En directo | Un espectacular incendio junto al embalse de La Peña obliga a desalojar cuatro pueblos y a movilizar a la UME tras arrasar más de 1.800 hectáreas

El fuego ha obligado a cortar la carretera A-132 y a desalojar los municipios de Villalangua, Salinas de Jaca, Ena y Centenero. Hay más de 200 efectivos trabajando

No hay tregua para Aragón y este lunes se ha declarado un nuevo incendio en Huesca, en Santa María de la Peña, localidad perteneciente al término municipal de Santa María de la Peña, en la comarca de la Hoya de Huesca, donde el fuego ha arrasado en apenas unas horas más de 1.800 hectáreas. Debido a las características de la zona, forestal, boscosa y escarpada, las labores de extinción están siendo muy complicadas y ha sido necesario movilizar a la Unidad Militar de Emergencias (UME), que se ha unido a un amplio dispositivo en el que trabajan a contrarreloj más de 200 efectivos y 14 medios aéreos.

Sobre las 12.30 horas se ha dado el aviso y, poco después, se ha activado la Situación Operativa 2 del Plan Especial de Protección Civil de Emergencias por Incendios Forestales (PROCINFO), se ha cortado la carretera A-132 y se han desalojado alrededor de 120 vecinos de Villalangua, Salinas de Jaca, Ena y Centenero por la cercanía del fuego y los efectos del humo.

De hecho, la gran columna de humo es visible desde distintos puntos de la comarca. Los residentes, que han sido evacuados al pabellón Monte Orel de Jaca y a Ayerbe, han sido informados de que debían dejar sus casas de inmediato a través de un ES-Alert. Protección Civil ha preavisado también a los alcaldes de Arbués, Bailo y Alastuey por si fuera necesario realizar una evacuación preventiva.

La presidenta de la comarca de la Jacetanía, Olvido Moratinos, ha explicado que se van a cubrir todas las necesidades básicas de las personas evacuadas que estarán alojadas durante la noche en colaboración con el resto de instituciones y la ayuda de Cruz Roja. Se estima que llegarán algo más de 70 personas hasta Jaca, mientras que el resto se realojarán en casas de amigos y familiares. La comarca también ha previsto alojamientos en la residencia de mayores para los más vulnerables.

Se ha desplegado un amplio dispositivo del Operativo INFOAR del Gobierno de Aragón para hacer frente a las llamas. Entre los medios movilizados se encuentran las unidades helitransportadas de Teruel y Ejea, ambas con helicópteros medios, y la de Bailo, equipada con un helicóptero ligero. Junto a ellas, también participa el helicóptero de Coordinación H0.

En el ámbito terrestre, el operativo cuenta con cuatro brigadas y tres autobombas, además del despliegue de un Puesto de Mando Avanzado Ligero, acompañado de técnicos, del director técnico de Extinción y de personal de apoyo del Grupo de Apoyo a la Dirección de Extinción (GADEX).

Vecinos realojados en el pabellón Monte Oroel en Jaca.

Vecinos realojados en el pabellón Monte Oroel en Jaca. / Servicio Especial

A este dispositivo se han sumado medios del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), con dos aviones anfibios FOCA, un avión de coordinación (ACO), un avión bombardero procedente de Plasencia, dos helicópteros bombarderos ligeros y un avión anfibio procedente de Reus.

Los escasos caminos transitables y la orografía escarpada del lugar son dos de los principales factores que están dificultando las labores de los cuerpos terrestres. El acceso es cada vez más complejo, pero los efectivos continúan tratando de controlar el incendio.

Asimismo, los Bomberos de la Diputación Provincial de Huesca han movilizado una nodriza para reforzar las labores de extinción y abastecimiento de agua.

El incendio permanece activo y los efectivos continúan trabajando en la zona para tratar de controlar y extinguir el fuego.

Columna de humo vista desde Bailo.

Columna de humo vista desde Bailo. / Servicio Especial

Uno de los peores veranos para Aragón

Aragón está viviendo uno de los veranos más complicados de los últimos años en materia de incendios forestales a causa de las altas temperaturas, la sequedad extrema del terreno y los episodios de viento, que han elevado el riesgo y favorecido la rápida propagación de varios fuegos por distintos puntos de la comunidad. Uno de los más graves ha sido el incendio originado en Orés, en las Cinco Villas, que llegó a superar las 15.000 hectáreas calcinadas y obligó a desalojar varias localidades, entre ellas Orés, Asín, Luesia, Malpica de Arba y Uncastillo.

También ha destacado el incendio de Leciñena, en la Sierra de Alcubierre, que llegó a afectar a alrededor de 3.000 hectáreas, condicionado en su evolución por las fuertes rachas de cierzo. Su situación llegó a movilizar a la UME y obligó a mantener una intensa intervención de los medios de extinción.