La inolvidable noche europea del Real Madrid y del ‘Pajarito’ Valverde

Dar por muerto al Real Madrid es el mayor error que se puede cometer en el deporte. Bueno, en la vida en general. En una temporada deprimente y con un equipo plagado de bajas, sonó la música de la Champions y apareció Pep por el Bernabéu, y aquello mezcló mejor que la tónica con la ginebra. El mejor partido con Arbeloa en el banquillo. El mejor Valverde en dos años. El mejor Madrid de la temporada. Y un 3-0 para soñar con lo que hace parecía impensable: un Madrid-Bayern en cuartos a la vuelta de Semana Santa.

Arbeloa tenía un plan. Uno mejor que el de Pep. Jugar sin 9. No estaba Mbappé, lesionado. Tampoco Endrick, en Lyon. Y Gonzalo podía ser un arma interesante para la segunda mitad, en caso de necesidad. Además, no tener una referencia arriba permitía al Madrid poblar el centro del campo con cinco jugadores, justo donde Pep solo puso un futbolista: Rodri. Ese 4-1-4-1 ofensivo de Guardiola fue un suicidiio.

Empezó bien el City, buscando el eslabón débil de la cadena: la espalda de Trent. Era superior Doku en el uno contra uno ante el inglés, pero el belga, que es un cuchillo jamonero, suele estropear sus jugadas con su mal pie. Cada vez que llegaba a línea de fondo ponía el balón donde no debía. Le concedió tres el Madrid, pero a la cuarta Trent ya encontró en Valverde y en Thiago ayudas de dos y tres para uno que anularon al extremo.

Real Madrid

3 0

Manchester City

Courtois; Trent (Carvajal, 83), Huijsen, Rudiger, Mendy (Fran García, 46); Tchouaméni, Valverde; , Thiago Pitarch (Mami, 76), Arda Guler (Camavinga, 70), Brahim (Mastantuono, 76); y Vinicius.

Donnarumma; Khusanov, Rúben Dias, Guéhi, O’Reilly; Rodri, Bernardo Silva (Rayan Aït-Nouri, 70); Savinho (Reijnders, 46), Semenyo (Cherki, 70), Doku; y Haaland (Marsmouh, 82).

  • Goles 1-0, min.20: Valverde; 2-0, min.27: Valverde; 3-0, min.42: Valverde.

  • Árbitro Maurizio Mariani (italiano). Amonestó a Donnarumma y Aït-Nouri. Vinicius falló un penalti en el minuto 58.

También lo intentó por el centro el City, pero por ahí el Madrid no dejaba pasar ni el pelo de una gamba. Generoso en la ayuda, generoso en la carrera, intenso en los duelos y bien posicionado, el Madrid veía cómo Rodri regresaba a su pasado atlético y se convertía en ‘Rodrizontal’. Aburridísimo.

Pasado el primer cuarto de hora, en el que el Madrid ya había avisado al City con un disparo de Brahim que obligó a Donnarumma a estrenar los guantes, el partido empezó a virar hacia el área inglesa. Un cambio de tendencia que se confirmó en el 20, con el 1-0. Un gol de esos que solo pasan en el Bernabéu.

Courtois lanzó un pase desde su área hasta la parte derecha de la divisoria, donde O’Reilly estaba comiendo magdalenas en lugar de vigilar a Valverde. El lateral, para no pifiarla doblemente y acabar en la calle, retiró la pierna en el control orientado de Federico. Línea recta hacia un Donnarumma que empeoró todavía más la acción defensiva de su compañero. Salida a destiempo y con el brazo encogido para hacer bueno el autopase de Valverde, ya dentro del área. No hubiera sido penalti. A puerta vacía, empujó el pajarito el balón a la red.

El segundo llegó en el 27. Otra vez Valverde atacando desde atrás esa zona del 9 despoblada de un delantero puro. Le asistió Vinicius con el exterior y definió el uruguayo con la izquierda. Disparo cruzado para mostrarle a Capello que Donnarumma no es, ni de lejos, mejor que Courtois.

Guardiola masacraba la oreja de Lijnders, su segundo, y se rascaba su calva mientras no se creía lo que estaba viendo. Un Madrid con siete bajas y una temporada desastrosa, pasando por encima de un aspirante a la Premier. Incredulidad de Pep que fue a más en el 43. Otra vez Valverde, esta vez a un pase de Brahim por encima de la defensa citizen. El uruguayo, de primeras, con un sutil toque y sin dejarla caer, se quitó de en medio a Guéhi y, también sin que el balón tocara el suelo, fusiló en área pequeña a Donnarumma. 3-0 como un piano.

Del vestuario salió el Madrid sin Mendy, con molestias, y el City sin Savinho, invisible en la primera mitad. Y con Donnarumma salvando el 4-0 en el 46 en una gran acción individual de Brahim.

Un aviso que dejó al City con la duda. ¿Ir a por un gol o mejor no recibir un cuarto? De ese interrogante se aprovechó el Madrid para seguir dañando a los ingleses. Vinicius, en el 56, tuvo la eliminatoria para sentenciar desde los once metros. Él provocó el penalti y él lo falló. Lanzamiento horrible, centrado y a media altura. Tuvo que pedir perdón a la grada, enojada por un disparo tan impropio de la élite.

La mejor, y única del City, vino por un error de Thiago en el 75. Le presionó O’Reilly y le robó en área blanca. Su disparo obró el milagro de cada día de Courtois. Pie oportuno. No hay día libre para el belga. Como no lo hubo para nadie. Valverde y el Madrid atropellan al City y se acercan a cuartos.