Fue desengranando una a una las cuentas del Rosario, rezado en catalán, mientras España contemplaba el gesto más simbólico de esta visita papal
Tras el rezo del Rosario, el Santo Padre se ha mostrado «contento de poder estar a los pies de la Moreneta, para encomendarle, lleno de confianza en su intercesión maternal, mi servicio petrino y la misión de la Iglesia en el mundo que clama pidiendo justicia y paz».
León XIV ha querido acordarse de su predecesor, el Papa Francisco, quien en el 2023 ofreció la rosa de oro a esta venerada imagen de la Virgen de Montserrat. Recordando el discurso que éste pronunció a los miembros de la Cofradía de la Mare de Déu de Montserrat el 7 de octubre de 2023, León XIV ha replicado unas cariñosas palabras de Francisco: «Delante de una Madre, se despiertan los sentimientos más nobles de una persona».
El Santo Padre, delante de su Madre, ha invitado a los presentes a acogerse a la invitación que María hizo en las Bodas de Caná: «Haced lo que Él os diga». Con estas palabras, la Virgen «nos invita a alcanzar un corazón reconciliado con los criterios del Evangelio».
«Jesús nos muestra el camino de la misericordia, la reconciliación, la verdad y la mansedumbre. Al mismo tiempo, desenmascara la violencia que puede esconderse en nuestras palabras y actitudes: la crítica que humilla, la condena que destruye y la agresividad que divide. Esa violencia escondida puede revestirse muchas veces de aparentes armaduras con las que intentamos proteger nuestras heridas, nuestros miedos o el sufrimiento causado por las injusticias», ha expresado el Sumo Pontífice.
Haciendo alusión a la Carta a los Efesios de San Pablo, el Papa ha pedido que «alcemos la mirada a María y supliquémosle que nos ayude a revestirnos únicamente con las armas de Dios».
«Pidamos a María, Reina de la paz, que nos enseñe a renunciar a las palabras hirientes, al juicio inmediato, a la murmuración y a las calumnias. Y que aprendamos a custodiar y a cultivar el amor en la familia, entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos y en las comunidades cristianas, de modo que el odio ceda paso a la esperanza y la paz», ha concluido el Santo Padre.
Tras la bendición del Sumo Pontífice, la Escolanía de la Abadía de Nuestra Señora de Montserrat ha entonado un Salve Regina angelical seguido de la Virolai, el himno a la Moreneta, mientras Su Santidad rezaba ante la talla de la Virgen.
Al término del acto, León XIV ha salido al balcón a saludar y bendecir a los fieles. «Gracias por esta hermosa manifestación de fe, todos unidos en una sola familia con esta acogida de nuestra Madre María, la Virgen de Montserrat», ha iniciado su discurso.
Posteriormente ha vuelto a recalcar la importancia de la unidad: «Toda España está llena de fe, de amor, de este deseo de alabar a Dios, de estar unidos».










