Los sindicatos denuncian que se ofertan plazas «precarias» e inciden en que se debe «dignificar la profesión»
Sobre el folio en blanco y las pizarras limpias empezará a trazarse este lunes el comienzo de un nuevo curso escolar en Aragón que terminará el 19 de junio. Por delante quedan muchos meses y también mucho trabajo, que deberán abordar alumnos, profesores y otros miembros de la comunidad educativa con los recursos con los que cuentan. Y estos son, en palabras de los sindicatos educativos, «escasos» y «precarios» en cuanto a plantillas, pues la comunidad sufre, como también lo hace el país en general, un déficit de profesorado acuciante con unas consecuentes altas tasas de interinidad con condiciones precarias, y «amplios» en cuanto a oferta formativa.
Hágase el análisis por fases. Aragón arrastra desde hace cursos una falta de profesorado en las etapas de Secundaria y Formación Profesional (FP) que le hizo cerrar el último año lectivo con medidas extraordinarias, como que estudiantes que no habían terminado el máster del Profesorado pudieran ejercer la docencia, en funcionamiento. A esta se sumó la solicitud al Ministerio de Educación de que los maestros de Primaria puedan impartir clase en 1º y 2º de ESO, petición a la que no han obtenido respuesta.
La situación no se preveía muy distinta para este nuevo curso que ahora se estrena, y los datos lo han avalado: Aragón empezará las clases con más de 100 plazas de docente vacantes. Son las que se quedaron sin cubrir en el último llamamiento de interinos que hubo antes del comienzo del curso, que fue este miércoles 3 de septiembre y que dejó, de nuevo, una mayoría de huecos en las materias de Lengua Castellana y Literatura, Matemáticas y otras vinculadas a la Informática.
Ante este escenario, los sindicatos de la enseñanza alzan la voz. Y lo hacen de forma crítica porque, aunque comprenden que la situación es compleja y que por ende lo es también su solución, para este nuevo curso se contaba con el impulso de la oposición que, celebrada finales de junio y dirigida a profesores de Secundaria y Formación Profesional, iba a poder permitir su tan clamada «estabilización de plantillas». Pero al examen le sucedió una oleada de críticas por las rúbricas de contenidos, entre otros motivos, y los propios candidatos vaticinaron que se produciría una «sangría de suspensos». La prueba se saldó con 300 plazas vacías.
«Con más profesorado funcionario de carrera el problema de la falta de docentes sería mucho menor», sostiene Tomás Sancho, portavoz de STEA (Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza en Aragón), que señala la precariedad del sector público como una de las causas de este déficit. Una de las realidades que a lo largo del curso pasado expusieron tanto docentes como sindicatos era que muchos matemáticos, ingenieros o informáticos, entre otros, optaban por el sector privado antes que por la docencia debido a la diferencia de condiciones laborales y sobre todo económicas.
Por eso, los sindicatos y la comunidad educativa en su conjunto aprovechan el inicio de curso y la situación actual para reivindicar, de nuevo, la «dignificación de la administración docente». Porque las medidas propuestas hasta ahora por el Departamento de Educación, tales como la solicitud de que los maestros impartan clase en Secundaria o la eliminación del requisito del máster para dar clase son, a ojos de la Federación de Enseñanza de CGT Aragón, «parches» que resultan «insuficientes y poco efectivos».
Desde Educación informaron de que volverán a aplicar estas mismas medidas durante este curso escolar. Eso sí, antes habrá llamamientos ordinarios (dos a la semana a partir de ahora), que luego pasarán a vacantes singulares y después se ofertarán en llamamientos extraordinarios. Una vez hayan tenido lugar todas estas convocatorias, y si continúan las plazas libres, se llamará a quienes no tienen el máster del Profesorado. El anterior año lectivo se incorporaron al sistema educativo al menos 14 estudiantes sin titulación.
Al primer plano educativo ha pasado también la FP, una formación que es una «apuesta clara» para el Gobierno de Aragón. De hecho, según informó el Director General de Planificación, Centros y Formación Profesional, Luis Mallada, este año se han puesto en marcha 27 ciclos de FP, con un claro aumento en el medio rural, donde se han creado 4 de cada 10 nuevas plazas.
Pero es precisamente en la FP donde el déficit de profesorado es más notorio, sobre todo en ciclos relacionados con la informática, lo que desde la Federación de Ampas de Aragón (Fapar) no entienden. En su opinión, el incremento de la oferta de ciclos formativos es «muy positiva», y dentro de ella remarcan que se haya apostado por el medio rural porque, recuerdan, «garantiza la igualdad de oportunidades». Pero les preocupa que «las plazas de profesorado que hay por cubrir tengan una vinculación directa con los ciclos formativos que se están ofreciendo».
Según informaron desde el Departamento de Educación, casi la mitad de los ciclos de FP que se implantan pertenecen a ramas STEM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés) y entre ellas destacan titulaciones como los ciclos TEC -Administración de Sistemas Informáticos en Red y Desarrollo de Aplicaciones Web- o el curso Recursos y servicios en la nube, que se oferta por primera vez en Aragón este año. En el último llamamiento ordinario la materia de Sistemas y Aplicaciones Informáticas fue una de las que resultó con más vacantes (29).
Distintas voces sindicales coinciden en que, además, las plazas ofertadas son precarias. En concreto, detallan que en Secundaria se publica «un alto número de parciales o perfiladas (con requisitos específicos) que dificulta la cobertura de dichos puestos y castiga, en mayor medida, a las zonas rurales». Es esta para ellos una «oferta poco atractiva» en la que son «excesivas» las plazas de pocas horas, muy perfiladas y de difícil cobertura. Y ello, dicen, «se traduce en el caldo de cultivo perfecto para la precarización del sistema público de educación».
Con todo este escenario por delante, el sentimiento que se despierta en ANPE (Asociación Nacional de Profesores de la Enseñanza)es de inquietud. «Hay que tomarse muy en serio la situación para ver cómo se va a resolver», afirman. Abordan la vuelta a clase con una perspectiva «no muy buena» porque los datos de vacantes, que en las tablas solo son vistos como números, impactan en sus horarios, en sus condiciones laborales y salariales; y las medidas de actuación para paliar el déficit de personal impactan en la calidad de la enseñanza. «Una persona sin titulación que se mete en un aula también puede generar problemas: no es hacer guardia, hay que enseñar», afirman.
Sobre el folio blanco y las pizarras limpias empieza ya a trazarse un nuevo curso escolar en Aragón que tendrá sus aulas más vacías. Porque habrá casi 300 niños menos que empiecen Infantil y otros más mayores, los de ESO y FP, sufrirán la falta de profesores en materias troncales como Lengua. Y ese inicio de curso, dice Fapar, «da una imagen negativa de nuestro sistema educativo».










