Convocados por UAGA, Asaja, UPA y Araga, varios miles de agricultores colapsan el corazón de la capital aragonesa contra Mercosur, los recortes de la PAC y la «asfixia» burocrática en una de las mayores movilizaciones agrarias que se recuerdan
Zaragoza ha vivido este viernes una de las mayores movilizaciones agrarias de su historia reciente. Desde primera hora de la madrugada, once columnas de vehículos agrícolas salieron desde distintos puntos de Aragón para confluir en la capital en una gran tractorada que acabó colapsando el centro de la ciudad. Una demostración de fuerza del sector agrario con la que se lanzaron claros mensajes hacia Bruselas, Madrid y la Administración autonómica. El principal de ellos contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, que consideran letal para gran parte del sector, pero también hubo proclamas contra los recortes en la Política Agraria Común (PAC), la «colonización» de la tierra por los fondos de inversión y la creciente «asfixia» burocrática que, según denuncian los agricultores, compromete la viabilidad de sus explotaciones.
Bajo el lema Defendemos nuestro campo y vuestra alimentación y convocada de forma unitaria por las cuatro grandes organizaciones agracias de la comunidad –UAGA, Asaja, UPA y Araga-, la protesta reclamó también precios justos para los productos agrarios y medidas que garanticen la seguridad alimentaria y el futuro del medio rural.
La movilización reunió a más de 800 tractores, según los organizadores de la protesta —la Policía rebaja la cifra a unos 600— y más de 2.000 manifestantes a pie, lo que la convierte en la mayor movilización agraria en Aragón desde la registrada el 10 de marzo de 2020, apenas cuatro días antes del confinamiento por la pandemia.
Tensión y forcejeos con la Policía
Desde primeras horas de la mañana, los accesos a Zaragoza ya mostraban una imagen poco habitual, con centenares de vehículos agrícolas llegando y otros tantos estacionados en la avenida de los Pirineos. Ese fue uno de los puntos de encuentro de la protesta, que se discurrió en una jornada soleada y en una ciudad cubierta de carteles electorales por el inicio de la campaña autonómica. El ambiente, desde el primer momento, fue festivo y reivindicativo, pero también hubo momentos de tensión y forcejeos puntuales con la Policía en algunos de los puntos por los que discurrió la marcha.
Los tractores fueron confluyendo en una marcha única que fue avanzó hacia el corazón de Zaragoza. Banderas de Aragón y de España, banderolas de los sindicatos agrarios y un sinfín de pancartas, acompañaron a una protesta marcada por el sonido constante de bocinas, bombos y cencerros. Los tractores atravesaron arterias como el paseo Echegaray, la calle San Vicente de Paúl y el Coso hasta desembocar en la plaza de España, donde varios sacos de patatas fueron esparcidos sobre la calzada y acabaron chafados al paso de los vehículos, así como un bidón de purín.
En imágenes | Los tractores vuelven a las calles de Zaragoza dos años después /
El paseo de la Independencia quedó tomado por completo por los tractores y cortado al tráfico durante varias horas, al igual que el tranvía. Varios miles de personas se fueron sumando a pie a la movilización, aplaudiendo y vitoreando a los tractoristas, que respondían a golpe de claxon. El estruendo constante se fue entremezclando con la explosión esporádica de petardos, en una imagen de ciudad prácticamente paralizada en su punto más neurálgico.
Los mensajes de UAGA, Asaja, UPA y Araga
En declaraciones a los medios de comunicación, José María Alcubierre, secretario general de UAGA, subrayó que la movilización responde a “una situación límite” para muchos agricultores y ganaderos. “No se puede seguir legislando de espaldas al territorio”, advirtió, reclamando una PAC “estable, previsible y adaptada a la realidad agronómica”, así como precios justos que permitan mantener explotaciones familiares y un medio rural vivo.
Alcubierre insistió en que el rechazo a Mercosur no es ideológico, sino práctico. “No se puede exigir a nuestros productores estándares cada vez más altos y, al mismo tiempo, abrir la puerta a productos que no cumplen esas reglas”, recalcó.
El secretario general de Asaja-Aragón, Ramón Solanilla, calificó la tractorada de “éxito rotundo de convocatoria” y agradeció la participación de miles de agricultores y ganaderos. “Hoy estamos aquí para decir no a Mercosur, no a un marco financiero plurianual con recortes de más del 20% y no a una reforma de la PAC que no responde a las necesidades del sector”, resumió.
Solanilla puso como ejemplo el cereal aragonés, «con cosechas récord, muchas explotaciones van a cerrar el año con pérdidas por los bajos precios y los altos costes de producción». En el caso de la ganadería extensiva —especialmente el vacuno en la provincia de Huesca— advirtió de una competencia “claramente desleal” frente a macroexplotaciones de países del Mercosur que no están sometidas a los mismos controles sanitarios, laborales ni de trazabilidad. Por ello, exigió actualizar las cláusulas de salvaguardia y elevar de forma drástica los controles a las importaciones, así como un etiquetado claro que permita al consumidor saber de dónde procede y cómo se ha producido lo que compra.
Desde UPA, su secretario general en Aragón, José Manuel Roche, defendió que las movilizaciones “están dando frutos”, especialmente en Bruselas, donde —aseguró— ya se perciben movimientos para reconducir los recortes previstos. Roche alertó de que no se puede aceptar una reducción de más del 20% de los fondos de la PAC y celebró que la Comisión Europea haya abierto la puerta a movilizar miles de millones adicionales para agricultura y ganadería. “Las políticas agrarias deben estar en el centro de las políticas europeas”, recalcó.
UPA también puso el foco en los acuerdos comerciales. “No podemos permitir tratados que pongan en riesgo sectores estratégicos para Aragón como el vacuno, la apicultura, el arroz o el pollo”, afirmó Roche, que reclamó cláusulas de salvaguardia, controles efectivos y reciprocidad real. A su juicio, el debate no afecta solo al campo. “Si los agricultores no somos viables, los consumidores acabarán pagando más y, además, se pone en riesgo la seguridad alimentaria con productos tratados con fitosanitarios o hormonas prohibidas aquí”, apuntó.
El presidente de Araga, Federico Lorente, fue especialmente contundente al denunciar que la agricultura y la ganadería están siendo utilizadas “como moneda de cambio” en acuerdos comerciales que benefician a sectores ajenos al mundo rural. «Con Mercosur se van a introducir productos con sustancias y fitosanitarios retirados en Europa desde hace años. Es un problema de salud pública”, afirmó.
Sobresaltos en dos puntos del recorrido
Tras el recorrido motorizado, la protesta continuó con una marcha a pie desde la plaza de España hacia la plaza San Pedro Nolasco, frente a la sede del Departamento de Agricultura del Gobierno de Aragón. En este punto se registraron algunos momentos de tensión cuando se intentaron prender varias alpacas de paja, lo que provocó la intervención de la Policía Nacional, que desplegó un importante dispositivo para evitar incidentes mayores.
Tras algún que otro forcejeo entre antidisturbios y manifestantes y el lanzamiento de huevos contra el edificio de la DGA, la manifestación se trasladó a la plaza del Pilar, donde los agricultores se concentraron ante la sede de la Delegación del Gobierno en Aragón. Entre vítores y abucheos, volvieron los momentos de tensión y los encontronazos entre un grupo de manifestantes y agentes de la Policía, que llegaron a efectuar alguna carga puntual.
Tras los percances vividos y la liberación de un manifestante que había sido retenido momentáneamente por la Policía, volvió la normalidad y se procedió a la lectura del manifiesto conjunto elaborado por las organizaciones convocantes, que fue leído por Daniel Lacasa, Julia Trillo, Pablo Játiva y Judith Ballarín, cuatro de los protagonistas del programa El campo es nuestro, de Aragón TV.
A la movilización se sumaron a título individual también miembros de AEGA, después de que su propia convocatoria fuera desconvocada al no recibir los permisos de la Delegación del Gobierno, ya que planteaba cortar durante de 48 horas la autovía AP-2. Algunos de los episodios de mayor tensión vividos durante la jornada fueron protagonizados por integrantes de este colectivo.
Pese a estos incidentes puntuales, la jornada transcurrió mayormente con normalidad y el protagonismo lo tuvieron los agricultores, sus tractores y sus reivindicaciones. Una movilización masiva que superó las expectativas, devolvió al campo al centro del debate público y que, advierten los sindicatos agrarios, no será la última si no hay cambios en Mercosur, en la PAC y en las políticas hacia el sector. El campo aragonés ha dicho basta y exige ser escuchado.
La manifestación ha finalizado con la lectura de un manifiesto conjunto de las cuatro organizaciones agrarias convocantes. El texto ha sido leído por varios de los protagonistas del programa El Campo es Nuestro, de Aragón TV.
Durante la concentración se han vivido momentos de máxima tensión. Se han registrado cargas policiales puntuales y algunos forcejeos con los agentes.
Tras esos instantes, la situación ha vuelto a la normalidad. En estos momentos, los manifestantes comienzan a dispersarse de la plaza del Pilar.










