El viento respeta a la procesión del Santo Entierro y permite a las 25 cofradías zaragozanas celebrar el acto más importante del Viernes Santo

El principal reclamo escultórico de la procesión es la carroza del Santo Sepulcro, donde reposa el Santo Cristo de la Cama, una venerada imagen que es la única que sobrevivió a Los Sitios de 1808

La procesión del Santo Entierro, la más antigua y más larga con mayor número de participantes de España ha congregado, este Viernes Santo, a las 25 cofradías que recorrerán el centro de Zaragoza, en un recorrido de 4 kilómetros que se prolonga hasta la medianoche.

Las rachas de viento que han soplado ininterrumpidamente durante la última semana en Zaragoza habían generado ciertas dudas en las hermandades, que no sabían a ciencia cierta si podrían celebrar unos de los eventos más importantes de la Semana Santa. Al final, el cierzo ha amainado y los hermanos receptores han decidido que la procesión podía empezar. Eso sí, con algunas particularidades, como los estandartes tumbados y una candelería más reducida.

Dos minutos antes de las 18.00 horas, han salido los primeros cofrades de la Iglesia de Santa Isabel de Portugal, en la plaza del Justicia, también conocida como San Cayetano. El hermano cetro, responsable de la organización de la edición 410 de la procesión, encabezaba el desfile.

La Muy Ilustre, Antiquísima y Real Hermandad de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo y Madre de Dios de Misericordia organiza desde 1617 la procesión que convoca a todas las cofradías de la capital aragonesa.

Además, es la mayor concentración de tambores en una procesión en España, con hasta 4.000 instrumentos. Los cofrades llevan enseñando desde enero para retumbar sus tambores al unísono como anuncio de la muerte de Jesucristo.

El Santo Entierro es la única procesión en España que representa en sus pasos todos los misterios de la Pasión de Cristo. Es un auténtico Vía Crucis de esculturas que representa la totalidad de los misterios de la Pasión de Cristo.

La mayor espectacularidad de la procesión radica en poder ver una tras otra las diferentes cofradías, cada una con su estilo y peculiaridades diferentes, portando sus pasos y tocando sus instrumentos con sus toques característicos. Este año ha aumentado el número de pasos, que ha llegado al medio centenar. Algunos de ellos se alojan en el Colegio Notarial de Aragón que cede el Palacio de Sobradiel para facilitar la organización del evento.

Uno de los pasos, el de La Enclavación, ha salido a las calles de Zaragoza este año por primera vez. Esta escultura representa a Cristo siendo atado en la cruz. Otra figura imponente pertenece a la Cofradía del Señor Atado a la Columna, que ha presentado una pieza monumental de José Bueno que muestra a Cristo durante la flagelación. Incluso cuenta con una reliquia, un trozo del pavimento en el que Jesús fue torturado. Tampoco ha faltado el Ecce Homo, la pieza más antigua que procesiona en la Semana Santa de Zaragoza.

El Cristo de la Cama, la imagen más célebre de la procesión

Pero, sin duda, el principal reclamo escultórico de la procesión es la carroza del Santo Sepulcro, donde reposa el Santo Cristo de la Cama, una venerada imagen que es la única que sobrevivió a Los Sitios de 1808.

El Santo Cristo es una imagen articulada y de poco peso, ya que con ella se escenifica, hasta 1834, la ceremonia del Descendimiento de la Cruz. Por sus características artísticas data alrededor de 1620 aunque no existe documentación que lo acredite y se restaura completamente en 2013.

La cama original era de plata, pero no se pudo rescatar cuando el convento de San Francisco, sede de la Hermandad, lo volaron durante la ocupación francesa en los Sitios. La sustituye una cama de madera que en 1855 se encontraba en muy mal estado y el escultor Antonio Palao hace una nueva talla en 1856.

La carroza la porta una sección específica denominada «De la Cama del Señor» y se distingue a sus componentes por llevar la cara tapada.