Presentan un informe que muestra «vulnerabilidades en los dispositivos de acogida» y «fallos en la coordinación», por lo que reclaman «medidas para garantizar la seguridad de la población»
La crisis sanitaria en la que esá inmersa la Ceuta, y que Mónica García y el Gobierno niegan, preocupa a los expertos en salud pública y medicina preventiva. A las advertencias del Sindicato Médico de Ceuta (SMC) y del sindicato de médicos y enfermeras Cemsatse y a las reclamaciones del Partido Popular para activar grupos de emergencia sanitaria internacional, se suma ahora un informe de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública y Gestión Sanitaria (Sempspgs) que alerta de que «el extraordinario incremento de llegadas migratorias registrado en julio y agosto ha tensionado los recursos asistenciales, ha dificultado la vigilancia epidemiológica y ha elevado el riesgo de brotes en distintos asentamientos». Para los especialistas, la situación actual que vive la población de la ciudad autónoma es un «reto sanitario, epidemiológico y humanitario», por lo que reclaman «una respuesta urgente basada en criterios técnicos y de salud pública»
Un diagnóstico que coincide con el que el PP ha venido trasladando en los últimos días, al exigir al Gobierno la activación de grupos de emergencia sanitaria internacional y un refuerzo inmediato de medios para evitar que la presión asistencial siga creciendo.
El SMC, por su parte, que lleva semanas denunciando la sobrecarga de atención primaria, urgencias y distintos servicios del Hospital Universitario, considera que el posicionamiento de la sociedad científica respalda desde el ámbito científico las advertencias que los profesionales han trasladado sin éxito al Ingesa y al Ministerio de Sanidad. «Pedir más profesionales, reforzar la vigilancia epidemiológica y anticiparse a posibles brotes no es alarmismo, sino prevención sanitaria», recuerda el sindicato, que insiste en que la situación requiere medidas concretas y no declaraciones de intenciones.
«Desde el principio dijimos que Ceuta era una bomba de relojería epidemiológica y que se tenía que haber desplegado un hospital de campaña. El tiempo y la ciencia ponen a cada uno en su sitio», señala el presidente del Colegio de Médicos de Ceuta, Enrique Roviralta.
El informe de la Sempspgs identifica riesgos asociados a enfermedades transmisibles, brotes gastrointestinales, circulación de patologías prevenibles mediante vacunación, incremento de ectoparasitosis y dermatosis transmisibles –especialmente sarna, pediculosis y dermatomicosis-, interrupción de tratamientos en pacientes crónicos y lesiones traumáticas derivadas de incidentes violentos o incendios en asentamientos precarios. También advierte de la sobrecarga asistencial que ya soportan atención primaria, urgencias hospitalarias, laboratorio clínico, radiodiagnóstico y otros servicios del hospital.
En su valoración técnica, la sociedad científica señala que el riesgo de transmisión dentro de los dispositivos organizados es moderado siempre que se mantengan condiciones adecuadas de higiene, alimentación y vigilancia sanitaria. Sin embargo, el riesgo aumenta “significativamente” en zonas con hacinamiento, población sin registrar y acceso insuficiente a agua, saneamiento y servicios básicos. Para la población residente en Ceuta, el riesgo se considera actualmente bajo, aunque la prolongación del escenario y la falta de coordinación podrían modificarlo.
El documento detalla también las actuaciones epidemiológicas ya realizadas: la investigación y control de un brote de infección gastroentérica con decenas de casos, la vigilancia activa de enfermedades transmisibles, el seguimiento de un brote de varicela, una campaña extraordinaria de vacunación dirigida a población migrante -con administración de dT, poliomielitis, triple vírica y varicela- (con vacunas cedidas por las comunidades autónomas) y la investigación de un caso de mpox, con valoración de vacunación de contactos. También se han reforzado las actividades de prevención y control de infecciones en dispositivos de acogida.
Ante este escenario, la sociedad cientúfica propone un refuerzo extraordinario de recursos sanitarios, con incorporación urgente de profesionales del Sistema Nacional de Salud y un aumento temporal de efectivos en atención primaria, urgencias, medicina interna, pediatría, enfermería, radiodiagnóstico y laboratorio clínico. Reclama además equipos móviles de vigilancia epidemiológica, un registro sanitario y administrativo universal, la mejora de las condiciones de acogida y una estrategia integral de vacunación para completar calendarios y garantizar el acceso independientemente de la situación administrativa.
El SMC subraya que estas recomendaciones coinciden con las que los profesionales de Ceuta llevan semanas traslando y que también han sido defendidas por el PP, que ha reclamado al Gobierno una respuesta inmediata ante lo que considera un riesgo sanitario creciente. Para el sindicato, el mensaje es claro: actuar antes de que los problemas se traduzcan en una mayor presión asistencial es una cuestión de prevención, no de alarma.








