Azcón volverá a necesitar a un Vox crecido y Alegría se desploma

El Partido Popular mantendría sus 28 escaños y los de Santiago Abascal subirían

El PSOE de Pilar Alegría se hundiría hasta los 18 escaños e igualaría el peor resultado del partido en la región; la Chunta subiría dos y Podemos desaparecería de las Cortes de Aragón

Casi el 50% de los aragoneses apoyan el adelanto electoral

Pilar Alegría suspende y es la quinta en valoración

PP y Vox están condenados a entenderse en Aragón. La fotografía final de las elecciones en Extremadura del pasado 21 de diciembre se repetirá, probablemente, en esta región el próximo domingo. A grandes rasgos, ese sería el resumen de los datos que arroja la encuesta electoral sobre estos comicios autonómicos realizada por GAD3 para ABC. Como en diciembre, el adelanto, convocado por la imposibilidad de llegar un acuerdo entre Partido Popular y Vox para aprobar los presupuestos regionales, traerá un ligerísimo ascenso de los de Feijóo, una gran subida de los de Abascal y el hundimiento del PSOE —encabezado en esta ocasión por la exministra portavoz del Gobierno de Pedro Sánchez, Pilar Alegría—. En el ámbito más regional y la izquierda es donde podrían florecer los matices diferenciales respecto a los comicios extremeños.

Cuando firmó el decreto del adelanto electoral, el actual presidente de la comunidad y candidato a la reelección por el PP, Jorge Azcón, aseguró que lo hacía para que «Aragón cogiera impulso» y «ante el bloqueo de la oposición». Los resultados que anticipa GAD3 en su sondeo mostrarán una comunidad más volcada a la derecha, pero que no va a mejorar su horizonte negociador. Según la encuesta, los de Azcón mantendrán sus 28 escaños en el parlamento autonómico y subirán nueve décimas en su porcentaje de voto. Muy lejos de esos 34 escaños que le darían la mayoría absoluta y la capacidad de gobernar en solitario. Algo que tampoco se esperaba: nadie lo ha logrado en una región cuyo máximo resultado fueron los 33 escaños que sacó, con una cámara de 66, el PSOE de Santiago Marraco en 1983.

Estimación autonómica (Aragón)

 

Azcón podrá tener en su haber que un 41% de los encuestados cree que la región ha mejorado con él como presidente frente al 23% que opina que ha empeorado. Para el 37% de los aragoneses su gestión ha sido buena, un 43% piensan que regular; y solo un 19% la califican como mala. Contrastan estos datos con cómo puntúan el desempeño del Gobierno de Sánchez, al que más de la mitad atribuye una mala gestión y sólo una quinta parte piensa que su trabajo es bueno.

Con ese resultado, Azcón tendrá que volver a negociar para gobernar, de nuevo y de forma ineludible, con Vox. Los de Santiago Abascal saltarían de los actuales 7 escaños a 12, e incrementarían su porcentaje de voto en cinco puntos. Con una estrategia en campaña liderada en todo momento por su líder nacional, la candidatura de Alejandro Nolasco mejoraría ostensiblemente su posición y eso podría inducir a pensar en una larga y dura negociación entre los dos partidos de la derecha como la que está sufriendo María Guardiola. Sin embargo, las similitudes con Extremadura, en este caso, se diluyen: la relación de Vox y PP en Aragón es muy diferente y mejor que en la comunidad mencionada. Los de Génova y Bambú parecen ya haber asumido que, salvo en situaciones donde hay un encono casi personal, están condenados a entenderse.

Frente a la derecha, las grandes perdedoras serán Pilar Alegría y la estrategia de colocar ministros como candidatos a las autonómicas de Pedro Sánchez en su afán por controlar el poder regional de su partido. Los socialistas se desplomarán siete puntos (del 29,6% del 2023 al 22,6% que prevé GAD3) y perderían cinco escaños en las Cortes, de los 23 actuales a 18. Sería el peor resultado histórico de su partido en la región, igualado con el que obtuvo el fallecido Javier Lambán en 2015. Lastrada por muchos frentes (los casos de corrupción y de acoso laboral y sexual que afronta su partido, la famosa fotografía de la candidata socialista con Paco Salazar o el nuevo sistema de financiación autonómica que resulta difícil de explicar y de comprender en su comunidad autónoma), Alegría no sería capaz ya no de hacer crecer a su formación, sino siquiera de mantenerla cerca del Partido Popular. Sus resultados la dejarían a casi 14 puntos y diez escaños del PP, pero solo a 6 de la tercera fuerza, Vox. Y esto a pesar de su hacendosa campaña, tanto física como digital, y el insistente apoyo de Sánchez.

El otro gran beneficiado de la noche electoral del próximo domingo será la Chunta Aragonesista y su candidato, el ya exdiputado del Congreso, Jorge Pueyo. Esta formación dará las únicas buenas noticias en el espectro de la izquierda: subirá más de tres puntos en sufragios y alcanzará los 5 diputados en las Cortes.

Por su parte, la conflictiva izquierda más allá del PSOE no cosechará buenos resultados. Incapaces de aunar una sola candidatura, Podemos-Alianza Verde, con su candidata María Goikoetxea a la cabeza, reducirá, según este sondeo, su porcentaje de voto a casi la mitad y perdería su único sillón en la cámara. Izquierda Unida-Movimiento Sumar, con Marta Abengochea al frente, logrará subir cinco décimas los resultados de los últimos comicios, pero solo les serviría para mantener su único escaño.

GAD3 también anticipa una ligera caída de siete décimas para Aragón Existe, con Tomás Guitarte, que en cualquier caso, lograrían mantener sus tres asientos en el parlamento. Peor suerte correría el clásico partido bisagra en la región, el Partido Aragonesista (PAR) de Alberto Izquierdo, que perdería nueve décimas, y condenaría a la formación a desaparecer del hemiciclo. Por su parte, Se Acabó la Fiesta de Alvise Pérez, que concurrirá por primera vez en unas autonómicas, no lograría ningún escaño.

Este retrato es de mitad de campaña. Es necesario esperar a la recta final para comprobar si provoca cambios en esta imagen. Quizá veamos a algunos candidatos insistir en los que los aragoneses consideran como sus problemas principales, que según el sondeo, tienen tres preocupaciones muy destacadas: el acceso a la vivienda (para un 30%), la sanidad (28%) y la despoblación y la pérdida de población joven (19%). El próximo domingo, en las urnas, los aragoneses darán la respuesta.