La Guardia Civil la ha encontrado despeñada en la ladera cuando procedía a realizar una misión de salvamento en la cumbre de los Pirineos.
Justo dos meses después de ser vandalizada, la cruz del Aneto por fin ha aparecido. La ha encontrado la Guardia Civil, que la ha visto desde el aire durante una operación de rescate llevada a cabo en la cumbre de los Pirineos. La han avistado despeñada en la cara norte de la montaña y la han trasladado al cuartel de Benasque, donde permanecerá a la espera de comprobar los daños que ha sufrido para repararla y que vuelva a la cima.
La cruz ha llegado al cuartel en torno a las cuatro de la tarde de este martes en el helicóptero de rescate. El hallazgo ha sido confirmado por el alcalde de Benasque, Manuel Mora, que ha comentado que la Guardia Civil ha decidido bajarla, sin esperar, porque se encontraba en un sitio «bastante inaccesible y peligroso», que suponía un riesgo en caso de que alguien la encontrara e intentara moverla.
La cruz fue serrada de su base con una sierra radial por unos desconocidos y tirada montaña abajo, a mediados de abril. La desaparición se conoció el día 19 de ese mes. Por los testimonios de algunos guías que estuvieron en la cumbre, el acto vandálico pudo tener lugar entre el 8 y el 14. Lo que es seguro es que el día 15 ya no estaba.
En todo este tiempo ha permanecido enterrada en la nieve, pero con el deshielo ha emergido a la superficie. Lo más probable era que al fundirse la nieve la encontraran o unos montañeros o los agentes de los grupos de rescate. Nada se sabe aún de los posibles autores de la desaparición ni del fin que perseguían.
La desaparición de este símbolo provocó estupor e indignación en el mundo de la montaña y en particular entre los vecinos de Benasque. Justo este agosto se cumple el 75 aniversario de su colocación. Decenas de personas la pasearon a hombros hace dos veranos cuando se llevó a la localidad para restaurarla y exhibirla en el palacio de los Condes de la Ribagorza..
La cruz pesa casi 100 kilos y mide más de 3 metros de alto por 2 de ancho, por lo que no se la podían haber llevado. En agosto de 2025 había vuelto a la cumbre, de la que había sido retirada en 2023 para ser restaurada.
En el año 2005 también desapareció pero a causa de un temporal. Apareció semienterrada por la nieve en la cresta de Llosas, a 70 metros de la cima. Fue encontrada por un grupo de montañeros de Benasque que realizaban una ascensión en junio de ese año y descubrieron en las inmediaciones la cruz que había sido dada por desaparecida el invierno anterior.












