Una autoescuela de la capital aragonesa ha compartido en su perfil en redes sociales uno de los fallos más frecuentes de los alumnos en la zona de la Bombarda
Los exámenes del carnet de conducir pueden sacan lo peor de cada uno en el peor de cada uno en el peor momento posible. Nervios a flor de piel pese a haber tenido mucha preparación en una ciudad como Zaragoza, que esconde rincones por el que circula el tráfico que pueden jugarte una mala pasada si es que no se presta la suficiente atención al volante, incluso habiendo pasado por ellos a medida que ibas haciendo tus clases prácticas. Estos pequeños baches en ocasiones son expuestos por una autoescuela local a través de sus redes sociales, que sirven como portal digital académico para aquellos que quieran obtener el permiso B en la capital aragonesa.
En esta ocasión, como lleva haciendo con frecuencia durante las últimas semanas, la autoescuela Bidasoa ha publicado un reel mostrando uno de los puntos del barrio de la Bombarda en el que muchos alumnos caen en su día de examen por intervención del profesor. Un distrito que puede ser una verdadera trampa de ratones para los conductores más primerizos, por el número de cedas e intersecciones que posee. Pero esta vez no advierten de un ceda, sino de un semáforo ubicado en la Vía de la Hispanidad, dirección avenida Navarra.
En el vídeo se muestra cómo el alumno viene de la calle Biarritz para incorporarse a esta arteria principal del barrio, evitando entrar en una rotonda que conecta al vecindario con el Oliver. En ese ligero giro hacia la derecha se ve claramente cómo hay un primer semáforo en verde y de manera muy seguida se presenta otro, ya en la vía de la Hispanidad, que por la distancia entre los semáforos en sus laterales, puede ocultarse en cierta forma y hacer pensar al conductor que también está en verde, pero no es así, está en rojo.
«Es uno de los semáforos que más veces me ha hecho intervenir en los exámenes prácticos durante estos años«, explica la voz en off de este post mientras muestra toda la secuencia explicada. «Si no se presta la debida atención es posible que el alumno no vea el segundo y acabe arruinando su examen», asegura la cuenta, a la vez que la dashcam deja en evidencia un frenazo del usuario al volante en este mismo punto.
Para un aspirante a conseguir el permiso de conducción, saltarse un semáforo en rojo supone un suspenso directo en la prueba. Sin embargo, a aquellos conductores con carnet se les acarrearía la misma sanción que si se saltan una señal de stop: 200 euros de multa y la pérdida de cuatro puntos.










