Rajoy y Sánchez refuerzan su pacto ante el discurso «frentista y xenófobo» de Torra

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el líder socialista, Pedro Sánchez, han acordado hoy ofrecer una respuesta “pactada y proporcional” en defensa de la legalidad en Cataluña frente “a cualquier eventual desafío”, según un comunicado conjunto tras la reunión que han mantenido en la Moncloa.

Este acuerdo queda abierto a “todas las fuerzas políticas” tanto a las que apoyaron la aplicación del 155 como “a cualquier otra que desee mostrar su compromiso con las instituciones y el cumplimiento del ordenamiento jurídico”.

Además, en el comunicado Rajoy y Sánchez han trasladado a la sociedadun mensaje de “serenidad y firmeza” en defensa de la “concordia civil, la legalidad vigente y la unidad de España”, y se han comprometido a reforzar su acuerdo político a favor del orden constitucional en España y ante “los socios europeos”.

En el comunicado, Rajoy y Sánchez han justificado este acuerdo en la situación creada ante la investidura de Quim Torra como presidente de la Generalitat por su “discurso político frentista y el carácter xenófobo de sus manifestaciones públicas”.

Tanto el presidente del Gobierno como el secretario general de los socialistas han dejado claro el rechazo a cualquier intento de poner en marcha estructuras políticas “distintas a las únicas válidas, que son aquellas contempladas en la Constitución y el Estatuto de autonomía de Cataluña”.

Rajoy y Sánchez se han comprometido a que se vigile el cumplimiento de la legalidad y que esa “vigilancia” se haga extensiva a los recursos públicos que conforman el presupuesto de la Generalitat “para garantizar que se destinen al cumplimiento de los fines de interés general para el que están previstos”.

Sánchez asegura que habrá 155 si se “quiebra la legalidad”

No hay debate. El 155 sigue en vigor hasta que el Govern legítimo tome posesión y volverá a ponerse en marcha si “como hizo Puigdemont, se quiebra le legalidad vigente”. En estos términos se ha expresado esta mañana el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, después de reunirse con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en La Moncloa para estudiar el nuevo escenario que se abre en Cataluña tras la investidura de Joaquim Torra. “Hay que ver qué camino toma el nuevo Govern”, ha señalado. Entre estos caminos fuera de la ley estaría la promoción de “estructuras paralelas de la Generalitat” como la Asamblea de Electos o el impulso a la República catalana.

Sánchez ha asegurado que el debate de si se debe aplicar o no el artículo 155 de la Constitución ante la quiebra unilateral de la legalidad “está ya superado”. “El debate no es si habrá o no 155. Lo habrá. El debate es qué tipo de 155”, ha señalado, al tiempo que ha apuntado que la “naturaleza” de ese artículo será ya “diferente”, partiendo de su objetivo mismo, ya que ahora no estará abocado a la celebración de elecciones. El líder socialista ha evitado concretar en qué sería distinto, aunque ha dejado ver que “por sentido común” en el inicio de la legislatura no sería práctica la repetición de los comicios.

Sánchez ha valorado como “razonablemente positiva” la aplicación hasta ahora del 155. “Todos hemos aprendido”, ha señalado y ha vuelto a circunscribir el fin de su vigencia en la “constitución de un Govern legítimo”, evitando -eso sí- entrar a valorar si la designación de consellers en la cárcel o fugados incurriría en un ilícito. “Lo que es legal o no no me corresponde decirlo a mí. Eso sí, desde el punto de vista político me parece una provocación y un despropósito”, ha señalado. Sánchez y Rajoy han acordado, no obstante, mantener la supervisión de las cuentas públicas de la Generalitat (como se hace desde 2015) para evitar que se destinen fondos a fines ligados a la independencia.

El secretario general socialista ha confirmado la “unidad de respuesta” con el Gobierno, ante cualquier intento de quebrar el orden constitucional y ha cargado duramente contra Albert Rivera por utilizar “Cataluña como elemento de confrontación territorial para arañar votos”, una estrategia que -según Sánchez- ya llevó a cabo José María Aznar cuando estaba en la oposición. “Si hay reproches a Rajoy se lo haré en privado, para que los independentistas no vean que existen discrepancias y se debilite la respuesta unitaria contra la ilegalidad”, ha apuntado el líder socialista para sostener inmediatamente, en forma de reproche a Ciudadanos, “esa es la diferencia entre los partidos de gobierno y los que no lo son”.