«Bon dia i bona hora, germans i germanes» (Buenos días y buena hora, hermanos y hermanas), ha comenzado diciendo el Santo Padre
El papa León XIV, que este mediodía ha pronunciado una homilía en la Catedral de Barcelona, ha salido por sorpresa a la plaza del templo para saludar a los fieles, a quienes ha agradecido su presencia en unas breves palabras que ha pronunciado en catalán y castellano.
Finalizado el rezo de la Sexta Hora, el pontífice ha salido a pie del templo y se ha dirigido a los feligreses que abarrotaban la plaza de la Catedral. «Bon dia i bona hora, germans i germanes» (Buenos días y buena hora, hermanos y hermanas), ha comenzado diciendo el santo padre, que ya en castellano ha dado las gracias a los presentes por estar allí y «por la paciencia».
«Gracias por la alegría y que celebremos todos la fe en Cristo, Jesucristo que nos ha llamado a vivir como un solo pueblo unidos en la fe. Dios bendiga a todos», ha agregado el papa, que se ha despedido de los ciudadanos agolpados en la plaza con la expresión catalana «Adéu-siau» (Adiós).
Primer acto en Cataluña
El papa León XIV ha finalizado su primer acto en Cataluña, celebrado en la Catedral de Barcelona, con visitas a la cripta para rezar ante el sepulcro de Santa Eulàlia, una de las dos patronas de la ciudad, y al claustro para asistir a la tradición del ‘Ou com balla’ (el huevo como baila).
El pontífice ha realizado estos desplazamientos tras presidir el rezo de la liturgia de las horas en el altar mayor de la Catedral de Barcelona, en presencia del cardenal Joan Josep Omella, los canónigos, la curia diocesana y varias decenas de voluntarios.
Los voluntarios, que ocupaban las últimas filas de la nave central, han vitoreado y aplaudido al papa tanto durante su llegada al templo y el recorrido hasta el altar, como a la salida. Ataviados con camisetas azules con el lema de la visita del pontífice ‘Alça la mirada’ (Alza la mirada), los jóvenes han lanzado consignas como «ésta, ésta es la juventud de la iglesia» o «viva el papa».
Al final del oficio, el santo padre ha bajado primero a la cripta donde se encuentra el sepulcro de Santa Eulàlia, una joven mártir de la época romana que es una de las dos patronas de Barcelona, junto con la Virgen de la Mercè. Allí se ha hecho una foto con los seminaristas.
Después, ha salido del templo para dirigirse desde el exterior al claustro, donde ha podido asistir a la tradición catalana del ‘Ou com balla’, vinculada a la fiesta de Corpus Christi que tiene lugar en la Catedral de Barcelona desde el siglo XV.
Una tradición centenaria
En el camino a pie hacia el claustro, el pontífice ha tenido oportunidad de saludar de nuevo a los miles de fieles que esperaban en la plaza de la Catedral, a los que ha dirigido unas breves palabras.
La tradición del ‘Ou com balla’ consiste en hacer bailar un huevo entero y vacío, tapado con cera, sobre el surtidor de una fuente, mientras el agua lo mantiene suspendido sin caer. La fuente simboliza el bautismo y el huevo la resurrección de Cristo.
El pontífice se dirige ahora al Palacio Episcopal, donde almorzará, y por la tarde recibirá al presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, en una audiencia privada









