El presidente canario insiste en que las tres peticiones que hizo al Ejecutivo estatal habrían evitado el escenario actual
El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha acusado al Gobierno de España de haber ocultado que había contagios de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius, a pesar de que lo sabía «desde el minuto uno».
Clavijo, que este martes se somete a la sesión de control en el Parlamento regional, ha vuelto a criticar la gestión del Ejecutivo de Sánchez, señalando que su Gobierno había pedido que se hicieran pruebas PCR en el barco antes de su llegada a Canarias y ahora descubre «por qué no lo querían hacer, porque sabían que había contagiados«.
También, en una entrevista a Cuatro, el nacionalista ha manifestado que «las advertencias lanzadas desde el Ejecutivo autonómico no iban tan desencaminadas como algunos quisieron hacer creer«. «Se ha faltado a la dignidad del pueblo canario, del Gobierno de Canarias y de las instituciones por ocultar una información que conocían desde el minuto uno».
Tres peticiones, las mismas ignoradas
Clavijo había planteado tres peticiones al Gobierno central. Que las pruebas se hicieran en el crucero. Que se habilitaran aviones, incluso pidiendo apoyo a la Unión Europea, si los medios disponibles no alcanzaban para repatriar a los pasajeros en plazo. Y que toda la operación se cerrase en una sola jornada. Ninguna de las tres prosperó.
Igualmente, Clavijo no escondió su malestar por el ruido político de los últimos días. El nacionalista habló de «ataques de toda índole» por haberse atrevido -dijo- a opinar sobre un operativo que afectaba directamente al Archipiélago. «Lo que se ha tratado de vender es ridiculizarme y, por supuesto, tratar a los canarios de insolidarios», remató.
La versión de Sanidad y el cuadro clínico
El Ministerio de Sanidad señaló ayer lunes que el pasajero del MV Hondius que Estados Unidos confirmó después como «positivo leve» por hantavirus había arrojado un resultado «no concluyente» en una primera prueba realizada a bordo, y «negativo» en otra. Las dos las llevó a cabo el epidemiólogo del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades, el ECDC.
A esa cifra hay que sumar otro positivo entre los catorce españoles trasladados al Hospital militar Gómez Ulla. Los otros trece dieron negativo. Y luego está el caso que más preocupa. La pasajera francesa que empezó a notar síntomas durante el vuelo del domingo permanece ingresada en una unidad de cuidados intensivos, según confirmó la ministra de Sanidad francesa, Stéphanie Rist.










