Miles de voces claman en Zaragoza por salvar Teruel: “Aragón se muere por el sur”

Teruel ha demostrado este domingo que existe en las calles de Zaragoza. La multitudinaria manifestación convocada bajo el lema ‘Salvemos Teruel’, que ha sido secundada por 40.000 personas según los organizadores y 14.000 según la delegación del Gobierno, ha arrancado minutos después de las 11.00 y ha finalizado cerca de las 14.00. Un grupo de niños ha encabezado la protesta, como símbolo de futuro y de la implicación de toda una provincia que pide ayuda a Aragón, a España y a la Unión Europea. Más de 700 personas han llegado procedentes de la capital del Bajo Aragón en ocho autocares y el tren. También se han trasladado numerosos turolenses en vehículos particulares a la capital aragonesa, a los que se han sumado zaragozanos que comparten sus reivindicaciones.

Al inicio de la marcha, los organizadores han pedido la solidaridad de todo Aragón para conseguir las reivindicaciones que reclama la provincia turolense. En el manifiesto final, que han leído el turolense Luis Alegre y Juana de Grandes, viuda de José Antonio Labordeta, han reiterado sus principales necesidades, entre las que figuran las autovías A-68 y A-40, el desdoblamiento de la N-211 entre Alcolea y Monreal, hasta Alcañiz, el ferrocarril Cantábrico-Mediterráneo, la banda ancha para el 100% de la población, el Plan Específico de Teruel y una Política Agraria Común más justa.

De Grandes ha resaltado que “Teruel no solo existe, sino que resiste e insiste” y seguirá reclamando sus derechos. La lectura del manifiesto ha terminado con un rotundo “Teruel Existe. Salvemos Teruel’, aplaudido por los asistentes, que han disfrutado de varios temas interpretados por el cantautor turolense Joaquín Carbonell.

La protesta ha arrancado al son de redoble de los tambores de Teruel, con cientos de participantes portando pancartas con los nombres de municipios de la provincia que se resisten a morir. La manifestación, que ha partido de Ramón Pignatelli, ha transcurrido por Conde Aranda, el Coso y la calle Alfonso, hasta llegar a la plaza del Pilar, donde decenas de personas se han sumado a la protesta. La maqueta de un decrépito ‘tamagotchi’, para dejar patente las carencias del tren, ha encabezado la manifestación.

Entre las consignas que han coreado, destacan: “Si vas a Teruel no vayas en tren, viajar en tractor es mucho mejor”, “Donde están, no se ven esos votos de Teruel”.

La nota musical la ha puesto una versión turolense de la famosa canción ‘Americanos’ de la película de Berlanga  ‘Bienvenido Mrs Marshall”, con estrofas como: “Que los pacientes no hagan más viajes que sufren mucho kilometraje”.

Las infraestructuras, los hospitales de Teruel y Alcañiz y un tren propio del siglo XXI continúan siendo, junto a medidas eficaces para combatir la despoblación, las principales peticiones de una provincia que no deja de perder población. Más de 80 colectivos e instituciones se han adherido, en las últimas semanas, a esta protesta ciudadana, lo que representa un respaldo unánime entre de los sectores económicos y sociales a sus reivindicaciones.

La preocupación de los turolenses, y de muchos otros aragoneses que les acompañan hoy, está justificada. Un tercio de los municipios de Teruel tiene ya una densidad de población que se sitúa por debajo de los dos habitantes por kilómetro cuadrado. La situación de la provincia es agónica, con un descenso de habitantes que se inició en los años 60 del siglo pasado y que ha rebajado el censo en la provincia a 134.000 personas.

La plataforma Teruel Existe, que ha organizado la protesta, ha distribuido 450 carteles en la provincia y en comercios de Zaragoza con el lema ‘Aragón se muere por el sur ¡Salvemos Teruel’. También se ha preocupado por facilitar el desplazamiento a la capital aragonesa. Cientos de participantes han viajado a Zaragoza en tren (salía a las 6.25 horas y ha llegado a las 9.00) y en autobús, pagando por los viajes entre 10 y 5 euros.

Con esta protesta se retoma el espíritu  de las jornadas ‘Salvemos Teruel’, que se celebraron en agosto de 1977 en Miravete de la Sierra (un municipio que llegó a tener 2.500 habitantes y ahora apenas cuenta con una decena) y que fueron el germen de la plataforma ‘Teruel Existe’. Cuatro décadas después, la situación en la provincia lejos de mejorar, ha seguido empeorando. Y hoy cientos de personas han salido a la calle, secundado una nueva propuesta, para recordarlo.