Entre bromas y falta de paciencia, las cacas de paloma cansan en Zaragoza: «Hay que ponerles pañal»

Vecinos de algunos barrios como La Jota denuncian que hay bancos y coches llenos de cacas de palomas

La paciencia de algunos vecinos de Zaragoza y, en concreto, del barrio de La Jota parece haberse agotado en los últimos días. Entre quejas, bromas y alguna que otra pulla, muchos de ellos hacen referencia en los grupos vecinales de redes sociales a un problema tan cotidiano como molesto: las cacas de paloma. La mecha ha vuelto a encenderse en los últimos días a raíz de una publicación en un grupo de Facebook, donde un usuario denunciaba la situación: «No se puede aparcar sin manchar el coche, no te puedes sentar tranquilo en un banco. Esto es una mierda, nunca mejor dicho», ponía en su mensaje.

Las reacciones no han tardado en dividirse entre quienes comparten la indignación y quienes restan importancia al asunto. Algunos apelan a la lógica natural del fenómeno y recuerdan que se trata de la migración de las palomas hacia el norte de Europa, un episodio temporal que apenas dura unos días y ante el que, aseguran, el Ayuntamiento de Zaragoza ya ha reforzado la limpieza. Otros, en cambio, tiran de ironía o pragmatismo: desde recomendar cambiar el coche de sitio o alquilar un garaje hasta señalar que hay vehículos que pasan días sin moverse y «normal que estén así».

En medio del cruce de opiniones, el humor también ha encontrado su espacio como vía de escape. Un vecino resumía con sorna lo que muchos piensan sin decirlo en serio: «Habrá que ponerles pañal a las palomas». Una frase que, entre risas, refleja el nivel de desesperación de algunos residentes ante una situación que, aunque recurrente, no deja de resultar incómoda.

UN PROBLEMA ESTACIONAL QUE SE REPITE

Desde el Ayuntamiento de Zaragoza, la alcaldesa Natalia Chueca ya puso en contexto hace unos días esta situación. Según explicó en sus redes sociales, la llegada de palomas torcaces en esta época responde a sus movimientos migratorios, lo que provoca durante aproximadamente un mes una acumulación de suciedad «difícil de evitar» en distintos puntos de la ciudad.

Ante esta situación, el consistorio ha activado un plan de choque intensivo centrado en la limpieza de aceras y en las zonas más afectadas. Una actuación que, según defienden, busca mitigar en la medida de lo posible las molestias que denuncian los vecinos, aunque reconocen que no puede erradicarse por completo.