La Mancha. Su gran sueño es participar en unas Paralimpiadas.
Cristina, que se quedó sordociega a los 11 años, ya había adquirido el lenguaje, lo que le permite comunicarse con fluidez. Para estudiar, utiliza una línea braille cedida por la ONCE que se conecta al ordenador, permitiéndole escribir y leer lo que aparece en pantalla.
Si te caes, te levantas
Si te caes, te levantas y sigues»
La actitud de Cristina ante la vida es la mayor lección para su madre. María Ángeles resume lo que aprende de su hija cada día con una frase contundente: «Si te caes, te levantas y sigues«. Una filosofía que aplican en cada obstáculo que encuentran.
María Ángeles espera que su caso sirva para que se reconozca el perfil profesional del mediador comunicativo en Castilla-La Mancha y que otras familias no pasen por las mismas dificultades. Lanza un mensaje de unión a otras familias: «La unión hace la fuerza» y pide «que no tiren la toalla nunca jamás, que si cierran cuatro puertas, a lo mejor la quinta se abre».
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.











