La presidenta desconfía de la limpieza de las próximas elecciones generales: «No permitamos ni una sola trampa»
Isabel Díaz Ayuso ha asegurado que la política exterior del Gobierno de Pedro Sánchez es «de patio de colegio» y ha augurado que su actitud en la escena internacional conllevará consecuencias de larga duración para la economía española. «Intentar tapar tus problemas y dividir las coaliciones internacionales va a asestar un duro golpe, por no decir enorme, a los intereses de España a medio y largo plazo», ha dicho este jueves la presidenta de la Comunidad de Madrid.
En el tercer foro económico de EL LIBERAL, el digital económico de THE OBJECTIVE, patrocinado por Abanca, BBVA y el Consejo General de Gestores Administrativos, la dirigente popular ha afirmado que es posible «criticar a los gobernantes que no nos gustan sin ofender a la población de su país ni romper puentes históricos», algo que «han entendido la mayoría de Gobiernos europeos» en el marco de sus relaciones con Estados Unidos a raíz de la guerra de Irán. De este modo, ha comparado la respuesta de los mandatarios de la UE con la de Sánchez, que «nos convierte en un país de no fiar y da titulares propios de regímenes populistas caribeños».
Desde este punto de vista, la presidenta regional ha llamado a «proteger lo que los españoles nos hemos dado junto a los americanos a los dos lados del Atlántico». Asimismo, ha salido en defensa de la «prensa libre, sobre todo aquella que es objeto a diario de los ataques del Gobierno». También ha arremetido contra la nueva herramienta Hodio que ha presentado el Ejecutivo central para monitorizar la crispación en las redes sociales: se ha referido a este proyecto como el «jodío» y ha reprochado a Sánchez que lance esta iniciativa contra el odio cuando es «experto en promoverlo como nadie».
La líder regional también ha expresado su inquietud sobre la posibilidad de que los próximos comicios, sobre los que ha pedido «poner la lupa», no sean limpios. «No permitamos en las próximas elecciones generales ni una sola trampa», ha instado, después de que las causas judiciales por presunto fraude electoral del PSOE a nivel municipal, la participación de la fontanera Leire Díez en el voto postal desde Correos o la convocatoria del 23-J en pleno verano -lo que disparó la emisión de papeletas por correo dificultando al personal su tramitación a tiempo en algunas oficinas- hayan generado dudas sobre la capacidad del Gobierno para garantizar el normal desarrollo de la próxima cita con las urnas.
Ayuso ha destacado la condena del ex fiscal general del Estado Álvaro García Ortiz o el hecho de que el presidente del Gobierno tenga «a su número dos, a su número tres y a decenas» de colaboradores «en la cárcel o camino de» ella. También ha reprochado que se haya optado por gobernar de espaldas al Poder Legislativo emanado de las urnas, acusando al Ejecutivo central de haber «sustituido la democracia liberal por la democracia popular», de modo que «no se respetan las sentencias judiciales, el papel del Tribunal Supremo ni el de la prensa».
Tras el estallido del conflicto en Oriente Medio, la dirigente autonómica ve «necesario bajar urgentemente el IVA del combustible, el gas y la electricidad», ya que, mientras las economías familiares no pueden soportar las fuertes subidas en los precios de los alimentos, «el Gobierno se está forrando con impuestos para la campaña». «Recaudar es lo fácil, lo difícil es gestionar, lo difícil es gobernar», ha señalado.
Ayuso ha contrapuesto la evolución de la economía española, que cuenta con «la tasa más alta» de paro e inflación entre las grandes economías europeas, con un «enorme problema de absentismo, una falta de mano de obra evidente y de competitividad empresarial»; con la de Madrid, que en el último ejercicio «ha crecido dos puntos más que la media nacional», liderando la captación de inversiones y la creación de empleo. Con estos datos, ha sacado pecho de su modelo económico, del que ha destacado la apuesta por una fiscalidad reducida, la previsibilidad de las normas, la investigación y el desarrollo, la colaboración público-privada, la inteligencia artificial, las pymes o las prácticas en empresas por parte de los estudiantes universitarios y de formación profesional. «Es posible combinar lo público y privado, y tradición y vanguardia para darnos los mejores años de nuestras vidas en la empresa, en las calles e incluso en gastronomía», ha manifestado.










