«En el mejor de los casos contaremos con 10 en la primera quincena de agosto, pero nunca con los 15 que se aseguró», matiza un ingeniero forestal a El Debate
«Hay todo un país preparado para actuar», proclamó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el pasado 21 de mayo desde la Base Aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid), durante la presentación de la campaña de lucha contra los incendios forestales de 2026. En ese acto aseguró que el Ejecutivo había hecho los deberes: «Lo que hemos hecho es prepararnos», afirmó, poniendo «todos los medios al alcance de la Administración General del Estado para que algo así no vuelva a suceder».
El jefe del Ejecutivo puso el foco especialmente en el refuerzo de los recursos aéreos. Anunció una flota de 15 aviones anfibios, la incorporación del nuevo kit apagafuegos para los Airbus A400M y la llegada de cuatro helicópteros Chinook y dos Cougar, que se sumarían a los medios ya operativos del Batallón de Helicópteros de Emergencias.
Sin embargo, apenas dos meses después de ese anuncio, la realidad dista de las promesas realizadas. Para empezar, la flota estatal de aviones anfibios del 43 Grupo está integrada por 14 aeronaves –10 CL-215T y 4 CL-415–, una menos de las anunciadas por Sánchez.
El intenso arranque de la campaña de incendios ha obligado a los aviones anfibios y helicópteros a acumular un elevado número de horas de vuelo, lo que ha provocado averías y la inmovilización de varios aparatos. De los diez aviones anfibios de gran capacidad que el Ministerio contabiliza como medios estatales para esta campaña, tres permanecen fuera de servicio mientras son reparados tras distintos incidentes.
Francisco Javier Manrique, decano territorial del Colegio de Ingenieros Técnicos Forestales de Cantabria, recuerda en una entrevista en El Debate que el Estado solo coordina, legisla y colabora con las comunidades autónomas en la extinción de los incendios. Algo que, por otra parte, no se está llevando a cabo tal y como el presidente avanzó al comienzo de la campaña de extinción de incendios, ya que prometió 15 aviones antiincendios y, en la actualidad, se están utilizando entre siete y ocho.
«En el mejor de los casos contaremos con 10 en la primera quincena de agosto, pero nunca con los 15 que se aseguró», matiza el forestal. Además, destaca que la flota es «vieja y escasa», motivo por el que el Gobierno de la Nación debería invertir más.








