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El Rey llama a la «contención» en Oriente Próximo y defiende la necesidad de que Europa siga unida

El Rey Felipe VI ha hecho un llamamiento nuevamente a la «contención en el uso de la fuerza» en Oriente Próximo tras la escalada militar a raíz del ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán y los ataques lanzados por Teherán contra países de la región, defendiendo asimismo la necesidad de que los países europeos permanezcan unidos.

«Vemos con enorme inquietud y preocupación la situación crítica y especialmente peligrosa que atraviesa Oriente Próximo y la región del Golfo», ha sostenido durante su discurso en el almuerzo ofrecido en honor de los grandes duques de Luxemburgo, Guillermo V y Stéphanie Marie, con motivo de su visita oficial de presentación a España tras su proclamación el pasado mes de octubre.

España y Luxemburgo, ha añadido el monarca, se unen «a los llamamientos por la contención en el uso de la fuerza, el respeto máximo por la vida y seguridad de la población civil y la búsqueda de salidas diplomáticas, y también por la garantía de las libertades y los Derechos Humanos frente a la represión», en alusión a la situación en Irán.

«El riesgo al que se ve sometida una región tan amplia y de enorme relevancia estratégica nos mueve a transmitir nuestra más profunda solidaridad a los países que están sufriendo los graves embates colaterales del conflicto», ha transmitido Felipe VI, el alusión al hecho de que Teherán ha respondido atacando casi todos los países de la zona, en particular Emiratos Árabes Unidos.

Tras recordar también «la guerra de agresión rusa en Ucrania» y lamentar que «la paz sigue sin vislumbrarse», se ha reafirmado ante el centenar de invitados, entre ellos el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, «en la necesidad de seguir unidos».

Según Felipe VI, «necesitamos una Europa con mayor soberanía estratégica, que avance hacia una auténtica Europa de seguridad y defensa, aún más asentada en la solidaridad y la responsabilidad, aún más abierta y próspera, aún más capaz de afirmar con claridad su voz en el mundo y preservar los principios irrenunciables que conforman nuestra identidad común».

Por su parte, el gran duque de Luxemburgo ha coincidido en que «una Europa fuerte es aún más importante» en el mundo actual. «Las bases del orden internacional que han garantizado estabilidad, paz y prosperidad desde el final de la Segunda Guerra Mundial se enfrentan a desafíos sin precedentes», ha subrayado.

León XIV pide a los jóvenes ser valientes testigos del Evangelio para «influir positivamente en la sociedad»

Citando a san Agustín, recordó que la caridad es lo único que «vence todo» y genera la presencia del Resucitado

en la audiencia general de este miércoles, 4 de marzo, el Papa ha seguido profundizando en la Constitución conciliar Lumen gentium, donde en el primer capítulo se describe a la Iglesia como «una realidad compleja».

Se plantea entonces la pregunta de en qué consiste esta complejidad. Lumen gentium afirma que la Iglesia es compleja porque es un organismo bien estructurado, en el que coexisten las dimensiones humana y divina, «sin separación ni confusión».

Sobre la dimensión humana, el Santo Padre recordó que somos una comunidad de hombres y mujeres con virtudes y también con defectos. Sin embargo, aclaró que la naturaleza de la Iglesia no se agota en su organización institucional, pues es «fruto del plan de amor de Dios». Es, por tanto, a través de sus miembros y sus aspectos terrenales limitados como se manifiestan la presencia de Cristo y su acción salvadora.

Para ilustrar esta paradoja, el Pontífice puso como ejemplo la vida de Jesús, cuya carne y voz manifestaban de modo visible al Dios invisible. León afirmó que «no existe una Iglesia ideal y pura», separada de la realidad de la tierra y de su historia. Por el contrario, la santidad reside en que Cristo habita y se dona en la «fragilidad de sus miembros». Así se comprende el método de Dios, que se hace visible a través de la debilidad de las criaturas y sigue manifestándose y actuando.

Por ello exhortó a los fieles a construir la Iglesia mediante la caridad, la cual «genera constantemente la presencia del Resucitado» entre nosotros. Siguiendo el pensamiento de san Agustín, recordó que la caridad es lo único que lo vence todo en este mundo. Por ello, instó a «quitarse las sandalias ante la tierra sagrada del otro» para edificar la comunión.

Al final de la audiencia, exhortó a reconocer a Cristo como la esperanza suprema del hombre. Invitó a los jóvenes a ser valientes testigos del Evangelio, «para influir positivamente en los distintos ámbitos de la vida». A su vez, dedicó unas palabras a los enfermos, a quienes recomendó la virtud de la paciencia, «para que vuestro sufrimiento, unido al de Cristo, sea ofrecido agradablemente al Padre». Y por último, como suele ser tradición, invitó a los recién casados a descubrir el valor de la oración en la «iglesia doméstica que habéis formado».

Los obispos reconocen un «renacer de la fe cristiana» en España pero alertan del riesgo de reducirla a «emotivismo»

La Comisión de Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal advierte de los posibles «abusos espirituales» que puedan darse en nuevas realidades eclesiales y pide evitar la «arbitrariedad» en la liturgia y en las adoraciones al Santísimo.

La pujanza de los nuevos movimientos eclesiales que, en obediencia a lo que perciben como soplo del Espíritu y con un lenguaje desacomplejado y fiel a la tradición evangelizadora de la Iglesia, han transformado la realidad sociológica de España, ha merecido la atención de la Conferencia Episcopal Española, que acaba de publicar la Nota doctrinal Cor ad cor loquitur (el corazón habla al corazón), refiriéndose a ellos.

Se trata de un documento elaborado por la Comisión para la Doctrina de la Fe de la CEE, «sobre el papel de las emociones en el acto de la fe». Y en ella, los obispos evidencian cómo «en los últimos años se aprecian signos que indican un renacer de la fe cristiana, especialmente entre los jóvenes españoles de la llamada ‘generación Z’».

Un renacer que, sin embargo, no está exento de peligros, especialmente, según la CEE, «el riesgo de un reduccionismo ‘emotivista’ de la fe, que lleva a muchas personas a convertirse en consumidores de experiencias de impacto y buscadores insaciables de la complacencia del sentimiento espiritual».

Sin citar ningún movimiento ni diócesis

En la Nota, los obispos evitan citar de forma explícita a ningún movimiento concreto. Algo no frecuente en las publicaciones de Doctrina de la Fe, que tiende a corregir de forma concreta a aquellos autores o movimientos que se desvían de la recta ortodoxia eclesial, precisamente para evitar que la «sombra de la sospecha» pueda recaer en quien no debe y salvaguardar la fe de los fieles.

No obstante, los obispos parecen estar refiriéndose a nuevos métodos que generan una enorme atracción, como los empleados por realidades como Hakuna, Effetá, Emaús, Alpha o los grupos de la Renovación Carismática. Sin embargo, en los eventos y encuentros de ese tipo de realidades se aprecian unas formas casi idénticas –aunque, eso sí, con muy diferente afluencia de público–, a las que han empleado las propias diócesis españolas en eventos como Betel, que lleva a cabo la archidiócesis de Barcelona, el WoW Fest que organizaron de forma conjunta las diócesis de Madrid, Getafe y Alcalá, el Madrid Live Meeting que llevó a cabo la archidiócesis madrileña en 2024, o la PEJ 2022 que se celebró en Santiago de Compostela, organizada por la propia Conferencia Episcopal.

El peligro del «abuso espiritual»

Sea como fuere, y bien se refieran a realidades no diocesanas, bien sea una autocrítica hacia sus propios métodos pastorales, como explican los prelados que integran la Comisión de Doctrina de la Fe, el excesivo peso del lenguaje emotivo en las expresiones de la fe puede alejar del verdadero encuentro con Cristo, y derivar en un «bombardeo emocional», que puede «llegar a considerarse una forma de ‘abuso espiritual’».

E incluso detallan cómo este tipo de «abusos espirituales» pueden incurrir en formas de «presión emocional del grupo», para que «los individuos se vean obligados a sentir lo mismo que los demás, para no automarginarse de la experiencia».

También piden estar especialmente alerta para evitar que haya grupos de naturaleza sectaria, ajenos a la verdadera vida de la Iglesia, que se sirvan de «la utilización de falsas experiencias sobrenaturales o místicas, que desvirtúan una auténtica visión de Dios, como medios para ejercer dominio sobre las conciencias, anulando la autonomía de las personas, o para cometer otro tipo de abusos, lo que debe ser considerado de especial gravedad moral».

«Abusos litúrgicos» y uso del Santísimo

De forma especialmente prolija con respecto al resto de puntos de la Nota, los obispos llaman la atención sobre los posibles «abusos litúrgicos», sobre todo en el contexto de la adoración eucarística.

«Las iniciativas de evangelización han de cuidar de no fomentar una oración ‘espiritualista’ desencarnada o unas celebraciones litúrgicas intimistas y efectistas», explican. Y alertan de que «se corre el peligro de reducir la liturgia a un mero ‘devocionalismo’ que potencia el subjetivismo sentimental frente a lo comunitario, objetivo y sacramental».

De nuevo sin citar realidades concretas que puedan ser identificadas por los fieles, los obispos alzan la voz para denunciar genéricamente cómo «en algunos ambientes se detecta un recurso excesivo a elementos de tipo emotivo, incluyendo prácticas de culto a la Eucaristía fuera de la misa que desvirtúan y descontextualizan el sentido propio de la adoración al Santísimo Sacramento».

Y señalan cómo «el sentido netamente eclesial de la adoración eucarística implica el respeto y la fidelidad a las normas litúrgicas, que evitará el subjetivismo y la arbitrariedad de formas del culto eucarístico así como el uso de elementos extraños a lo dispuesto en el Ritual».

La creatividad del Espíritu

Al más puro estilo de la parábola evangélica del trigo y la cizaña, y también en consonancia con las palabras del Papa Francisco que decía preferir «una Iglesia accidentada a una Iglesia enferma por no moverse», los obispos destacan que este tipo de riesgos se producen, precisamente, por el reverdecer de la fe en nuestro país.

Un reavivamiento, además, que no parte –según asegura la Nota de la CEE– de ningún tipo de audacia eclesial o episcopal, sino de la propia acción de Dios: «La Iglesia valora la creatividad de las diversas iniciativas de primer anuncio que el Espíritu Santo ha suscitado en muchos movimientos y asociaciones eclesiales para facilitar a tantas personas el encuentro con Cristo o la revitalización de su fe», aclaran.

Y ponen en valor cómo «estos nuevos métodos o herramientas de evangelización representan un soplo de aire fresco para la Iglesia, que, como Madre, vuelve una y otra vez a ‘ponerse en camino para rescatar a los hombres del desierto y conducirlos al lugar de la vida, hacia la amistad con el Hijo de Dios, hacia aquel que nos da la vida, y la vida en plenitud’», apunta la Nota.

Llamar a la conversión, no a la emoción

Los obispos también destacan la importancia de que los llamados «encuentros de impacto», así como cualquier otro tipo de acción evangelizadora, no se limiten a «acompañar» a la persona dejándola en su misma situación vital, ni a generar emociones, sino que deben proponer una llamada real a la conversión de vida.

«En todos estos métodos –señala el documento–, en mayor o menor grado, tienen un peso importante las emociones y los sentimientos, que provocan un primer ‘impacto’ en la persona y conducen a la conversión y a la adhesión a Cristo». Sin embargo, «a ello le ha de seguir la configuración de la vida de los cristianos con el Señor, el discipulado en la Iglesia y al apostolado como testigos de Cristo muerto y resucitado en medio del mundo», indican.

Porque «el anuncio de Cristo no busca de modo directo provocar sentimientos, sino testimoniar un acontecimiento que ha transformado la historia y es capaz de transformar la existencia de todo ser humano ocupando el centro de su vida», indica la Nota.

Años volcados en lo social y lo teórico

Los obispos también reconocen que este «vuelco emotivista» que perciben en los jóvenes puede haberse producido como resultado de la desatención a la vida espiritual que se ha dado en las décadas anteriores, y en las que el discurso eclesial se centraba, sobre todo, en la acción solidaria y en la reflexión teórica.

«En determinados momentos de la historia de la Iglesia –reconocen– la balanza se ha inclinado hacia el asentimiento intelectual a unas verdades reveladas, o al compromiso y a la acción, con incidencia en la vida espiritual de los fieles, la reflexión teológica, la catequesis o el apostolado».

Tras ese tiempo de «asentimiento intelectual» y de llamada «al compromiso y a la acción» solidaria, ahora, «en cambio, la experiencia de fe se centra en el universo emocional y sentimental de la persona, lo que podría interpretarse como uno de los ‘signos de los tiempos’ o una llamada que anima a recuperar la importancia de los sentimientos y a integrarlos, sin menoscabo de la razón, en la vida cristiana».

Seis criterios de discernimiento

Lejos de quedarse en una mera disertación teórica, los obispos aportan en su nota una serie de seis criterios para «ayudar al discernimiento y acompañar en la maduración de estas experiencias apostólicas, para que puedan crecer y prestar un mejor servicio a tantas personas que se acercan a la Iglesia».

En concreto, el anuncio trinitario del kerygma, la llamada a asumir la cruz, la formación, la apertura a todas las realidades eclesiales, el ejercicio de la caridad, y el cuidado de la liturgia. Y los desgranan.

En primer lugar, los obispos proponen recuperar una evangelización centrada en el anuncio del kerygma: la muerte y resurrección de Jesús, hijo de Dios Padre, y su presencia en la Iglesia a través del Espíritu Santo.

Así, un modo de evitar que haya grupos que presenten como «evangelización» otro tipo de discursos de carácter no eclesial, o que traten de desviar el foco hacia personas (fundadores, líderes, etc.), es garantizar «que la oración cristiana no pierda su identidad trinitaria, y que el primer anuncio, así como los procesos de discipulado, presenten a Jesucristo, al que conocemos por la acción del Espíritu, que nos revela el rostro del Padre».

En segundo lugar, los obispos piden que la evangelización no oculte la dimensión de sacrificio que entraña la conversión del corazón (y que suele implicar un cambio radical en la forma de vida de la persona). «A una fe basada solo en sentimientos agradables y positivos le repugna la cruz», pero «no se puede entender la vida cristiana sin compartir la cruz y completar en nuestra carne los sufrimientos de Cristo».

Por eso, explican que «el encuentro con Cristo conlleva la aceptación de la verdad de su persona y su mensaje», sin dulcificarlo ni mutilarlo. «No hay encuentro con Cristo sin profesión de fe, si solo se tiene en cuenta el aspecto subjetivo, pero no se profundiza en el contenido de la fe y en la doctrina».

Y de ahí que insistan, como tercer aspecto, en la importancia de la formación como «medio primordial que permite integrar la verdad en el amor». «Si el acto de fe como adhesión personal a Cristo pierde su profunda unidad con la verdad salvadora que nos ha traído, se transforma en un acto vacío y ciego», añade la Nota.

Los obispos también indican que una cuarta «piedra de toque» para los grupos evangelizadores es no encerrarse en sí mismos, ni reclamar una suerte de «pureza de sangre» o una superioridad moral frente al resto de la Iglesia: «Una auténtica vivencia eclesial de la fe no absolutiza el carisma del propio grupo, sino que lo pone al servicio de la unidad de la Iglesia; y no excluye otros carismas, sino que aprecia la riqueza que aporta al conjunto. Igual se puede decir de los métodos evangelizadores: ninguno ha de considerarse como absoluto, y se ha de admitir que lo que sirve para unos, no ha de ser necesariamente válido o útil para otros», indican.

El compromiso en la vida pública

Como quinto criterio, la Nota señala la importancia de que el encuentro con Cristo que propician este tipo de nuevas realidades eclesiales cristalice en un compromiso público concreto, tanto por la vía de la caridad directa como por la vía de la presencia pública de la fe.

«La fe no puede quedarse en una experiencia meramente emocional, sino que se traduce en la caridad hacia los más pobres, en el testimonio y el servicio que transfiguran el mundo haciendo presentes en él los valores del Reino. Si no somos capaces de ‘tocar la carne de los últimos’, no estamos siendo fieles al Evangelio», afirma categóricamente el documento episcopal.

Y matiza que «el compromiso con la Iglesia y con el mundo, sea en el ámbito familiar, laboral, en la sociedad, en la vida pública, con los más pobres y los enfermos, en la defensa de la dignidad humana, la promoción de la paz o el cuidado de la creación, se convierte en criterio de discernimiento para valorar la autenticidad de la fe y de estas nuevas iniciativas eclesiales».

Por último, el sexto criterio de discernimiento es respetar y cuidar «la belleza de la liturgia» no como un aspecto «meramente formal», sino como un modo de entrar «en el misterio de Dios». «Por eso, la liturgia ha de ser mistagógica, ayudándonos, a través de palabras y gestos, a conducirnos a Dios, a maravillarnos ante Él y a adentrarnos en su belleza».

Además de recordar la importancia de que todos los nuevos movimientos y realidades eclesiales se sometan a la autoridad de los obispos, la Conferencia Episcopal concluye invitando a todos los fieles a «abrazar la fe en la totalidad de sus dimensiones, reconociendo y valorando la importancia de las emociones y los sentimientos en el marco de una sana afectividad en la experiencia creyente, lo que permitirá el encuentro transformador con Cristo ‘de corazón a corazón’».

“Poder volver a montar en bici fue un momento maravilloso”

Fernando González, paciente de mieloma múltiple, lleva siete años afrontando su enfermedad con un optimismo y una vitalidad encomiables. Ha pasado de no poder moverse a hacer ejercicio a diario, gracias a la medicina, a su tesón y también a su mujer, Conchi

La suya es una de esas historias de superación personal que empequeñecen a la mayoría. Fernando González (Bardabás, 1966) tiene mieloma múltiple, una enfermedad muy poco conocida pero que se trata del segundo tipo de cáncer hematológico más común. Es una dolencia que suele ser bastante incapacitante y que, a menudo, además, viene acompañada de un pronóstico complicado.

La buena noticia es que los avances médicos están permitiendo aumentar la esperanza y calidad de vida de las personas afectadas. Como relata el propio Fernando, ha pasado de estar casi desahuciado a llevar una “vida bastante normal”. Las estadísticas médicas describen que la mayoría de pacientes tienen edad avanzada y son hombres, aunque un 37% de los enfermos bajan de 67 años.

En 2026 se diagnosticarán en España 4.400 nuevos casos de mieloma múltiple

Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), en España se habrán diagnosticado 4.400 nuevos casos de mieloma múltiple al cierre de 2026. “El hematólogo me explicó que el mieloma múltiple no está relacionado con el estilo de vida”, comenta Fernando con una naturalidad sorprendente. Pero su fortaleza anímica y mental va mucho más allá y, en otro momento de esta entrevista, dejó al redactor y al equipo de grabación con la boca abierta: “solo voy a morir un día, el resto puedo disfrutarlos a tope.

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Fernando, ¿cuáles fueron las primeras señales de que algo no iba bien?

Las primeras señales fueron a finales de verano de 2018. Noté que había bajado un poquito peso, que había perdido kilos, pero en principio no le di importancia. Ese verano había tenido mucho trabajo, salí más en bicicleta de lo normal e hice también una pequeña obrita aquí en casa, en el jardín, por lo que no me preocupé.

Al ir a donar sangre saltó la alarma y me recomendaron hacerme una analítica completa

Soy donante de sangre de toda la vida y coincidió que al ir a donar a finales de septiembre saltó la alarma. No pude porque vieron que la hemoglobina estaba bastante baja. Me recomendaron que fuese a mi médico y me hiciese una analítica completa, y ahí fue cuando empezó un poquito todo.

Acudiste al médico y ¿qué sucedió?

Pues que vio unos parámetros un poquito raros… pero en ese momento no me lo quiso decir. Lo que hizo fue derivarme directamente a un hematólogo. Yo seguía pensando que podía ser una anemia o incluso una cosa trivial, pero me dio la noticia de que parecía un mieloma múltiple.

¿Conocías esta enfermedad antes de que te la diagnosticaran?

No, nunca. En la primera consulta te dicen que es un mieloma múltiple, y te impacta porque a continuación vienen con que es un cáncer que no tiene cura. Y ahí me quedé un poco en shock.

Aparte de la pérdida de peso, ¿tuviste algún otro síntoma? ¿Dolores, quizá?

No, mi caso fue bastante atípico. Una semana antes salía a montar en bici y me hacía 100 km sin notar nada, me encontraba perfectamente. Para mí fue una sorpresa absoluta, entre otras y, como comentaba con el hematólogo, siempre he llevado una vida sana, sin fumar ni beber, con buena alimentación y deporte frecuente. Pero el mismo hematólogo me explicó que el mieloma múltiple no está relacionado con el estilo de vida.

Debe ser difícil digerir el shock….

Después del diagnóstico todo cambia. Primero a nivel psicológico, porque como apenas tienes información, tuve la sensación que me quedaban tan solo unos meses de vida. Además, mi caso fue un poquito especial. Tras el diagnóstico, enseguida me hicieron unas pruebas y empezamos con el tratamiento muy pronto.

Al mes y medio hubo que suspender el tratamiento porque mi cuerpo no lo estaba asimilando

Pero el problema fue que al mes y medio hubo que suspender el tratamiento, porque mi cuerpo no lo estaba asimilando y terminó por causarme una neuropatía periférica. Ya no era solo el mieloma múltiple, eran dos enfermedades en una.

Supongo que tu vida, el día a día, se fragmenta en pedazos…

La neuropatía es una enfermedad neurológica que es muy incapacitante, y en mi caso resultó severa: me quedé sin sensibilidad de cuello para abajo; en pocos días pasé de poder caminar y hacer una vida normal, a quedarme tendido en la cama. Ahí llegó otro desafío, porque si se suspendía el tratamiento antes de cuatro meses, mi pronóstico empeoraría. Me aterraba no volver a caminar, y los médicos tampoco sabían cómo iba a evolucionar, por lo excepcional de mi caso.

Mirando atrás, ¿qué fue lo que más te ayudó a gestionar ese momento y todo lo que vino después?

Bueno, yo creo que lo que más me ayudó, lo primero, fue mi actitud positiva. Nunca me enfadé con el mundo. El apoyo de mi familia y de mis amigos fue también fundamental. Y luego, otra de las cosas más importantes, fue contactar con la Comunidad española de pacientes con mieloma múltiple. Empecé a tener información, conociendo los casos de otros pacientes, a los hematólogos más reconocidos en España… Y, cuanta más información tenía, más tranquilo estaba. Ves que hay un montón de especialistas trabajando para que los pacientes tengamos mejores tratamientos y calidad de vida.

¿Cómo ha sido para ti el proceso de recomponer tu día a día desde el diagnóstico?

Es un proceso lento, con varias etapas. Cuando me dieron el alta tras cinco meses ingresado, pesaba solo 40 kilos. Y tuve que aprender a comer sin apetito. Luego afronté un periodo de rehabilitación muy intenso, durante un año, para poder mantenerme yo solo sentado. A base de alimentación y rehabilitación, fui recuperando cierta fuerzas y recomponiendo mi cuerpo y mi vida.

Mi ilusión era volver a caminar, pero comprendí que no iba a ser posible, así que me focalicé en recuperar la bici

Mi ilusión era volver a caminar, pero, cuando comprendí que no iba a ser posible, empece a pensar en cómo volver a la bicicleta. Con una bici normal era imposible, y también con la mayoría de adaptadas. Pero encontré una especial, y lo conseguí. Poder volver a pedalear tras cinco años, fue una sensación indescriptible, de libertad y de gran emotividad.

¿En qué consiste el tratamiento?

Los mielomas no son todos iguales. Tuve mala suerte por el efecto tóxico del tratamiento y la neuropatía, pero también buena suerte porque mi mieloma no es de los que afecta a los huesos ni produce problemas renales. Y, a pesar de que solo tuve un mes y medio de tratamiento, en vez de los cuatro meses, conseguí una remisión completa. Los hematólogos no logran entenderlo todavía.

Solo voy a morir un día, el resto puedo disfrutarlos a tope’. Es un lema que trato de aplicar

Fernando González, paciente de mieloma multiple

Llevo siete años en remisión y puedo hacer una vida bastante normal, dentro de mis limitaciones. Procuro no preocuparme mucho tampoco. Tengo un lema, que debí leer en algún sitio, que dice que solo voy a morir un día, el resto puedo disfrutarlos a tope.

Algunos pacientes señalan que el apoyo médico les ha ayudado mucho, porque eran casi las únicas personas que comprendían lo que supone vivir con mieloma múltiple, ¿cuál es tú experiencia?

Mi experiencia con el personal médico fue maravillosa, solo tengo palabras de agradecimiento. Y sigo pensándolo. Voy cada dos meses a revisión y en Ourense tenemos suerte de tener un equipo médico excepcional.

Si pudieras hablar con alguien que acaba de recibir el diagnóstico, ¿qué mensaje le darías?

Que afronte la enfermedad con positividad, con esperanza. Voy a dar un dato, simplemente: hace 20 años, la esperanza de vida de un diagnosticado con mieloma múltiple era de 2 años; hoy, el promedio de vida ante nuevos diagnósticos es de 10 o 12 años, mínimo.

En los últimos años han salido tratamientos nuevos, con los que un alto porcentaje de pacientes alcanzan remisiones muy largas y muy profundas, lo que les permite hacer una vida bastante normal, aun teniendo mieloma múltiple.

Recomendaría colaborar con alguna asociación, porque la investigación es fundamental para los pacientes de cáncer

Pero siempre hay un porcentaje de pacientes con los que hay que seguir trabajando, tampoco quiero transmitir el mensaje de que a todo el mundo le va a ir bien.

Recomendaría además que colaboren con alguna asociación, porque la investigación es fundamental. Los pacientes de cáncer sin investigación no tenemos futuro.

Fernando, ¿te gustaría añadir algo más?

Pues sí. Me gustaría darle las gracias a mi mujer, Conchi, que quede claro que mi historia, sin ella, hubiera sido imposible, estaría en una residencia. Hay que poner en valor a los cuidadores, porque sin ellos los dependientes no somos nada.

Mi mujer pasó todo el proceso de la enfermedad conmigo; dejó su trabajo, me hizo de enfermera, cocinera, cuidadora, chófer, psicóloga… y siempre con predisposición y una sonrisa. Y llevamos 38 años casados y 42 juntos.

Los dos calendarios de la Universidad de Zaragoza para el próximo curso 2026-2027

Por primera vez, los centros pueden acogerse a uno de los dos modelos disponibles en función de las fechas de la evaluación extraordinaria. Uno de ellos permite recuperar las asignaturas a continuación de los exámenes ordinarios y no solo al final del año académico.

Las facultades y centros de la Universidad de Zaragoza podrán acogerse por primera vez el curso que viene 2026-2027 a uno de los dos modelos de calendarios disponibles en función de las fechas de evaluación extraordinaria. La principal diferencia entre ellos es que el nuevo permite recuperar las asignaturas suspendidas a continuación de los exámenes ordinarios y no tener que esperar al final del año académico, en junio y juli como ocurre hasta ahora.

Ambas planificaciones cuentan ya con el visto bueno del Consejo de Gobierno de la institución académica. Las clases darán comienzo para todos el 7 de septiembre, con unos días de retraso sobre la fecha habitual de los últimos años.

Por el momento, siete centros del campus público están interesados en implantar el nuevo modelo: la Escuela de Ingeniería y Arquitectura (EINA), Derecho, Veterinaria y las facultades de Economía y Empresa, Ciencias Sociales y del Trabajo, Empresa y Gestión Pública y de Ciencias Sociales y Humanas.

La Universidad explica que se trata de una iniciativa piloto, fruto del trabajo del vicerrectorado de Estudiantes y el de Política Académica, junto con el resto del equipo rectoral, tras escucharse las sensibilidades de los diferentes centros y sectores de la institución. Esta iniciativa favorece que los centros adapten las fechas de clases, evaluación y entrega de actas a uno de los dos modelos de calendario indicados a continuación, según los datos facilitados por el campus público, para todas las titulaciones de grado y de máster universitario que se imparten.

Modelo general y tradicional de calendario

En el modelo general de calendario, con el que se ha venido funcionando en los últimos tiempos, se establece un único periodo extraordinario de evaluación, que tiene lugar una vez finalizados los exámenes ordinarios de las asignaturas anuales y del segundo semestre. En el primer semestre, las clases comenzarán el 7 de septiembre de 2026 y finalizarán el 11 de diciembre de 2026, con posibilidad de ampliación por parte de los centros hasta el 15 de diciembre.

El periodo ordinario de evaluación se desarrollará desde el primer día lectivo posterior a la finalización de las clases hasta el 16 de enero de 2027, ampliable hasta el 19 de enero. La fecha límite para la entrega de actas será el 26 de enero de 2027.

En el segundo semestre, las clases se iniciarán a partir del segundo día lectivo siguiente al cierre del periodo ordinario de evaluación del primer semestre y concluirán el 7 de mayo de 2027, pudiendo extenderse hasta el 12 de mayo. El periodo ordinario de evaluación tendrá lugar desde el primer día lectivo posterior a la finalización de las clases hasta el 29 de mayo de 2027, y la fecha límite para la entrega de actas es el 8 de junio de 2027. El periodo extraordinario de evaluación, común para asignaturas anuales y de ambos semestres, se desarrollará entre el 14 de junio y el 1 de julio de 2027, fijándose como fecha límite para la entrega de actas el 9 de julio de 2027.

Modelo sucesivo y piloto de calendario

Por su parte, el modelo sucesivo o piloto prevé que cada periodo ordinario de evaluación vaya seguido inmediatamente de su correspondiente periodo extraordinario. En el primer semestre, las clases comenzarán el 7 de septiembre de 2026 y finalizarán el 10 de diciembre de 2026, con posibilidad de ampliación hasta el 18 de diciembre. Los periodos ordinarios y extraordinario de evaluación se desarrollarán de manera continuada desde el primer día lectivo posterior a la finalización de las clases hasta el 28 de enero de 2027, pudiendo ampliarse hasta el 6 de febrero.

En el segundo semestre, las clases comenzarán el primer día lectivo siguiente al cierre del periodo extraordinario del primer semestre y concluirán el 19 de mayo de 2027, con posible ampliación hasta el 28 de mayo. Los periodos ordinario y extraordinario de evaluación se desarrollarán de forma sucesiva desde el primer día lectivo posterior a la finalización de las clases hasta el 2 de julio de 2027.

En este caso, los centros deben fijar las fechas límite de entrega de actas para cada convocatoria, garantizando en todo caso que entre el final de los exámenes y la entrega de actas medie al menos una semana, que el periodo extraordinario comience una vez cerradas las actas del ordinario precedente, y que la fecha límite de entrega de actas del periodo extraordinario correspondiente a las asignaturas anuales y de segundo semestre no exceda del 9 de julio de 2027.

La finalidad de esta medida, recalca el campus público en un comunicado, es poder evaluar posteriormente su impacto en la tasa de éxito del estudiantado, con el objetivo de establecer el más idóneo en cursos sucesivos.

Días no lectivos y fechas de matriculación

Además de las fiestas nacionales, autonómicas y locales, no serán lectivos los días 23 de diciembre de 2026 al 6 de enero de 2027 (Navidad), 25 de marzo al 2 de abril de 2027 (Semana Santa) y del 12 de julio a 31 de agosto (vaciones de verano).

En estudios de grado, la matrícula para nuevo ingreso será del 9 al 14 de julio y del 21 al 23 de julio de 2026; y la de continuación, del 16 al 24 de julio de 2026. En el caso de los másteres universitarios, la inscripción se formalizará del 22 al 24 de julio y del 16 al 17 de septiembre de 2026; y la de continuación, del 16 al 24 de julio de 2026.

El periodo de ampliación de matrícula de las asignaturas de segundo semestre para grado y máster universitario comprenderá del 18 al 27 de enero de 2027 en titulaciones con el modelo de calendario general y del 28 de enero al 15 de febrero de 2027 en las que tengan el modelo sucesivo, que se explica a continuación.

En doctorado, la matrícula de continuación será del 1 al 18 de septiembre, y la de nuevo ingreso del 28 de septiembre al 9 de octubre de 2026. En el caso de haber vacantes, se podrá matricular en el plazo de cinco días lectivos desde la fecha de admisión.

Novedades en la Universidad de Zaragoza para el curso 2026-2027: habrá dos modelos de calendario y distintas fechas de exámenes

Las clases comenzarán el 7 de septiembre

El Consejo de Gobierno de la Universidad de Zaragoza ha aprobado el calendario académico para el curso escolar 2026-2027. Comenzará el 1 de septiembre y concluirá el 31 de agosto de 2026. Las clases empezarán el 7 de septiembre de este año. Como novedad para el próximo año lectivo, se establecen dos modelos distintos de calendario en función del momento de realización del periodo extraordinario de evaluación de cada convocatoria. Los centros podrán acogerse a una de las dos opciones y adaptarán las fechas de clases, evaluación y entrega de actas a la elegida.

Los modelos son los siguientes. En el General se establece un único periodo extraordinario de evaluación, que tiene lugar una vez finalizados los periodos ordinarios de las asignaturas anuales y del segundo semestre. En el primer semestre, las clases comenzarán el 7 de septiembre de 2026 y finalizarán el 11 de diciembre de 2026, con posibilidad de ampliación por parte de los centros hasta el 15 de diciembre. El periodo ordinario de evaluación se desarrollará desde el primer día lectivo posterior a la finalización de las clases hasta el 16 de enero de 2027, ampliable hasta el 19 de enero. La fecha límite para la entrega de actas será el 26 de enero de 2027.

En el segundo semestre, las clases se iniciarán a partir del segundo día lectivo siguiente al cierre del periodo ordinario de evaluación del primer semestre y concluirán el 7 de mayo de 2027, pudiendo extenderse hasta el 12 de mayo. El periodo ordinario de evaluación tendrá lugar desde el primer día lectivo posterior a la finalización de las clases hasta el 29 de mayo de 2027, y la fecha límite para la entrega de actas es el 8 de junio de 2027. El periodo extraordinario de evaluación, común para asignaturas anuales y de ambos semestres, se desarrollará entre el 14 de junio y el 1 de julio de 2027, fijándose como fecha límite para la entrega de actas el 9 de julio de 2027.

En el modelo Sucesivo, la otra opción, se prevé que cada periodo ordinario de evaluación vaya seguido inmediatamente de su correspondiente periodo extraordinario. En el primer semestre, las clases comenzarán el 7 de septiembre de 2026 y finalizarán el 10 de diciembre de 2026, con posibilidad de ampliación hasta el 18 de diciembre. Los periodos ordinario y extraordinario de evaluación se desarrollarán de manera continuada desde el primer día lectivo posterior a la finalización de las clases hasta el 28 de enero de 2027, pudiendo ampliarse hasta el 6 de febrero.

En el segundo semestre, las clases comenzarán el primer día lectivo siguiente al cierre del periodo extraordinario del primer semestre y concluirán el 19 de mayo de 2027, con posible ampliación hasta el 28 de mayo. Los periodos ordinario y extraordinario de evaluación se desarrollarán de forma sucesiva desde el primer día lectivo posterior a la finalización de las clases hasta el 2 de julio de 2027. En este modelo, los centros deben fijar las fechas límite de entrega de actas para cada convocatoria, garantizando en todo caso que entre el final de los exámenes y la entrega de actas medie al menos una semana, que el periodo extraordinario comience una vez cerradas las actas del ordinario precedente, y que la fecha límite de entrega de actas del periodo extraordinario correspondiente a las asignaturas anuales y de segundo semestre no exceda del 9 de julio de 2027.

La finalidad de la Universidad de Zaragoza con esta novedad es poder evaluar posteriormente su impacto en la tasa de éxito del estudiantado, con el objetivo de establecer el calendario más idóneo en cursos sucesivos. Según han explicado, se trata de una iniciativa piloto que es fruto del trabajo del vicerrectorado de Estudiantes y el de Política Académica junto con el resto del equipo rectoral, que han escuchado las sensibilidades de los diferentes centros y sectores de la institución.

Festivos y plazos de matrícula

Con independencia del modelo elegido, la Universidad de Zaragoza marca como no lectivos los siguientes periodos: del 23 de diciembre de 2026 al 6 de enero de 2027 (Navidad), del 25 de marzo al 2 de abril de 2027 (Semana Santa) y del 12 de julio a 31 de agosto (verano). A ellos se sumará las fiestas nacionales, autonómicas y locales.

En cuanto a plazos de matrículas, para estudiantes de nuevo ingreso en grado será del 9 al 14 de julio y del 21 al 23 de julio de 2026, mientras que el de continuación será del 16 al 24 de julio de 2026.

En estudios de máster universitario, la matrícula para nuevo ingreso será del 22 al 24 de julio y del 16 al 17 de septiembre de 2026, y la de continuación, del 16 al 24 de julio de 2026.

El periodo de ampliación de matrícula de las asignaturas de segundo semestre para grado y máster universitario comprenderá del 18 al 27 de enero de 2027 en titulaciones con el modelo de calendario general y del 28 de enero al 15 de febrero de 2027 en las que tengan el sucesivo.

En doctorado, la matrícula de continuación será del 1 al 18 de septiembre, y la de nuevo ingreso del 28 de septiembre al 9 de octubre de 2026. En el caso de haber vacantes, se podrá matricular en el plazo de cinco días lectivos desde la fecha de admisión.

Zaragoza consolida su liderazgo deportivo con el II Congreso Nacional de Deporte y Municipalismo

El lema del encuentro es «Donde el deporte cambia las ciudades»

La capital aragonesa acogerá los próximos 11 y 12 de marzo de 2026 el II Congreso Nacional de Deporte y Municipalismo, organizado por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y la Asociación del Deporte Español (Adesp). El evento, que se celebrará en el Centro Deportivo Municipal Siglo XXI, reunirá a responsables institucionales, federaciones deportivas y profesionales del sector de toda España con el objetivo de consolidarse como el principal foro de referencia del deporte municipal bajo el lema «Donde el deporte cambia las ciudades».

En concreto, se trata de la segunda edición de esta cita que, según ha destacado la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, impulsa el municipalismo para «poner en valor el deporte» y reforzarlo en todas sus disciplinas, vinculándolo directamente con la política local. «Estamos igual para arreglar aceras que para atender las necesidades deportivas, que no dejan de ser una herramienta de cohesión social y de bienestar en la ciudad«, ha afirmado.

En este sentido, Chueca ha subrayado que en la actualidad hablar de deporte va más allá de cursillos o actividades programadas, ya que constituye «una estructura social» que mejora la salud, previene problemas físicos y mentales y favorece la integración de personas de todos los ámbitos sociales.

CONDOLIDAR EL DEPORTE COMO MOTOR DE CIUDAD

El presidente de la Federación Española de Voleibol, Felipe Pascual, que ha estado en la presentación del evento en nombre de la Adesp, ha señalado que la elección de Zaragoza ha sido «la mejor posible», especialmente en el camino hacia su designación como Capital Europea del Deporte 2027. Este ha asegurado además que la ciudad se está convirtiendo en un eje del deporte nacional e incluso internacional.

En la misma línea, el alcalde de Torrejón de Ardoz y presidente de la Comisión de Deportes de la FEMP, Alejando Navarro, ha destacado que el congreso servirá para consolidar un espacio estable de diálogo y coordinación entre administraciones y federaciones.

Durante las dos jornadas se abordarán cuestiones como la promoción de eventos deportivos, la mejora en la gestión de instalaciones, la incorporación de la digitalización, el impulso del turismo deportivo y el fomento de la igualdad. Además, el encuentro permitirá compartir buenas prácticas municipales con otras ciudades.

Muere el periodista Fernando Ónega, cronista de la Transición española

Ónega, una de las voces más respetadas y rigurosas del periodismo español, ha fallecido a los 78 años

Fernando Ónega, cronista imprescindible de la Transición, ha muerto este martes a los 78 años. Ónega fue una de las voces más respetadas y rigurosas del periodismo español. Fue director de Informativos de SER y COPE, y director general de Onda Cero. Colaboró con Luis del Olmo durante 17 años, con Carlos Herrera y, desde 2015 hasta septiembre de 2022, ofreció análisis diarios en Más de uno y La Brújula. Asimismo, era padre de la también periodista Sonsoles Ónega, presentadora de Y ahora Sonsoles en Antena 3.

Su carrera arrancó en su Galicia natal, pero fue en la capital donde despegó. En pocos años se convirtió en director de Prensa de la Presidencia del Gobierno con Adolfo Suárez, de quien redactó buena parte de sus discursos, incluido el histórico «puedo prometer y prometo», uno de los emblemas de aquella etapa.

Aquella frase inspiró durante tres décadas su sección diaria en Más de uno (Onda Cero), con Carlos Alsina: Puedo opinar y opino. De aquella época crucial dejó testimonio en su libro Puedo prometer y prometo: Mis años con Adolfo Suárez, una crónica personal que incluye vivencias propias y testimonios de primer orden, como el del rey Juan Carlos I. Aquellos años le permitieron conocer el poder «desde dentro» y admirar la «grandeza» de figuras como Santiago Carrillo, Felipe González o el propio Suárez.

En radio inauguró el comentario político en Hora 25 (Cadena SER) en 1978; fue director de Informativos de SER y COPE, y director general de Onda Cero. Colaboró con Luis del Olmo durante 17 años, con Carlos Herrera y, desde 2015 hasta septiembre de 2022, ofreció análisis diarios en Más de uno y La Brújula.

Del 23-F a su retiro

Vivió en directo uno de los momentos decisivos del periodismo democrático: la cobertura del golpe del 23-F como director de Informativos de SER. «Ese fue mi estreno radiofónico auténtico», recordaba. «Mantuvimos informada a la sociedad en todo momento», una decisión que, a su juicio, marcó un antes y un después tras cuatro décadas de franquismo.

En prensa escrita comenzó a los 13 años en La Noche (Santiago); a los 15 firmaba ya en El Progreso. Dirigió Ya, fundó El Confidencial y la agencia OTR Press. En sus últimos años fue columnista habitual de La Vanguardia y La Voz de Galicia. En televisión dirigió programas en RTVE —donde también fue responsable de relaciones externas—, presentó informativos en Telecinco y Antena 3 y participó como tertuliano en numerosos espacios de debate.

En septiembre de 2022 decidió retirarse voluntariamente de la radio tras más de 30 años en Onda Cero. Lo hizo con palabras cargadas de entrega: «Me he olvidado de que había prolongaciones de los fines de semana, me he olvidado de que había puentes, no he disfrutado de un solo puente en toda mi vida».

Su labor fue premiada en múltiples ocasiones: tres Premios Ondas (el último en 2020 a la trayectoria), el Godó, varias Antenas y Micrófonos de Oro. Pero Ónega se sentía especialmente orgulloso de distinciones gallegas como la Medalla Castelao o los títulos de Hijo Predilecto de Pol y Adoptivo de Lalín y la provincia de León.

Autor de pluma incisiva e irónica, publicó títulos como Qué nos ha pasado, España (2017), Juan Carlos I (2015) y El termómetro de la vida (2004). Desde 2019 presidía 65YMÁS, diario digital referente para las personas mayores, donde impulsó una «revolución sénior».

El paro aumenta en 3.584 personas en febrero pese a la creación de 97.000 empleos

El número de parados se sitúa en los 2.442.646, la cifra más baja desde febrero de 2008

El mercado laboral recupera parte de lo perdido en enero tras crear 97.004 empleos en febrero. Así lo reflejan los datos de los Ministerios de Seguridad Social y Trabajo, que también registran un repunte del paro de 3.584 personas, el mayor para este mes desde 2021, debido principalmente al aumento del desempleo juvenil.

El alza del paro se concentra sobre todo en el sector servicios, con 1.158 desempleados más (0,06%), y especialmente entre quienes carecían de empleo previo, donde crece en 6.263 personas (2,85%). El desempleo femenino aumenta en 4.130 mujeres (0,28%) respecto a enero, mientras que entre los menores de 25 años sube en 8.516 personas (4,71%) en comparación con el mes anterior. Con todo, y pese a este repunte, el total de parados se sitúa en 2.442.646, el nivel más bajo para un mes de febrero desde 2008.

En perspectiva histórica, el repunte del paro en febrero es el más intenso de los últimos cinco años para este mes. En 2021 aumentó en más de 44.400 personas; en 2022, en casi 11.400; en 2023, en 2.600; en 2024 descendió en 7.400; y en 2025 bajó en 5.990.

Asimismo, la mejora en el número de afiliados llega después de la destrucción de 270.782 puestos de trabajo al comienzo del año, el peor arranque desde 2012. Además, el ritmo de recuperación es más moderado que el del ejercicio anterior: entonces, tras una caída de 242.148 afiliados —inferior a la actual—, se generaron 100.340 empleos. Además, el aumento en el número de cotizantes es el menor desde febrero de 2023 (cuando la afiliación media subió en casi 89.000 personas); sin embargo, es el tercer repunte más pronunciado desde 2007, tal y como indica el Departamento liderado por Elma Saiz. En total, el número de ocupados registra un máximo histórico para el mes de febrero con 21.670.636 trabajadores.

Evolución de la afiliación

En el último año, la Seguridad Social ha ganado 474.482 afiliados, un incremento anual del 2,2% con creación de empleo en todos los sectores menos las actividades del hogar, donde se ha registrado una pérdida de 1.172 puestos de trabajo.

Educación, hostelería y construcción: el 72% del empleo creado

A pesar de registrar un aumento en el número de afiliados, algunos regímenes registran descensos: el sector agrario pierde 3.692 afiliados respecto al mes anterior y 4.857 en comparación con febrero de 2025. El régimen general, por su parte, apuntó un incremento de 88.529 afiliados y los autónomos sumaron 7.868.

En cuanto a la división por sectores, la educación, hostelería y construcción sumaron la mayor parte de afiliados con 30.142, 22.932 y 17.478 cotizantes más, un total de 70.552 afiliados al sumar estos tres sectores (el 72% del empleo creado). Por otro lado, lideró en destrucción de empleo el comercio, con la pérdida de 13.493 afiliados, seguido de las actividades sanitarias, con 9.502 menos que en enero.

Luis Argüello, en LA RAZÓN: «El tiempo moderno ha reducido a la persona a un individuo autónomo con pretensión de poder»

Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal  Española, apunta durante el desayuno informativo de LA RAZÓN a la necesidad de combatir el relativismo moral que impera en nuestra sociedad

Las tres vías de la pretensión cristiana han sido abordadas esta mañana por Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal Española, durante el desayuno informativo de LA RAZÓN, celebrado en la sede del diario.

El arzobispo de Valladolid comenzó su intervención asegurando que “vivimos unas horas en las que aparece con fuerza el misterio del mal y de la muerte. La guerra, los conflictos, las dudas, la manera de afrontarlos y la tragedia que supone para tantas personas vivir en medio de la violencia nos interpelan profundamente”.

Ante esto, y en tiempo de Cuaresma, dijo, “queremos anunciar la esperanza que brota de proclamar que el Cristo al que Valladolid procesionará por las calles es Señor de la vida. Sacar el Cristo y hacer la señal de la cruz supone fundar una esperanza: ni el mal ni la muerte tienen la última palabra”.

De ahí surge una pretensión, la pretensión cristiana, según Argüello, que se articula en torno a tres ejes y que, en un ejercicio de diálogo racional como este, plantea algunas cuestiones que quiso poner sobre la mesa.

Para él, la primera vía es la de la comprensión de la persona. Desde la luz de la “Palabra” afirmó Argüello tenemos una comprensión de la persona unida a experiencias humanas elementales: “tenemos padre y madre, somos hermanos, vivimos en relaciones. La convivencia es un dato inevitable, lleno de gozo y también de conflictos”.

“Decimos que el ser humano, la persona, es libertad y gracia; es razón y fe; es relación. Sin embargo, en el mundo en que vivimos, esta comprensión no es pacífica: está en discusión. El tiempo moderno ha reducido a la persona a un individuo autónomo con pretensión de poder. De ahí surgen posibilidades, pero también conflictos y desafíos”, aseveró.

Por “si fuera poco”, continuó el presidente de la Conferencia Episcopal, al final de la modernidad se han añadido nuevos cuestionamientos sobre lo que es la persona: la inteligencia artificial, los algoritmos, la posibilidad de sustituir parte de nuestra capacidad de razonar y decidir por las máquinas. “Todo ello supone un desafío nuevo. Vivimos un tiempo para reivindicar la dignidad de todo ser humano, de la vida, de las relaciones, de la razón, de la libertad y del afecto; la interacción entre razón, libertad y capacidad de decidir como asunto central en la plaza pública”.

Durante el coloquio apuntó que nuestra propia comprensión de lo humano” nos hace caer en la cuenta de que nuestro corazón está herido y dividido: eso que llamamos la condición humana. Por eso, en el anuncio del Evangelio, el perdón es imprescindible y queremos ofrecerlo a la sociedad”.

Remató esta primera pretensión cristiana diciendo que vivimos un tiempo con gran sensibilidad hacia “el mal que produce víctimas, pero con menor sensibilidad hacia el perdón”. Hay gran capacidad para señalar culpas, pero impotencia para perdonar. Y sin perdón no podemos vivir, apuntaló el arzobispo de Valladolid.

Y es que, según él, en las relaciones públicas y en la política, el perdón también tiene una dimensión política: ”no como un buenismo ingenuo, sino como una actitud que supone una mirada sobre el otro en la que reconozco en mí la herida y la división. Eso me ayuda a comprender mejor incluso lo que me parecen errores radicales de los demás”.

La segunda dimensión de la propuesta cristiana que abordó Argüello es la dicotomía entre iglesia y sociedad, la cual, dijo, nace del bautismo. En el bautismo se pide la fe, se entra en la Iglesia como Cuerpo de Cristo y se recibe la promesa de la vida eterna.

“La Iglesia está situada en el mundo, en la sociedad, y vive un aprendizaje costoso. Durante siglos hubo una identificación entre sociedad e Iglesia, entre trono y altar. Hoy reconocemos una distancia, que no es indiferencia. Solo sabiendo que existe esta brecha es posible un diálogo con pretensión evangelizadora. Ni el mal ni la muerte tienen la última palabra”.

Este debate entre Iglesia y sociedad marca muchos de los diálogos con los medios de comunicación y con las iniciativas culturales. Y por eso dijo Argüello que “estamos en una época de transformación. ¿Cómo articular esta propuesta en una sociedad de la que formamos parte como ciudadanos? Nos gustaría ofrecer, en una época en la que se habla cada vez más de crisis de la democracia, una contribución específica. En los últimos años parece que el poder ha decidido mostrarse sin velos: los mecanismos democráticos, el Estado de derecho y la división de poderes no siempre logran resolver los problemas complejos del mundo global”.

Destacó, además que vivimos nuevas formas de capitalismo que buscan dominar recursos escasos y espacios estratégicos, como en otras épocas se pretendió dominar los mares. “Todo esto configura un escenario nuevo. Ante ello, nuestra contribución podría ser fortalecer la conciencia del valor de la democracia, ayudar a hacer pueblo, cultivar lo que el papa Francisco llamaba amistad social, ofrecer ámbitos de encuentro para que exista un verdadero demos”.

Afirmó además que el individualismo fragmenta la sociedad en grupos de interés con sabor tribal. Recomponer el demos, pare él, es fundamental y devolver al poder referencias éticas que la democracia no puede darse a sí misma. El relativismo moral, que parecía imprescindible en nuestras democracias, muestra sus límites.

Pueblo, amistad civil y referencia ética: “La Iglesia, en este aprendizaje de situarse en la vida social, no debe tener complejo ni vergüenza en ofrecer la referencia ética que nace del Evangelio, de la Escritura, de la dignidad sagrada de la persona, del mandamiento nuevo y del bien común que parte del elogio de la comunión”.

Antes de concluir su intervención abordó la tercera dimensión de la propuesta cristiana que consiste en la relación entre historia y vida eterna.

“Creemos en la vida eterna. Estamos aquí peregrinando hacia la plenitud que llamamos cielo, aunque no sepamos cómo es el cielo. Pero hay un latido en el corazón humano que ansía plenitud. Con esos anhelos debemos entrar en diálogo”.

Mientras caminamos hacia esa plenitud -desarrolló- vivimos en la historia y queremos asumir un compromiso con aquellas realidades que, según la Escritura, están más vinculadas al Reino de Dios.

“Queremos ser fieles a todo aquello que en la historia contribuya a la dignidad, al bien común, al desarrollo pleno y a la vida humana. En lenguaje cuaresmal: a la santidad como perfección de la caridad”.

La pretensión cristiana, aseveró Argüello, hace dos aportaciones importantes para todo tiempo, y especialmente para el nuestro.” La primera: no creemos que sea posible hacer el paraíso en la tierra. Sospechamos de las ideologías que prometen instaurarlo plenamente aquí. El camino hacia el cielo es un camino de germinaciones, de parábolas, de pequeños signos que abren brechas en los muros que se levantan en la sociedad y en el corazón humano. La plenitud del Reino no es de este mundo, aunque germine en él”.

Tuvo también unas palabras especiales para los empobrecidos, una realidad que quiebra el plan de Dios y donde nace la justicia y la paz; donde aparece una traducción concreta del Reino.

“La pobreza en sus múltiples niveles es un grito que nos dice que algo no va bien. No va bien si hay personas sin comida o sin techo. No va bien cuando la violencia parece ser la única solución a los problemas. No va bien cuando el consumo de drogas entre los jóvenes se convierte en una preocupación creciente y el narcotráfico deja de ser una realidad lejana”, dijo.

Para Argüello, “somos peregrinos. En nuestra peregrinación construimos relaciones con mirada atenta y misericordiosa, crecemos en amistad civil y social y seguimos sembrando en la historia signos de que la humanidad puede desarrollarse verdaderamente. Así es posible una dignidad cuidada y cultivada en el horizonte del bien común”, sentenció.