Los voluntarios reivindican el valor de ayudar a los demás: «Es muy gratificante y emotivo»

Hoy y al igual que todos los ocho de julio desde el año 2013, la capital aragonesa ha rendido homenaje a los seis voluntarios fallecidos en el último año

El homenaje a los voluntarios municipales fallecidos durante el último año ha sido también una jornada de recuerdo, emoción y reconocimiento para quienes continúan formando parte del Cuerpo Municipal de Voluntarios por ZaragozaEllos son quienes, día a día, mantienen vivo ese compromiso de ayuda, escucha y entrega a los demás.

Paco Marín, voluntario municipal, ha destacado el valor humano de esta labor. «Es una labor muy generosa y muy gratificante poder ayudar», ha señalado. Para él, el voluntariado nace de la voluntad de estar junto a quien lo necesita, «en la vida diaria suceden cosas y, si una persona necesita ayuda, hay que estar con ella, hay que saber escuchar».

Marín ha subrayado que «se trata de una labor generosa que no tiene pago, pero el pago lo recibimos de la gente”, ha explicado. En su opinión, el homenaje de este ocho de julio es también «un reconocimiento a todas aquellas personas con las que han compartido tiempo, actos y servicio a la ciudad».

En la misma línea, José Ignacio Ruiz ha definido este acto como uno de los momentos más emotivos del año para el voluntariado. «Cada ocho de julio recordamos a quienes han participado con nosotros. Es muy gratificante y emotivo”, ha afirmado. Ruiz, que lleva vinculado al voluntariado desde 2012, ha afirmado que “participa en todo lo que podemos participar”.

Ruíz animó a su mujer, Teresa Giménez, quien lleva formando parte del cuerpo cerca de cinco años y ha querido poner el acento en el reconocimiento colectivo a todos los voluntarios «que están ahí cuando se pide colaboración». Al igual que su marido, Giménez ha asegurado que este acto resulta «muy emotivo».