Leopoldo López Gil: “Las elecciones convocadas por Nicolás Maduro son una burla”

Cuando Leopoldo López se entregó a la Guardia Nacional respaldado por una masa de opositores comenzó a gestarse el referente más importante en la lucha contra el régimen chavista. El próximo domingo se cumplen cuatro años de aquella imagen y hoy el líder de Voluntad Popular, que permanece en arresto domiciliariocumpliendo una condena de casi 14 años, es el preso político más emblemático del chavismo. Su padre, Leopoldo López Gil, obligado a vivir en el exilio desde hace tres años y medio por pertenecer al consejo editorial del periódico venezolano ‘El Nacional’ y ejercer su derecho de libertad de expresión, se ha convertido en su portavoz en el exterior.

“No vamos a descansar hasta que veamos no solamente a Leopoldo libre sino a Venezuela libre de este régimen totalitario que hemos considerado una narcodictactura”, advertía ayer López Gil, durante una entrevista con EL MUNDO, en Madrid. En ella hacía balance del encierro de su hijo y de la grave situación de su país.

“A cuatro años de esta injusta prisión hay que recordar que la única acción desplegada por Leopoldo López fue simplemente hablar”, apunta su abogado Juan Carlos Gutiérrez, quien acompaña al padre del preso político en el encuentro con EL MUNDO. “En el juicio se violentaron todas las normas vinculadas al debido proceso”, señala el letrado. “No hubo incendio, no hubo organización criminal y, a pesar de ello, fue condenado a 14 años de prisión”, añade Gutiérrez.

Desde el pasado verano, el líder de Voluntad Popular se encuentra en arresto domiciliario, sin poder recibir ninguna visita y con un grillete en el tobillo. En la actualidad, el caso de López está en la etapa de ejecución de la sentencia, explica su letrado, y se están presentando varios recursos de apelación para que “su derecho de expresar ideas y pensamientos sea restituido”. En el plano internacional, se ha llevado una petición ante el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

“Leopoldo López sigue siendo un opositor muy serio para el Gobierno”, recuerda su padre y señala que su hijo fue “el primero en manifestar su decisión y voluntad de respetar al pueblo venezolano y retirarse de esa burla que va a ser la convocatoria a unas elecciones en abril”.

 

¿Cuál es su balance de esos cuatro años sin libertad?
La entrega de Leopoldo desenmascaró al Gobierno de [Nicolás] Maduro. Se convirtió en el icono de la falta de libertad en Venezuela.
La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) está excluida de participar en los comicios del 22 de abril, ¿cree que ante lo inevitable que parece que se vaya a celebrar esa hacia hay que promover la abstención?
En mi opinión y en la de Leopoldo, no debemos participar en un juego que no es democrático, no es claro. No sólo no se le permite participar con una tarjeta a la MUD, tampoco se está permitiendo la participación de ninguno de los partidos políticos importantes, ni la participación de los políticos inhabilitados, como es el caso de Henrique Capriles, de Antonio Ledezma, de Leopoldo López y de María Corina Machado.
Parece que Maduro sólo busca perpetuarse en el poder. ¿Cree que es sostenible su Presidencia?
La Presidencia de Maduro se mantiene sobre la tragedia del hambre, de la miseria, de la muerte y del terror del venezolano. Cuando no queden más que cadáveres, se podrá mantener Maduro, mientras queden personas vivas, Maduro no estará seguro en su Gobierno.
Las crecientes acciones internacionales, entre ellas las sanciones de la Unión Europea, ¿pueden ayudar a presionar al régimen de Nicolás Maduro?
Aún son muy leves las sanciones mundiales. Pero sí es un instrumento muy útil para recuperar la democracia en Venezuela. Mi llamado a la UE es que se profundicen porque no es necesario que las sociedades lleguen a la tragedia que han llegado países como Siria para que el mundo se ocupe de recuperar la libertad y la justicia para los pueblos.
El diálogo entre Gobierno y oposición está en “receso indefinido”, ¿se podrá retomar?
No. Esta gente [en referencia al Ejecutivo] ha dado demostraciones de que no juegan claro.
¿Qué opina de la mediación de José Luis Rodríguez Zapatero?
A Leopoldo lo puso preso Maduro. No sé en qué momento una mediación ha tenido que ver con la prisión de Leopoldo, no lo creo. Si se pudiese calificar a un mediador que toma una posición de favoritismo con una de las partes, ya deja de ser mediador para ser abogado de esa parte.
¿Qué le pareció la carta que envió Rodríguez Zapatero a la oposición para que suscribiera el acuerdo con el Gobierno?
Una falta de respeto total. Un mediador no tiene por qué hacer lo que hizo esa persona exigiéndole un comportamiento a una de las partes. Por qué no hace pública una carta exigiéndole al presidente Maduro que libere a los presos políticos, pidiéndole a Maduro que admita a los inhabilitados a participar en las elecciones, que cumpla con lo prometido de respetar al pueblo venezolano y celebrar unas elecciones transparentes con la debida supervisión internacional.
¿Qué opina del enfrentamiento de Maduro con el Gobierno de Rajoy y la reciente expulsión del embajador español en Caracas?
Eso honra al Gobierno de España. Es un Gobierno al cual los venezolanos tenemos que estar muy agradecidos porque ha dado demostraciones de apoyo a una democracia, a una búsqueda de justicia, a un respeto de un pueblo y está siendo generoso recogiendo a venezolanos.
El chavismo ha denunciado que EEUU y Colombia están preparando la invasión de Venezuela a raíz del despliegue de tropas en la frontera, ¿qué le parece esta apreciación?
Es preocupar a la gente en asuntos irreales. Todos sabemos muy bien que las invasiones no se anuncian, se ejecutan. Nadie está hablando de una solución militar en este momento. Lo que sí es evidente es que están saliendo por miles de millares los venezolanos por la frontera y que hay que organizar esa frontera. Es por protección a la salida de los venezolanos. Solamente por el puente internacional de Cúcuta salen por el orden de 20.000 a 30.000 personas diarias.
Usted como persona que ha tenido que huir de su país, ¿qué siente al ver esas imágenes de venezolanos agolpados en el puente Simón Bolívar camino de Colombia?
Una lástima enorme. La gente no consigue comida, ni medicinas. Lo estoy viviendo yo en mi familia, tengo que mandar medicinas, tengo que insinuar a la gente que se venga a países como España para tratarse. Es una tragedia.
¿Hasta dónde cree que está dispuesto a llegar Maduro?
¿Hasta dónde llegaron Castro, Mao o Stalin? Estas personas no tienen medida, ellos pueden acabar con un país entero.