Alimentos a precio de oro: la inflación de la cesta de la compra alcanza el 3,2%, con los precios de huevos, fruta, hortalizas, legumbres, café y cacao disparados

Los precios de la alimentación se han incrementado seis décimas en los últimos 30 días

Los precios subieron el 2,3% en febrero, la misma tasa que en enero. La bajada de los precios de la electricidad contrarrestó las subidas en combustibles, restauración, alojamientos y en la cesta de la compra, que vuelve a ser la palanca desestabilizadora que golpea los bolsillos de los hogares, con una subida de dos décimas, hasta el 3,2%. Estos datos del IPC de febrero aún no están afectados por la subida de los precios energéticos, de los fertilizantes y de las materias primas derivada de la guerra en Irán, pero sí lo estarán los del mes de marzo, tal y como ya ha avisado el propio ministro de Economía, Carlos Cuerpo, tras reconocer que «en marzo veremos un reflejo en los precios del conflicto bélico en Oriente Próximo», que los analistas sitúan ya una subida de hasta cinco décimas de golpe, aunque en el peor de los escenarios podría superar la barrera del 3%. Cuerpo mostró la disposición del Gobierno a aprobar ya rebajas fiscales en la electricidad en el paquete de medidas para hacer frente al impacto de la guerra de Irán, aunque rechazó que dichas rebajas fiscales puedan extenderse a la fiscalidad de la alimentación. Funcas ya prevé un IPC del 3,6% en marzo, que superará el 4% en meses posteriores y bajaría a partir de junio si el conflicto finaliza.

IPC, febrero 2026
IPC, febrero 2026T. GallardoLa Razón

Pero, en este momento, ya hay productos que se están convirtiendo en una elección casi de lujo, después de que lidere la inflación de los productos alimentarios, con un incremento del 30,1% respecto a un año antes, mientras las hortalizas se apuntan una subida del 15,2%, la fruta fresca un 8,4%, el pescado, un 5,5%, los productos lácteos, un 3%, los frutos secos, otro 4,9%, y el café, cacao e infusiones, un 7,5%, con un importante encarecimiento en los últimos 30 días, lo que se traduce en un incremento mensual en alimentación de cuatro décimas.

También se han disparado los precios anuales de la carne de vacuno (15%), carne de ovino (8,5%) o el tabaco (7%) y otro tipo de carnes (4,8%), pero especialmente las bayas frescas (51,4 %), mientras que solo se abarataron el aceite (-13,1%), el azúcar (-4,7 %), el pan (-0,5 %) o los cereales (-0,2 %), pero el resto de productos alimentarios subieron el 1% de media. En términos mensuales se abarató un 1,6% la carne de ovino y bajó un 0,4% tanto la carne de porcino, como el pescado y el azúcar, un 0,2% los lácteos y la categoría concreta de leche –al margen de los lácteos– un 0,1%, pero el resto de productos esenciales de la cesta de la compra terminaron todos en positivo, como la carne de vacuno (0,6%) o las legumbres, que en los dos primeros meses del año se han disparado un 5,9%.

Al alza también tiraron los restaurantes y servicios de alojamiento, cuyos precios aumentaron un 4,8%, tres décimas más, por un mayor encarecimiento de los restaurantes y de los servicios de alojamiento que el registrado en febrero de 2025. Lo que más subió de precio durante febrero fue el alquiler de vehículos (21,6%), mientras que lo que más bajó fue el transporte por avión (-11,6 %), el vestido de bebé (-2,6 %) y la luz (-2,4 %). El precio del aceite de oliva también se mantuvo estable durante febrero y baja un 16,8% en tasa interanual, aunque acumula una inflación del 64% desde enero de 2021.

La inflación subyacente –que no tiene en cuenta la energía ni los alimentos por ser los componentes más volátiles– se situó en el 2,7%, una décima superior a la del mes anterior, la más elevada en el último año y medio y cuatro décimas por encima del IPC general, una diferencia que no se registraba desde octubre de 2024.